Ibagué

“En la cárcel de Ibagué mataron mi hijo para callarlo”: Pastora Ramírez

La mamá de un interno que murió calcinado en este centro de reclusión aseguró que le ofrecieron dedicarse a realizar llamadas extorsivas desde el centro carcelario, pero como se negó, lo habrían asesinado.

Cárcel de Ibagué

Ibagué

Los familiares de Juan Sebastián Atehortúa Ramírez, interno de la cárcel de Picaleña de Ibagué, que falleció luego que resultara con quemaduras de más del 88% de su cuerpo en medio de una conflagración en la celda donde se encontraba, aseguran que él no se suicidó, sino que fue asesinado.

Según la señora Pastora Ramírez, madre de la víctima, desde que llegó a comienzos del año al centro penitenciario COIBA, su vida cambió por los malos tratos que recibido y las constantes golpizas que recibía porque no quiso prestarse para cometer otros delitos.

Me lo torturaron porque no quiso prestarse para hacer cosas indebidas, a él le ofrecieron trabajar en llamadas extorsivas, luego de todo lo sucedido, me llamaron y me amenazaron, pero esto ya lo conté a varias personas que saben todo por si a mí me sucede algo, a la vez tengo audios en los que grabé la verdad”, sostuvo Ramírez.

Para esta mujer, su hijo fue asesinado, pero antes vivió un verdadero calvario luego de su paso por casi todos los patios de la cárcel, movimientos que realizaban para evitar un trágico desenlace.

“El día antes que sucedió esto, lo llamé, él estaba muy contento porque la Procuraduría lo iba a escuchar, con esa declaración lo iban a trasladar al Quindío, una ahora antes que se cumpliera esa cita él fue encontrado incinerado”, dijo.

A la vez sostuvo que cuando llegaron los funcionarios de la Procuraduría al COIBA, les indicaron que lo habían remitido a un centro hospitalario por las lesiones presentadas.

“Desde abril estaba buscando que me lo sacaran de esa cárcel, pero lo dejaron allá para que me lo mataran, tengo todos los papeles, todos los correos, las fotos de él en la enfermería lesionado, me lo mataron como le ha pasado a muchos jóvenes allí”, aseguró Pastora Ramírez.

A la vez sostuvo que en esta situación no solo están involucrados internos sino también algunos guardias del INPEC “Yo tengo todas las pruebas que a él lo golpearon y luego lo quemaron, por eso quiero justicia en este caso porque esto no puede quedar así. Él estaba contento porque iba a regresar a su casa”.

Dato: según Pastora Ramírez su hijo cayó a la cárcel luego que fuera vinculado en un robo en Bogotá, aunque quedó libre, tenía que presentarse, pero no cumplió, por lo que le renovaron esta medida.