El Cardenal colombiano Alfonso López Trujillo, reemplazó al Papa en la misa de la Última cena
El cardenal colombiano Alfonso López Trujillo, presidente del Pontificio Consejo para la Familia, remplazó al Papa Juan Pablo II este jueves en la misa de la Última Cena en la basílica de San Pedro en el Vaticano, al término de la cual cumplió el tradicional rito del lavado de pies
El cardenal colombiano Alfonso López Trujillo, presidente del Pontificio Consejo para la Familia, remplazó al Papa Juan Pablo II este jueves en la misa de la Última Cena en la basílica de San Pedro en el Vaticano, al término de la cual cumplió el tradicional rito del lavado de pies. El purpurado colombiano oficia la ceremonia a pedido del Papa, de 84 años, quien se encuentra delicado de salud tras haber sido sometido a una traqueotomía el pasado 24 de febrero por una grave crisis respiratoria. "Con la mente y con el corazón estoy cerca de ustedes, reunidos ante la tumba de San Pedro para la santa misa 'in Cena Domini' (Ultima Cena)", afirmó el Papa en un mensaje leído por López Trujillo. "Los saludo con gran afecto", añadió el Papa convaleciente, quien siguió el rito desde su habitación en el palacio apostólico a través de la televisión. En su misiva, el pontífice agradeció "de manera especial" al cardenal López Trujillo, quien aparecía a su vez pálido y emocionado. En su mensaje, el Papa recuerda que el lavado de pies es un gesto de "humildad, amor y concreto servicio cumplido por Jesús la víspera de su muerte" y que suele ser renovado cada año durante la liturgia de Semana Santa. El jueves en las horas de la mañana, el Papa había seguido por televisión la misa Crismal en San Pedro con la que se abrieron los ritos de la Semana Santa. A la misa de la tarde, concelebrada por varios cardenales, obispos y sacerdotes y presidida por López Trujillo, asistió el cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede y numerosos fieles latinoamericanos. Después de la celebración, el cardenal colombiano lavó los pies a doce sacerdotes de varias nacionalidades, un gesto que siempre había sido realizado por el Papa en sus 26 años de pontificado, pero que en los últimos cuatro años tuvo que limitarse a presidir debido a los problemas para moverse causados por la enfermedad de Parkinson. Durante la homilía, López Trujillo, de 70 años, enemigo de la teología de la Liberación que surgió en América Latina a finales de los años 60 en defensa de los pobres, abordó indirectamente temas de actualidad como la eutanasia y el terrorismo. "Existe una extrema deshumanización en los profundos cambios que se propagan actualmente, tanto que el delito pasó a ser un derecho", afirmó el eclesiástico, en una clara referencia a las polémicas suscitadas por el caso de Terri Schiavo, la estadounidense en coma vegetativo y a la que, por orden judicial, se le extrajo el tubo con que se le alimentaba y daba agua a beber. El purpurado colombiano criticó también a esos "cristianos que traicionan ese amor con la violencia, la enemistad y el desprecio por los pobres" y a aquellos que en nombre de Dios "sembran odio, violencia, conflictos y terrorismo", dijo. Las ofrendas recogidas durante la solemne ceremonia serán destinadas a los damnificados por las lluvias e inundaciones que azotaron a Venezuela en febrero pasado. El cardenal colombiano, nacido en Líbano, Tolima, figura entre los eclesiásticos más conservadores de la Curia romana y es un acérrimo defensor de la doctrina moral de la Iglesia en materia de familia, aborto, planificación familiar, clonación humana y eutanasia. Proclamado cardenal hace 22 años por el Juan Pablo II, maneja desde 1990 el pontificio Consejo para la Familia, y fue el representante del Papa en enero del 2003 en el Encuentro Mundial de la Familia celebrado en Filipinas.




