Simón Vélez dijo en 2016 que consiguió aportes para Petro y Vargas

En una entrevista con la revista Gatopardo, el conocido arquitecto explicó que su partido “es el neo-oportunismo”.

El arquitecto Simón Vélez, quien hoy está en el ojo del huracán por el vídeo en el que aparece entregando una bolsa con dinero al senador y ex candidato presidencial Gustavo Petro, había admitido en el año 2016 que consiguió aportes para las campañas de dos políticos antagónicos, Petro y Germán Vargas Lleras.

Vélez concedió un reportaje a la revista Gatopardo que fue titulado “El arquitecto del acero vegetal”, sobre su vida, su actividad edificadora con base en la guadua, sobre política y otros temas.

“Me gusta la política, creo en la política y soy muy activo”, dijo el arquitecto en la publicación escrita por Lorenzo Morales Regueros y contó muchas anécdotas alrededor del tema. Allí señala que en su activismo ha hecho “de intermediario de personajes opacos que nunca figuran pero caminan por las sombras de la política haciendo de banqueros de segundo piso que financian candidatos como quien invierte —o apuesta— en la bolsa. Cuando ganan, algunos cobran en influencia, otros en efectivo y con intereses”.

Y en la parte donde se refiere a Gustavo Petro, textualmente la nota:

“En el rol de fundraiser (que a veces le implica hacer de tesorero improvisado y guardar los jugosos recaudos en tarros de la cocina) le consiguió aportes a las campañas de personajes antagónicos como el exalcalde de Bogotá, Gustavo Petro, un exguerrillero al que le presta su casa de descanso en Girardot, como a Germán Vargas Lleras, de derechas y actual vicepresidente de la República. “Mi partido es el neo-oportunismo”, fue la explicación de Simón cuando le señalé la elasticidad de sus afectos políticos, tan flexibles como la guadua y donde caben ideales a los que los separa un abismo tan hondo como el que sobrevolaba aquel helicóptero mudo.

Como la política, la arquitectura sin plata tampoco existe. Y la arquitectura de Simón tiene un costo asociado impredecible: “Mi método es el de la prueba y el error”, dice Simón, que descubrió lo que podía llegar a construir con la guadua gracias a un raro cliente al que no lo espantó un método tan arriesgado. La razón: el riesgo era insignificante junto al que manejaba habitualmente en su negocio. “En esa época yo no era nadie”, me dice Simón, menos dado hoy día a alardear, como le gustaba hacerlo hace algunos años en público, de las épocas en las que le hizo casas y fincas a algunos narcotraficantes de renombre. “Hoy día no trabajaría para esa gente”, completa.”.

Vea el reportaje completo: https://gatopardo.com/reportajes/el-arquitecto-del-acero-vegetal/

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