Medellín

El frente 18 “está muy fortalecido en armas y combatientes”: desertor del grupo ilegal

Caracol Radio conversó con varias personas que han decidido abandonar ese grupo guerrillero en Ituango. Caminaron tres días por el monte para entregarse al ejército para rehacer sus vidas.

Alias Ramiro cabecilla del frente 18 de disidencias en Antioquia- foto Cuarta Brigada

Antioquia

Hace varios días, tres jóvenes y una menor de 14 años decidieron desertar de las filas guerrilleras del frente 18 que comanda el experimentado ilegal alias "Ramiro" o "Rogelio", que delinque en Ituango, Norte de Antioquia. Los muchachos se cansaron de la dura vida en la ilegalidad y decidieron optar por iniciar un proyecto de vida en la realidad.

Algunos de los desertores permanecieron entre uno y hasta cinco años en esa disidencia, la mayoría reclutados siendo menores, por ese grupo ilegal que hoy está bajo el mando nacional de alias "Iván Mordisco“. Relataron cómo está conformado el grupo, por qué decidieron abandonar el monte y el duro recorrido que tuvieron que hacer para salir de la espesa montaña. Dicen que caminaron hasta tres días por el bosque.

A uno de estos muchachos de 21 años ingresó a las filas guerrilleras a los 15 años, dice que no fue obligado y que fue su decisión, la cual lamenta porque perdió varios años en una lucha que, dice, no es suya. Él estuvo durante dos momentos en la guerrilla, primero cuatro años, pero tuvo que salir herido y había decidido no volver, pero las circunstancias de la vida, dice, lo llevaron de nuevo a la insurgencia, donde duró un año hasta que en febrero de 2026 decidió dar el paso a la civilidad, quizás motivado por su compañera sentimental con quien desertó.

Uno con ganas de irse para la casa, o a veces en momentos así difíciles, así... Digamos, una vez cuando uno va caminando de noche mojado, donde no pienso mucho en la casa, y pues yo estoy ahí durmiendo... bien bueno, ahí calientito, y por aquí mojado, y no entiendo ni dónde es que vamos a llegar. O sea, esos momentos que lo han pensado ustedes montados en la casa”.

Agrega que siempre tuvo el temor de perder la vida en los combates con el ejército y con el Clan del Golfo en la espesa montaña donde permanecía con sus compañeros. Muchos menores de edad. Peleando por una causa que, aunque hacían ver como ideológica, no la veía como tal.

Uno se aburre, digamos, es una guerra que uno no sabe ni por qué, pero uno allá sí tiene conocimiento, por qué pelea, que está luchando por el pueblo, qué tal, si me entiendes. Pero uno también se pone a pensar que uno está en una guerra que uno ni siquiera alcanzará a ver el resultado”.

La otra persona con la que conversó Caracol Radio es una joven de 19 años que ingresó al frente 18 de 14 años y, de pronto, motivada por el amor, un día cualquiera decidió dejar las armas y buscar su proyecto de vida gracias al programa de desmovilizados. También recalca que el ingreso fue su decisión, pero que a esa edad menor no mide las consecuencias de sus actos. El grupo guerrillero, a través de alias “Román”, influyó por una reunión realizada en una vereda y era obligatoria para mayores de 13 años.

“Bueno, hay veces que se cansa de una vida donde no sabemos dónde ir a parar, donde no sabemos qué ir a hacer en un futuro. Entonces uno se va cansando de esa vida, donde tiene uno que estar sometido diario a cargar un peso, donde ese peso muy pocas veces baja, donde se aguanta hambre a veces, donde se aguanta sueño a veces, donde toca caminar cayendo agua o haciendo sol, trillando monte”.

La joven relata que un día, durante su turno de guardia en la noche, decidió conversarlo con su pareja y, sin pensarlo dos veces, otro muchacho y la niña de 14 años huyeron con la poca comida que pudieron reunir: leche, Milo, galletas, unas latas con carnes frías y atún, además de una carpa y las ganas de salir del lugar. Pero con el temor de que, si los descubrían, la pena no era otra que la muerte. La guerrilla castiga esa traición con la muerte.

Arrancamos el camino y luego, como eso era dentro de un monte, y luego se largó el agua y nosotros seguíamos andando porque sabíamos que si nos lograban coger nos mataban, ese también era el temor. Nosotros caminamos dándole duro al paso; caminamos tres días. Pues nosotros también sacamos una carpa de techo y una cobija y una carpa de marcha, que eso dormíamos ahí todos cuatro.”

La otra persona es un joven de apenas 19 años, quien duró solo un año. A este muchacho, aunque fornido, dice que en la guerrilla se aburría bastante y recalca que fue una mala decisión haber entrado a la lucha armada.

“Desde que ingresé, no estaba muy contento allá y, pues, vine a tomar la decisión ya un año después, pero porque, pues, no me quería venir solo tampoco; yo solo no pensé salir de allá. Pensamientos, pero hay veces que ya seguía ahí, porque ya sabía dónde estaba.”

Relata que en ese frente sigue habiendo varios menores de edad reclutados, pero también le tocó ver cómo muchas personas han desertado. Pero una situación particular es que algunas de esas personas solo cambian de bando y no salen del conflicto.

“En ese tiempo sí hubo varios que se desertaron. No solo se entregan, sino que se van para otro grupo. Yo, la verdad, no sabría decirle eso. Sé que hay unos que se van para el clan, otros se van para la civil sin desmovilizarse”.

Actualidad del frente 18

Estas personas lograron contar que, gracias a la ayuda que le ha enviado alias Iván Mordisco al cabecilla del frente 18, alias “Ramio”, ese grupo que delinque en Ituango, Norte de Antioquia, está más fortalecido en armas y en combatientes. Incluso ya cuenta con personas colaboradoras en el área urbana de esa localidad e incluso en Medellín. Ese frente pasó de tener no más de 15 combatientes a sumar una cifra que podría estar cercana a los 100.

"La cifra es más o menos 70. Y porque llegó refuerzo y armamento, sí hay con un berraco, y todos los que han venido armados. Sí, refuerzos que les enviaron desde el Cauca. Como ya están unidos ahí, entonces ya son refuerzos que les han llegado. Llegaron como una escuadra de 12, se han reforzado bastante de armas y munición y todo”.

Finalmente, cabe recordar que a finales del mes de febrero un guerrillero se sometió al ejército en la vereda Agüitas de Ituango cuando se logró la liberación de un hombre que estuvo retenido durante varios días por el frente 18.

Norbey Valle David

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