Se cumplen nueve días de la suspensión del gas domiciliario en Tibú, Norte de Santander
La Alcaldía y los líderes comunales se sentarán a buscar una solución.
Gas domiciliario- Vanessa Porras
Norte de Santander.
Una semana completan más de 3.600 usuarios de gas domiciliario en Tibú, Norte de Santander, sin contar con este servicio, tras la suspensión de la empresa por amenazas de grupos armados.
Jaime Botero, presidente de Asojuntas casco urbano, explicó a Caracol Radio las complicaciones que ha tenido que enfrentar las familias en esta zona del departamento.
“Las comunidades están padeciendo porque una bombona de gas, un cilindro está costando $88 mil y con la situación económica que tenemos, que muchos no tienen para empezar a trabajar y pues ir a comprar un cilindro no pueden, a la gente le ha tocado empezar a cocinar con leña y con carbón. Un rollito de leña vale entre 7 y 10 mil pesos, y lo que traen son unos palitos. El carbón vale casi 10 mil pesos la bolsa”, comentó el líder.
Botero explicó que se adelantan gestiones en coordinación con la Alcaldía municipal para lograr una pronta solución para los afectados.
“El señor alcalde ha estado en la mejor disposición de invitar a los dueños de Proviservicios, ellos nunca han venido a darnos la cara, siempre es con un delegado que ellos tienen aquí, un representante que no tiene ni voz ni voto. La idea es reunirnos para mirar cómo podemos nosotros ayudar a aportar para que se reinicie el servicio de gas domiciliario”, añadió.
Según el líder, los usuarios siempre han tenido inconvenientes con la empresa prestadora de este servicio en la región.
“Proviservicios nunca ha sido condescendiente con las comunidades, ha venido de falencia en falencia, por ejemplo, si el recibo se le vence hoy, en la tarde van y le cortan el gas, luego tienen que pagar reinstalación y además, el servicio”, explicó.
El presidente de Asojuntas aseguró que “ellos no tenían ningún plan de contingencia para estos días, mientras que nos sentábamos a mirar cómo podíamos ayudar a solucionar, pero a ellos los amenazaron, cerraron y se fueron, entonces quien queda sufriendo es el pueblo”.