Cada vez más caleños buscan ayuda emocional: la Línea 106 duplicó sus atenciones
Aumento de la búsqueda de apoyo en salud mental y la importancia de las líneas de orientación gratuita en la ciudad.
Salud mental en niños- Cortesía Getty Images
La salud mental dejó de ser un tema silencioso para convertirse en una conversación urgente en Cali. En una ciudad donde miles de personas enfrentan ansiedad, depresión, duelos, violencia, estrés económico y crisis emocionales, la Línea 106 se ha ido consolidando como una puerta de ayuda inmediata para quienes necesitan ser escuchados.
Este servicio gratuito de atención psicológica, impulsado por la Alcaldía, funciona como un canal de acompañamiento emocional disponible para niños, jóvenes y adultos que atraviesan momentos difíciles y requieren orientación profesional.
Las cifras muestran que la necesidad es real y creciente.
Durante el 2024, la Línea 106 atendió 6.694 casos de teleorientación psicológica y emocional. Sin embargo, la demanda no se detuvo. Para el 3 de marzo de 2025, el servicio ya registraba 13.695 atenciones acumuladas, evidenciando un aumento significativo en el número de personas que decidieron pedir ayuda.
Ahora en el 2026, solo en los dos primeros meses del año (enero y febrero) se han reportado cerca de 1.700 casos atendidos, una cifra que confirma que cada vez más caleños están reconociendo la importancia de cuidar su salud mental y buscar apoyo oportuno.
Jessica López Peláez, psicóloga clínica de la U de los Andes, explica que el aumento de consultas también refleja cambios sociales profundos que ha vivido la ciudad en los últimos años.
Según la especialista, Cali ha estado expuesta históricamente a factores como la violencia, la desigualdad y los procesos de migración, situaciones que se intensificaron tras la pandemia y el paro nacional de 2021, especialmente en la población joven.
Para la experta, el crecimiento en el uso de la línea no solo evidencia necesidades emocionales, sino también una mayor conciencia sobre la importancia de buscar ayuda profesional.
destaca que hoy más personas entienden que cuidar la salud mental es tan importante como atender la salud física y que pedir ayuda ya no debería verse como un motivo de vergüenza, sino como un acto de responsabilidad personal y familiar.
Detrás de cada número hay historias reales: personas que llaman en medio de una crisis de ansiedad, jóvenes que buscan orientación frente a pensamientos suicidas, mujeres víctimas de violencia que necesitan acompañamiento, familias atravesando duelos, estudiantes desbordados por la presión académica o ciudadanos que simplemente necesitan hablar con alguien que los escuche sin juzgar.
La Línea 106 no reemplaza procesos terapéuticos de largo plazo, pero sí cumple un papel crucial: ser el primer puente de contención emocional, ese momento clave en el que una conversación puede marcar la diferencia entre continuar en silencio o iniciar un proceso de ayuda.
El crecimiento también envía un mensaje: la salud mental ya no puede seguir siendo secundaria. Cada llamada atendida representa una oportunidad de prevención e intervención temprana.
Ahora lo importante es que más personas conozcan este servicio y se atrevan a usarlo. Porque reconocer que se necesita apoyo no es señal de debilidad, sino un acto de valentía.
La apuesta de la ciudad es seguir fortaleciendo este tipo de estrategias para que la atención emocional sea accesible, oportuna y cercana, y para que ningún caleño tenga que enfrentar una crisis en soledad.