Familias de Tumaco reciben tierras a cambio de erradicar cultivos de coca
2.225 mil familias le apuestan a la siembra de plantaciones legales
Tumaco-Nariño
El presidente de la República, Gustavo Petro formalizó la entrega de 2.835 hectáreas de tierra a familias vinculadas al programa ‘Erradicar para la Paz’, cuyo objetivo principal es la sustitución voluntaria de cultivos de uso ilícito por la producción de alimentos, en la que participan las comunidades indígenas y afrodescendiente.
En total son seis Consejos Comunitarios y dos resguardos indígenas, beneficiarios de tierras entregadas por la Agencia Nacional de Tierras, para que transformen los antiguos escenarios de conflicto en territorios de esperanza, seguridad alimentaria y futuro colectivo.
Las 2.835 hectáreas ya fueron liberadas de la presencia de cultivos de uso ilícito para avanzar hacia la siembra de frutos como cacao, limón, aceite de palma, entre otros.
La iniciativa cuenta con una inversión de más de $157.794 millones en Tumaco, orientada a sustituir ingresos para transformar economías ilegales en legales, con presencia institucional.
El gobierno Nacional informó durante el evento de formalización que a la fecha son 7 mil hectáreas en las que históricamente se ha sembrado hoja de coca y que hoy hacen parte de RenHacemos.
“Durante décadas, Colombia aplicó una política antidrogas centrada en la erradicación forzada, la aspersión aérea y la militarización del territorio. Desde el Plan Colombia, en los años noventa, hasta los gobiernos anteriores, la respuesta fue insistir en la fuerza sin resolver la informalidad de la propiedad rural ni ofrecer alternativas productivas reales. Los resultados fueron conocidos como desplazamiento, resiembra”.
Entrega de tierras en Tumaco
Por su parte, la Directora de la Dirección de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito, Gloria Miranda, dio a conocer que este proceso se construyó escuchando a las comunidades y rompiendo con las prácticas del pasado. “Hoy son más de 22.000 familias en Tumaco las que avanzan en procesos de sustitución. No llegamos con fumigaciones ni con imposiciones; llegamos a preguntar y las comunidades nos dijeron que querían dejar la coca. Este programa se sostiene en transformación territorial, proyectos productivos y acceso a la tierra”, indicó la funcionaria.
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Desde las comunidades indígenas, la entrega de tierras fue asumida como un acto de vida y esperanza. José Melo Chingal, integrante del Consejo de Mayores del Resguardo Magüí - UNIPA, afirmó que el territorio es la base de la existencia. “El indígena no vive sin territorio; Territorio es vida.