Puerto Rico busca que el turismo impulse economías locales fuera de la capital; Colombia como aliado
En pueblos costeros, restaurantes familiares y pequeños hoteles fuera de San Juan, el turismo se ha convertido en una de las principales fuentes de ingreso. Aunque el sector ya representa entre el 4% y el 7% de la economía de Puerto Rico, gran parte de ese movimiento sigue concentrado en la capital.
Maremagnum
Puerto Rico es mucho más que las calles coloridas de San Juan. Más allá de la capital, la isla esconde bahías bioluminiscentes, cordilleras tropicales y pueblos costeros donde pequeñas economías locales dependen cada vez más del turismo que llega desde países como Colombia.
En la Vitrina Turística de ANATO, Puerto Rico llegó con una agenda clara: consolidar su presencia en el mercado colombiano y ampliar el flujo turístico entre ambos territorios.
Pero el mensaje que trajo su delegación va más allá de atraer más visitantes. El objetivo ahora es que quienes lleguen a la isla descubran territorios distintos a los que tradicionalmente concentran el turismo.
“ANATO es muy importante para nosotros porque no solo es presencia en Colombia, es un espacio para hacer negocios y fortalecer alianzas entre operadores turísticos”, explicó Jorge Pérez, viceministro de la Compañía de Turismo de Puerto Rico.
La delegación puertorriqueña llegó acompañada de agencias de viajes, operadores y empresas del sector que buscan consolidar acuerdos comerciales con actores del turismo colombiano.
La estrategia apunta a fortalecer un flujo turístico en doble vía: más colombianos viajando a la isla y más puertorriqueños visitando Colombia.
Colombia, un mercado en crecimiento para Puerto Rico
El turismo colombiano hacia Puerto Rico ha mostrado un crecimiento significativo en los últimos años.
Según con el viceministro de la Compañía de Turismo del país caribeño, el número de visitantes provenientes de Colombia aumentó entre un 50% y un 80% entre 2024 y 2025, una tendencia que posiciona al país como uno de los mercados latinoamericanos con mayor dinamismo para la isla.
“Colombia siempre va a ser un destino cercano para nosotros. Somos muy parecidos en la música, en la forma de compartir, en la alegría de nuestra gente, en riqueza cultural”, señaló Pérez.
Ese vínculo cultural ha facilitado el intercambio turístico entre ambos países, que comparten elementos históricos y culturales propios del Caribe.
Más allá de San Juan: el reto de descentralizar el turismo
El principal desafío para Puerto Rico ahora es redistribuir el turismo dentro de su propio territorio.
Muchos visitantes llegan a San Juan, recorren su centro histórico y las playas cercanas, y regresan sin explorar otros paisajes y comunidades de la isla.
Por eso, la estrategia turística del país se ha organizado en siete zonas con ofertas diferenciadas: costas, zonas montañosas, ciudades portuarias y regiones naturales.
“Lo que buscamos es movilizar al turista hacia las diferentes zonas de Puerto Rico, cada una con algo distinto que ofrecer”, explicó el funcionario.
En el interior de la isla, por ejemplo, se encuentra Bosque Nacional El Yunque, el único bosque tropical lluvioso que forma parte del sistema forestal de Estados Unidos y uno de los principales atractivos naturales del Caribe.
En el sur, ciudades como Ponce buscan consolidarse como destinos para cruceros, mientras que en distintas zonas costeras se desarrollan experiencias ligadas a la pesca, la gastronomía local y el turismo comunitario.
Un fenómeno natural que atrae visitantes
Entre los atractivos naturales más singulares de Puerto Rico están sus bahías bioluminiscentes, ecosistemas en los que microorganismos marinos producen luz al contacto con el movimiento del agua.
En el mundo existen muy pocos lugares donde puede observarse este fenómeno, y la isla concentra tres de ellos.
Estas experiencias, sumadas a su patrimonio histórico, su gastronomía y su música, forman parte de la identidad de la isla para disfrutar de su turismo, donde Puerto Rico esta oferta, busca posicionarla con mayor fuerza en mercados internacionales, sin que se centralice emn su capital.
El turismo como motor económico
Más allá de la promoción turística, la estrategia también responde a una lógica económica.
El turismo representa entre el 4% y el 7% del Producto Interno Bruto de Puerto Rico, lo que lo convierte en uno de los sectores relevantes para la economía del territorio.
Sin embargo, las autoridades buscan que ese impacto se distribuya de manera más equilibrada.
“Es en los pequeños y medianos negocios donde más se ve ese impacto económico, sobre todo en las zonas fuera del área metropolitana”, explicó Pérez.
Por eso, como en Colombia, esa economía local es la que da la huella a una nueva forma de apoyar, generar empleo y valorar toda la construcción de un pueblo que embellece y le da identidad a un destino. Por ende, el gobierno Puertoriqueño busca impulsar rutas y experiencias que conecten a los visitantes con comunidades locales, emprendimientos culturales y gastronomía tradicional.
El valor cultural de la experiencia turística
Para el viceministro, uno de los rasgos que distingue a Puerto Rico como destino es el contacto directo con su gente.
“Muchas veces conoces a un local y esa persona se convierte en el embajador de tus vacaciones. Te dice dónde comer, qué ver y qué hacer durante tu viaje”, afirmó.
Ese componente cultural —donde la música, la gastronomía y la interacción social forman parte del viaje— es uno de los elementos que Puerto Rico busca destacar en su promoción internacional.