La turista argentina que lloró a Gabo en Aracataca
La han vieron detenerse frente a la Casa Museo y secar sus lágrimas porta un tatuaje en su piel del rostro del Nobel.


Macondo es una fábrica de historias donde cualquier cosa pasa. Daniel López es el director de la Casa Museo de Gabo en Aracataca, testigo del pasó de una turista argentina que no pudo evitar el dolor de la partida del Nobel
Le llamó la atención a la gente que la hermosa mujer de ojos claros y piel blanca no entraba a la Casa Museo. Llegaba en las tardes y solo la miraba desde la parte de afuera. Pasaba sus manos permanentemente por sus ojos recogiendo las lágrimas que de ellos brotaban. Luego salía de la calle y nuevamente al día siguiente se presentaba en medio de los atardeceres amarillos que el sol pinta en su despedida del día en las paredes de las casas del pueblo “Ella un día decidió entrar, ya todos la conocíamos y fue cuando me atreví a preguntarle su comportamiento y nos contó que se había leído todos los tomos de Gabriel García Márquez, que había estudiado su vida y había quedado marcada por siempre desde el mismo momento que abrió su primera novela cuando aún era una estudiante en Buenos Aires Argentina
Vino a Colombia a llorar la muerte de Gabo frente a la Casa Museo, de pronto se volteó y dejó ver el rostro de Gabo en tinta impregnado en su espalda como un homenaje a nuestro Nobel”,Termino relatando Daniel.




