La movilidad eléctrica crece por eficiencia económica, pero sin una red de carga suficiente
Más de 19.700 vehículos eléctricos se matricularon en 2025, pero la infraestructura no crece al mismo ritmo: hoy hay más de 160 carros por cada cargador.
Cargador eléctrico para vehículos
Mientras el discurso público ha posicionado la movilidad eléctrica como una respuesta directa a la crisis climática, el comportamiento real del mercado colombiano evidencia una dinámica distinta: la adopción de vehículos eléctricos está siendo impulsada principalmente por la eficiencia económica y la necesidad de ahorros operativos del sector productivo.
De acuerdo con el más reciente informe de la ANDI y Fenalco, durante 2025 se matricularon más de 19.700 vehículos eléctricos y cerca de 68.000 híbridos, con crecimientos del 115% y 59%, respectivamente.
“El mercado automotor en Colombia evidencia una transformación progresiva hacia tecnologías más eficientes, impulsada por factores económicos y de consumo”, señala el informe gremial, confirmando que el cambio responde más a decisiones estratégicas que a motivaciones ambientales.
En sectores como la logística, el comercio y los servicios, la electrificación se ha convertido en una herramienta para reducir costos asociados al combustible, optimizar el rendimiento energético y mejorar la competitividad. Sin embargo, este crecimiento acelerado enfrenta una limitación estructural que podría frenar su consolidación: la falta de una red de carga pública eficiente, suficiente y con la potencia requerida.
Hoy, en Colombia existen más de 160 vehículos eléctricos por cada punto de carga instalado, una relación que evidencia el rezago de la infraestructura frente al crecimiento del parque automotor. Esta situación se agrava en el entorno residencial, donde gran parte de las edificaciones construidas, hace más de dos o tres décadas, no cuentan con la capacidad eléctrica necesaria para soportar la carga simultánea de múltiples vehículos.
“Teniendo en cuenta esta sobre demanda de vehículos VS espacios de carga, el problema se intensifica porque muchas viviendas no están diseñadas para soportar la capacidad eléctrica requerida para de 20 o 30 vehículos. Esto obliga a los usuarios a depender de una red pública que hoy es insuficiente”, explicó Andrés Albarracín García, Country Manager de Evinka.
A esta limitación técnica se suma un factor operativo: los procesos para adecuar la infraestructura eléctrica en conjuntos residenciales pueden tardar hasta un año, lo que retrasa la instalación de soluciones domiciliarias y aumenta la presión sobre los puntos de carga públicos.
En paralelo, las grandes marcas automotrices continúan introduciendo al mercado cerca de 2.000 vehículos eléctricos mensuales, ampliando la brecha entre oferta y capacidad de carga disponible.
En este contexto, la expansión de redes públicas de carga se convierte en un elemento clave para garantizar la sostenibilidad del crecimiento del sector. Empresas como Evinka, han comenzado a responder a esta necesidad mediante el despliegue de infraestructura en corredores estratégicos del país.
La compañía anunció la entrada en operación de su quinta electrolinera pública en la vía Bogotá–La Vega, en el sector de Siberia, municipio de Cota, a la altura del kilómetro 0.5, después del puente de Guadua. La estación contará con dos cargadores de 20 kW con conector CCS2, capaces de entregar hasta 40 kW de potencia conjunta.