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Cuál es peor para la salud: ¿el vaper o el cigarrillo? Esto dicen los expertos

Expertos explican la diferencia de vaper y el cigarrillo para abordar diferentes mitos que hay de su consumo.

Imágenes de referencia del vaper vs. cigarrillo // Fotos: Getty Images

Una de las conversaciones que más se ha dado en diferentes espacios es sobre el consumo de vaper y el cigarrillo, la comparación de esto y definir si alguno es mejor o peor que el otro. La principal diferencia es que uno es eléctrico.

El cigarrillo contiene tabaco seco y enrollado en papel, el cual se quema para ser inhalado, el humo que se produce contiene miles de sustancias químicas, incluyendo nicotina, alquitrán y monóxido de carbono, las cuales son altamente nocivas para la salud.

Por su lado, el vaper, también conocido como cigarrillo electrónico, es un dispositivo que calienta un líquido (e-líquido) para producir un aerosol que se inhala. Este no contiene tabaco, pero sí puede contener nicotina, saborizantes y otras sustancias químicas.

Los riesgos del vapeo y el cigarrillo pueden variar dependiendo de factores como la frecuencia e intensidad del uso, los productos específicos utilizados y la salud de cada consumidor activo.

¿Cuál es peor?

Luis Jorge Hernández, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de los Andes y experto en salud pública, señala que “la persona piensa que vapear es de menor rango que el cigarrillo, que es más suave, que no tiene los mismos riesgos, pero no es cierto. Vapear es igual que fumar, inclusive más grave”.

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La opinión del experto se debe a que el vapeo es inhalar sustancias químicas y algunas veces psicoactivas más tóxicas que el tabaco, entonces es grave, ya que todo lo que se inhale “es como si lo inyectáramos dentro de la vena”.

La Universidad de los Andes cita que “vapear no implica que la persona “fume menos”, de hecho, a veces “fuma más”, porque “fuma más cigarrillitos, pero como no huele es menos rechazado socialmente”, según contó Tatiana Andía, profesora y doctora en sociología.

Un estudio realizado por la institución muestra el cambio que tuvo la percepción social del cigarrillo, el cual en los años 50 era aceptado, se podía fumar en diferentes espacios sociales y existía la publicidad engañosa.

El estudio titulado: Making knowledge legitimate: transnational advocacy networks campaigns against tobacco, infant formula and pharmaceuticals, realizado por Tatiana Andia y Nitsan Chorev, demuestra cómo los movimientos sociales y las familias de pacientes con cáncer influyeron en cambiar la perspectiva naturalizada del cigarrillo, sin embargo, los vapeadores en el actual siglo se reinventaron publicitariamente se salieron de la regulación establecida a nivel global.

Es por esto, que en marzo de 2024 se aprobó el proyecto de ley que busca regular el consumo de cigarrillos electrónicos y vapeadores en Colombia al incorporar estos productos en lo que establece la ley 1335 de 2009, conocida popularmente como la “Ley Antitabaco”.

Mitos

Uno de los más escuchados es que los cigarros electrónicos ayudan a dejar de fumar y dejar la adicción a la nicotina; también, que no tienen repercusiones ni son tan dañinos, pero según lo expuesto anteriormente no es así.

Según señalan desde el hospital mexicano Blue Net Hospitals, “ambos contienen químicos. Los cigarrillos electrónicos calientan la nicotina (extraída del tabaco), los aromatizantes y todos los químicos que trae para crear un vapor de agua que es lo que inhalas”.

También, ambos cigarrillos son adictivos. Por lo que la respuesta es que los dos son nocivos para la salud y por eso la ley colombiana ahora establece obligaciones como el etiquetado de advertencia, regulación de la publicidad y prohibición del patrocinio por parte de empresas fabricantes, “con el objetivo de desincentivar su consumo y proteger la salud de la población”, según señala la Cámara de Representantes.