Harold Ripoll murió en Ucrania y su familia en Santa Catalina sigue sin respuestas sobre su cuerpo
Hasta hoy, sus allegados no saben cuándo, cómo ni en qué circunstancias falleció el joven
Cortesía
Desde agosto del año pasado, la familia de Harold Antonio Ripoll Petro, un soldado colombiano oriundo de Santa Catalina (Bolívar), espera respuestas sobre las circunstancias de su muerte en la guerra de Ucrania y, sobre todo, sobre el paradero de sus restos.
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Harold, de 26 años, era soldado profesional y se formó en el Batallón de Infantería No. 40 del Ejército Nacional. En mayo de 2025 salió del país para enlistarse como combatiente en Ucrania, contratado como mercenario, sin que existiera conocimiento o acompañamiento formal del Estado colombiano.
Según relató su madre, Norys Petro, a Harold le ofrecieron inicialmente un salario de 20 millones de pesos mensuales, cifra que luego fue reducida a 12 millones. Sin embargo, la familia asegura que nunca recibió ningún pago. Con el paso de los meses, la comunicación se interrumpió y posteriormente fueron informados de su muerte, sin detalles oficiales ni documentación clara.
Hasta hoy, la familia no sabe cuándo, cómo ni en qué circunstancias murió Harold, ni dónde se encuentran sus restos. No han recibido un cuerpo, un acta formal ni información precisa que permita adelantar un proceso de duelo.
Harold dejó dos hijos menores de edad y una viuda, quienes actualmente atraviesan dificultades económicas. No obstante, su madre insiste en que su principal reclamo no es económico, sino humanitario: poder recuperar el cuerpo de su hijo y darle sepultura.
“Solo quiero encontrar a mi hijo y enterrarlo como Dios manda”, ha manifestado Norys Petro, quien ha interpuesto solicitudes y demandas ante la Embajada de Colombia en Ucrania, el gobierno ucraniano y el gobierno nacional, sin que hasta el momento haya obtenido una respuesta efectiva.
El caso de Harold no es aislado. De acuerdo con denuncias de familiares, varios soldados y exmilitares colombianos viajaron a Ucrania de manera irregular, contratados por intermediarios privados, y muchos de ellos han muerto sin que sus familias tengan información clara o apoyo institucional.
Desde Santa Catalina, la madre de Harold hizo un llamado directo al presidente Gustavo Petro para que el Estado colombiano intervenga y ayude a ubicar los restos de su hijo. La comunidad también se ha sumado a esta petición, en medio de un sentimiento de abandono y desprotección.
Norys Petro habilitó el número +57 310 395 8608 para recibir cualquier información que permita esclarecer el caso o reconstruir los últimos momentos de vida de Harold Antonio Ripoll Petro.
Mientras no haya respuestas, asegura, la guerra no ha terminado para su familia. El conflicto sigue vivo, lejos del frente, pero presente cada día en su casa.