Cali

Informe Especial: el número de municipios con riesgo electoral por fraude disminuyó en el Valle

Los riesgos por violencia en la jornada electoral de este 8 de marzo se presentan en la Zona Alta de Jamundí, en límites Valle-Chocó (Río San Juan); en la Cordillera Central y en la zona Norte y Centro del departamento.

De cara a las elecciones al Congreso de la República este 8 de marzo y a la sesión este miércoles 11 de febrero en el municipio de Buga, de la Misión de Observación Electoral, MOE, con la participación de los alcaldes del Valle, Caracol Radio Cali obtuvo el informe sobre los riesgos electorales y de violencia en el departamento.

El número de municipios con riesgo electoral por fraude disminuyó de 13 a 5. Sin embargo, hay preocupación en Buenaventura, El Dobio, Ulloa y Dagua debido a un comportamiento atípico (predominio), donde una organización obtiene un porcentaje muy alto de votos en municipios pequeños.

Con relación a los riesgos por Violencia, la Misión de Observación Electoral, MOE, en el Valle, identificó varias zonas de alta preocupación debido a la presencia de grupos armados ilegales: en la Zona Alta de Jamundí, en límites Valle - Chocó (Río San Juan); en la Cordillera Central y en la zona Norte y Centro del Valle.

Según la MOE, las elecciones en Cali, en la zona rural de Buenaventura y en los municipios en riesgo medio, se pueden desarrollar en el marco de equilibrios inestables entre organizaciones criminales e instituciones estatales, y frágiles acuerdos informales para el usufructo de economías ilegales.

Riesgo por Fraude en el Valle

La MOE, al hacer un análisis longitudinal de la atipicidad electoral en los municipios del Valle, identificó una reducción notable en el número de municipios que presentan Riesgo por Fraude en las últimas elecciones legislativas.

De tener 13 municipios con riesgo en 2018, se tienen 5 en 2026 y sólo el municipio de Buenaventura aparece en ambos momentos como un municipio en riesgo.

El riesgo en Buenaventura se asocia a niveles atípicos de participación y cambios atípicos de la participación en Cámara y Senado en las pasadas elecciones legislativas.

Los municipios de El Dovio, Ulloa y Dagua aparecen en riesgo por participación y predominio. El predominio puede asociarse a una coordinación estrecha entre élites regionales y élites políticas locales en municipios pequeños. El movimiento Nueva Generación, que para entonces controlaba la gobernación, apostó en 2022 por aumentar su participación en el Congreso de la República. En Senado, lograron por primera vez tener dos senadores propios, mientras que en la Cámara obtuvieron tres curules.

Caicedonia es el quinto municipio en riesgo, asociado a la atipicidad en el número de votos nulos en Cámara y Senado. Este municipio del oriente del departamento, en límites con el Quindío, fue un bastión conservador en el que Nueva Generación no fue la fuerza dominante en 2022. Candidatos del Centro Democrático obtuvieron las votaciones más altas en Cámara y la extinta facción conservadora que lideraba Ubeimar Delgado obtuvo la mayor votación al Senado.

Riesgo por Violencia en el Valle

El riesgo por violencia en el Valle del Cauca, según la MOE, está relacionado con fenómenos de orden público que pueden asociarse a la presencia de organizaciones de distinto tipo, cuya actividad se encuentra delimitada geográficamente.

En el departamento hacen presencia las disidencias de las FARC, denominadas Estado Mayor Central (EMC), el ELN, el Clan del Golfo y organizaciones delincuenciales como La Inmaculada, La Cordillera, Nueva Generación y Los Flacos. Cali presenta una particularidad asociada a la proliferación de organizaciones delincuenciales, debido a las características de los mercados ilícitos.

En la zona sur, han expandido desde hace años sus operaciones desde el Cauca y hacen presencia en las Cordillera Central y Occidental, proyectando sus actividades al centro del departamento, controlando cañón del Naya, ruta natural hacia el pacífico. Recientemente, la Defensoría del Pueblo indicó que una disidencia de la ‘Compañía Adán Izquierdo del Estado Mayor Central de las FARC, denominada Frente 57 Yair Bermúdez, estaría tratando de consolidar operaciones en la Cordillera Central, en el corredor que va desde Florida y Pradera hasta Buga y Tuluá.

En límites del Chocó, al norte del departamento, varios municipios limitan con el Cañón de Garrapatas, por el que fluye el rio del mismo nombre, tributario del San Juan, que desemboca en el Océano Pacífico.

La cuenca del San Juan, que sirve como límite natural entre Buenaventura y el Chocó, es disputada desde hace años, de manera intermitente, por el Clan del Golfo y el ELN. Hay reportes de que ambos grupos tienen presencia episódica en municipios que colindan con el Cañón en la parte alta de la Cordillera Occidental como Bolívar, Río Frío, Trujillo o el Dovio.

En municipios del centro y el norte del Valle, organizaciones delincuenciales vinculadas principalmente al narcotráfico, aunque con portafolios criminales diversificados, hacen presencia en municipios que fueron importantes para el Cartel del Norte del Valle.

La Inmaculada, establecida originalmente en Tuluá, Andalucía y Bugalagrande, fue señalada de tener vínculos con la clase política local y realizar actos de violencia contra candidatos y funcionarios electos en 2023, en respuesta a las acciones en su contra que dieron como resultado, en 2025, la captura y posterior extradición de Pipe Tuluá, uno de sus cabecillas. El grupo tendría desde 2024 acuerdos inestables de no agresión con otra organización ilegal en ascenso, conocida como ‘Los Rastrojos Nueva Generación’.

Adicionalmente, en municipios más al norte como Ansermanuevo, El Cairo, El Águila, Cartago y Obando, hacen presencia organizaciones como Los Flacos y La Cordillera.

Estas organizaciones desarrollan actividades criminales en el espacio del anillo vial que comunica Quindío, Risaralda, El Valle y Chocó, al norte del departamento. Si bien se trata de organizaciones que, a diferencia del ELN, el Clan del Golfo y las disidencias de las FARC, intentan pasar desapercibidas y no ejercen un control territorial visible, tienen una presencia sostenida y la capacidad de ejercer violencia (Defensoría del Pueblo, 2025).

Por este contexto, el riesgo electoral está relacionado con los equilibrios en los pulsos de fuerza entre este conjunto de organizaciones criminales. La Defensoría del pueblo en sus alertas tempranas 002-2025, 006-2025, 0011-2025 y 0012-2025 advierte sobre la existencia de distintos enfrentamientos entre el EMC y Rastrojos, así como entre Rastrojos y Clan del Golfo, por el control de accesos al Cañón de Garrapatas y conflictos entre disidencias de las FARC en la Cordillera Central.

Las relaciones entre La Inmaculada y los Rastrojos, o entre Los Flacos y Los Rastrojos, se sostienen en frágiles acuerdos de coexistencia. La violencia, como ocurrió en Tuluá en 2023 y 2024, puede estar asociada a cualquier ruptura de un equilibrio en el control de territorialidades superpuestas.