ACIET plantea hoja de ruta para la educación superior ante retos en la sostenibilidad del sistema
El gremio advierte que factores como la caída demográfica, la migración de estudiantes y los cambios en el mercado laboral están presionando el modelo educativo en Colombia.
La Asociación Colombiana de Instituciones de Educación Superior (ACIET) propuso una hoja de ruta para orientar el futuro de la educación superior en Colombia, en medio de un contexto que el gremio advierte como desafiante para el sistema universitario. Factores como la caída demográfica, la migración de estudiantes al exterior, la alta dependencia de las matrículas y los cambios en el mercado laboral están presionando la sostenibilidad del modelo educativo.
Según explicó Lorenzo Portocarrero Sierra, director ejecutivo de ACIET, uno de los principales problemas estructurales que enfrenta actualmente la educación superior es la sostenibilidad del modelo, presionado por varios factores demográficos, económicos y académicos.
“El principal problema estructural que tiene Colombia en educación superior es la sostenibilidad del propio sistema, que hoy se ve afectado por la caída demográfica, la alta dependencia de las matrículas, la migración creciente de jóvenes al exterior y la transformación acelerada del mercado laboral”, señaló el director.
La ACIET, uno de los principales gremios del sector educativo en Colombia, agrupa a más de 100 instituciones de educación superior entre universidades, instituciones universitarias, técnicas profesionales y tecnológicas, que en conjunto atienden a más de un millón de estudiantes.
Nuevas demandas de los estudiantes
El gremio también advierte que las expectativas de los jóvenes frente a la educación superior están cambiando, lo que obliga a repensar la forma en que se diseñan los programas académicos.
De acuerdo con Portocarrero, los estudiantes buscan cada vez más formaciones más cortas, flexibles y con mayor conexión con el mundo laboral.
“Los estudiantes hoy no quieren programas largos ni enciclopedismo. Necesitan programas cortos que les permitan una inmersión laboral temprana y comenzar a devengar”, explicó el directivo.
En ese contexto, herramientas como microcredenciales, certificaciones intermedias y programas de corta duración están ganando relevancia dentro del sistema educativo, al permitir trayectorias académicas más flexibles y adaptadas a las necesidades del mercado.
La hoja de ruta propuesta por ACIET
Frente a estos retos, el gremio planteó una hoja de ruta basada en cuatro líneas estratégicas para fortalecer el sistema de educación superior en Colombia.
La primera es avanzar hacia una articulación por ciclos y trayectorias flexibles, que permita integrar los distintos niveles del sistema educativo desde la formación básica hasta los programas de posgrado.
La segunda apuesta es fortalecer la formación para el trabajo y el desarrollo productivo, especialmente a través del impulso a la educación técnica y tecnológica con mayor conexión con el sector empresarial.
El gremio también plantea la necesidad de avanzar hacia un modelo de financiación sostenible, que combine recursos públicos y privados y fortalezca la investigación, la innovación y el desarrollo científico.
Asimismo, ACIET insiste en la importancia de preservar la autonomía universitaria, garantizando la independencia académica y administrativa de las instituciones de educación superior.
“La política pública debe ser habilitadora y garantizar la legitimidad de los procesos de dirección y gobierno universitario, preservando la independencia académica y administrativa de las universidades”, afirmó Portocarrero.
El sistema mixto de educación superior
Otro de los puntos que destaca el gremio es la importancia de mantener el modelo mixto de educación superior, en el que participan tanto instituciones públicas como privadas.
De acuerdo con cifras del Ministerio de Educación Nacional, actualmente cerca del 55% de los estudiantes está en instituciones públicas y el 45% en universidades privadas, una relación que cambió en los últimos años tras la implementación de políticas de gratuidad en el sector público.
Para el gremio, mantener el equilibrio entre universidades públicas y privadas es clave para la cobertura educativa del país.
“Esta es una relación público-privada que no se va a terminar. Es un matrimonio indisoluble: lo público y lo privado hacen la misma tarea, que es formar ciudadanos y capital intelectual para el país”, concluyó Portocarrero.