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“Paz total” de Petro: En qué consiste, qué implica y claves para entenderla

Con el anuncio de la reapertura de los diálogos con el ELN queda planteada una estructura de cuatro columnas para terminar con la violencia.

El presidente Gustavo Petro junto a la Paloma de la Paz Colprensa - Álvaro Tavera) / ALVARO TAVERA

Luego de confirmarse la reapertura de los diálogos de paz entre el Estado colombiano y la guerrilla del ELN, en las mismas condiciones en que quedaron suspendidos hace más de cuatro años, quedó clara la estrategia de Gustavo Petro para alcanzar la Paz Total, principal propósito de su Gobierno.

Dicha estrategia se pueda imaginar como una estructura de cuatro columnas, según el análisis hecho por la directora del Noticiero del Mediodía de Caracol Radio, Diana Calderón.

La primera de esas columnas es, precisamente, la negociación con el ELN. Este proceso será independiente, tanto por sus metodologías, como por sus participantes y los temas que se tocarán. Todo, según se supo hoy, se retomará en noviembre, tal cual como fue planteado durante el segundo gobierno de Juan Manuel Santos, hasta 2018.

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La segunda columna es la política para las bandas criminales. Sobre ella, está pendiente conocer el proyecto de ley definitivo de sometimiento, que deberá incluir las barreras de entrada para esas organizaciones ilegales. Hasta el momento, se sabe que al menos diez grupos delictivos organizados, de unos 30 reconocidos, han manifestado su voluntad de hacer parte del proceso. Se tiene menos información sobre qué pasará con las disidencias armadas de las Farc. Lo cierto es que esos grupos no entrarán en la negociación con el ELN, pero tampoco es claro si podrán entrar en condiciones similares a las de las bandas criminales.

Una tercera columna en la estructura hacia la Paz Total es la implementación completa del acuerdo firmado por el Estado con las Farc en 2016. El actual gobierno ha mostrado su disposición de cumplirlo en su totalidad, empezando por el punto número uno, que incluye una política de distribución de la tierra. Sin embargo, aún le falta nombrar a los directores de algunas de las entidades creadas a raíz del acuerdo y que resultan esenciales para su desarrollo e implementación.

La cuarta columna la componen los diálogos regionales vinculantes, ya iniciados, cuyos acuerdos llegarán al Plan Nacional de Desarrollo. Esa apertura a las ideas y esa posibilidad de cumplir anhelos regionales, podrían garantizar la disminución de la violencia en muchas de las zonas más golpeadas históricamente por ella.