La historia de una crisis entre Colombia y Estados Unidos: ¿la reunión Trump-Petro será suficiente?
Los presidentes se reúnen este martes en la Casa Blanca. La cita será a las 11 a.m.
Presidente Petro viaja a Washington este domingo a cita crucial con Donald Trump
Colombia y Estados Unidos atraviesan uno de los momentos más tensos de su relación. En el último año, los desencuentros entre Gustavo Petro y Donald Trump, los presidentes actuales, han puesto a prueba una alianza que parecía inquebrantable.
Los dos mandatarios, distintos en ideología pero con coincidencias de carácter, han intercambiado acusaciones graves.
Ambos son de temperamentos complejos, han acudido a la diplomacia directa ,y muchas veces pública, a través de las redes sociales, y han llevado la relación bilateral a un terreno de confrontación inédita.
La crisis estalló en la madrugada del 26 de enero de 2025, cuando el presidente Petro ordenó rechazar dos aviones militares de Estados Unidos con colombianos deportados, alegando que habían sido sometidos a un trato indigno.
La respuesta de Washington fue inmediata. Trump lanzó amenazas de sanciones económicas, aranceles comerciales y retiro de visas a funcionarios colombianos.
“¡Estas medidas son solo el comienzo! ¡No permitiremos que el gobierno colombiano viole sus obligaciones legales con respecto a la aceptación y devolución de los criminales que forzaron a entrar en los Estados Unidos!”, aseguró Trump a través de su red social, Truth Social.
Horas después, desde la Casa Blanca aseguraron que Colombia terminó aceptando los vuelos bajo todas las condiciones impuestas por Trump, incluida la recepción sin restricciones de migrantes en aviones militares estadounidenses, sin demoras ni objeciones.
Pero ese fue solo el comienzo. En septiembre de 2025, Estados Unidos descertificó a Colombia en la lucha contra las drogas, un golpe duro para la relación bilateral.
A esto se sumaron operaciones estadounidenses contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico en el Caribe y el Pacífico, mientras el gobierno Petro respondía anunciando la suspensión temporal de la cooperación de inteligencia con agencias norteamericanas.
En octubre, la tensión escaló aún más: el presidente Petro, su esposa Verónica Alcocer, su hijo Nicolás Petro y el ministro del Interior fueron incluidos en la lista Clinton. Allí permanecen hasta hoy.
Trump endureció el tono. Acusó públicamente a Petro de gobernar un país “enfermo”, lleno de “fábricas de cocaína”, e incluso insinuó posibles acciones militares, comparables a las realizadas por Estados Unidos en Venezuela.
Luego vino un hecho inesperado: la captura de Nicolás Maduro. Ese episodio abrió un nuevo capítulo. Por primera vez, Petro y Trump hablaron directamente por teléfono y dejaron abierta la posibilidad de un encuentro cara a cara.
Ese momento llegó hoy, martes 3 de febrero, cuando ambos mandatarios se verán por primera vez en la Casa Blanca. Hay apuestas, expectativas y temores sobre lo que pueda salir de esa reunión.
Lo único claro es que podría marcar el inicio de una nueva etapa en la relación entre Colombia y Estados Unidos. Aunque, con Petro y Trump al frente, la incertidumbre sigue siendo la única certeza.