¿Por qué siguen cerrando negocios en Buenaventura en 2026 pese a la reducción del crimen?
Aunque la Policía reporta una caída en homicidios y extorsión, comerciantes siguen cerrando por presiones criminales
Buenaventura imagen de referencia. Foto: (Colprensa - Camila Díaz) / Camila Díaz
Buenaventura arrancó el 2026 con una aparente disminución en los principales indicadores de violencia, pero con una extorsión que sigue asfixiando al comercio formal e informal del distrito.
De acuerdo con cifras de la Policía Valle, en lo corrido del año se registra una reducción del 55 % en homicidios y una disminución del 50% en los casos de extorsión. Sin embargo, las autoridades reconocen que esta práctica criminal continúa afectando a emprendedores y grandes comerciantes del puerto.
En lo corrido de 2026 se han registrado cinco homicidios y cuatro casos de extorsión, mientras que para el mismo periodo del año anterior se contabilizaban 12 homicidios y ocho extorsiones.
“Esto nos ha llevado a un incremento del 40 % en las capturas frente al 2025. A la fecha llevamos ocho capturas: cuatro en flagrancia y cuatro por orden judicial”, explicó el teniente coronel Carlos Andrés Losada, comandante encargado del Distrito Especial de Policía Buenaventura.
En materia operativa, las autoridades informaron la recuperación de dos automotores —un vehículo particular y un camión con su mercancía—, además de tres motocicletas hurtadas, computadores robados de una institución educativa y la incautación de más de 20 gramos de basuco, retirados de las calles del distrito.
Las autoridades también confirmaron una disminución de las balaceras en distintos sectores de Buenaventura, asociada a la tregua temporal entre las estructuras criminales Shottas y Espartanos, acuerdos que se han dado en el marco de la mesa sociojurídica de paz con el Gobierno nacional. No obstante, esta reducción en los enfrentamientos no se ha traducido en el cese de extorsiones ni de hurtos, especialmente contra el sector comercial.
El impacto de la extorsión ya se refleja en el cierre de establecimientos. Monseñor Rubén Darío Jaramillo, obispo de Buenaventura, advirtió que numerosos empresarios han optado por cerrar sus negocios o abandonar la ciudad ante las constantes exigencias económicas de los grupos delincuenciales.
Por su parte, Víctor Julio González, director ejecutivo del Comité Intergremial de Buenaventura, reveló que en 2025 la extorsión fue el principal detonante del cierre de negocios en el puerto. Estadísticas de la Cámara de Comercio de Buenaventura indican que el 46% de los empresarios que cancelaron su matrícula mercantil lo hicieron por robos, amenazas y extorsión.