Porfirio Lobo asumirá el poder en Honduras con poca presencia internacional
El presidente electo de Honduras asume el miércoles el poder con poca presencia internacional por el aislamiento que sufrió su país a raíz del golpe de Estado a Manuel Zelaya.


Los actos para la toma de posesión del nuevo presidente de Honduras, Porfirio Lobo, iniciaron hoy bajo un riguroso sistema de seguridad en los alrededores del Estadio Nacional, donde se celebrará la ceremonia
El primer mandatario en llegar a Tegucigalpa para asistir a la investidura de Lobo fue el de Panamá, Ricardo Martinelli, quien lo hizo anoche, informó hoy una fuente de la cancillería hondureña
También arribó el martes el vicepresidente de Colombia, Francisco Santos, mientras que para este miércoles está prevista la llegada del gobernante de República Dominicana, Leonel Fernández, y del de Taiwán, Ma Ying-jeou
Antes de los actos de toma de posesión, el Parlamento continuó hoy su sesión de ayer, en la que aprobó una amnistía general por delitos políticos y comunes conexos que beneficiará a personas implicadas en hechos ocurridos antes y después del golpe de Estado al presidente Manuel Zelaya, el 28 de junio de 2009
La sesión del Parlamento se reanudó hacia las 06.30 hora local (12.30 GMT) y después se trasladará al Estadio Nacional, donde Lobo prestará su juramento de ley
Lobo recibirá la banda presidencial de manos del presidente del Parlamento, Juan Orlando Hernández, ambos del Partido Nacional, ganador de las elecciones del 29 de noviembre pasado
Después de la ceremonia de investidura, el nuevo mandatario hondureño ofrecerá una comida a los invitados especiales en la Casa Presidencial, según el programa oficial
Zelaya, quien desde el 21 de septiembre pasado permanece encerrado en la Embajada de Brasil, abandonará hoy el país con su esposa, dos hijos y algunos de sus cercanos colaboradores, con destino a República Dominicana, acompañados por el presidente Leonel Fernández
Por su parte, el Frente Nacional de Resistencia Popular contra el golpe de Estado coordina una manifestación para despedir a Zelaya, quien fue derrocado cuando estaba a siete meses de concluir su mandato de cuatro años.




