Rusia sigue de duelo y espera que se aclaren responsabilidades
Rusia guarda hoy su segundo día de duelo por las víctimas de la masacre en la escuela noroseta de Beslán y sigue esperando que el Kremlin comience a deslindar responsabilidades por la tragedia que se cobró la vida de al menos 335 personas, la mayoría de ellos niños.
Moscú.--- Rusia guarda hoy su segundo día de duelo por las víctimas de la masacre en la escuela noroseta de Beslán y sigue esperando que el Kremlin comience a deslindar responsabilidades por la tragedia que se cobró la vida de al menos 335 personas, la mayoría de ellos niños.El presidente del país, Vladímir Putin, prefirió responder a las preguntas de los rusos a través de un grupo de expertos extranjeros, y no en una reunión con los medios nacionales, que en su mayoría han sido extremadamente críticos con la gestión de la crisis en Beslán.La investigación de los acontecimientos de Beslán no será pública, dijo Putin, según la página digital del diario británico "The Gardian", cuyo periodista Jonathan Steele asistió a la reunión en "calidad de experto", como dijo a EFE un portavoz del Kremlin."Quiero establecer la cronología de los acontecimientos y descubrir quién es responsable", dijo Putin en una tanda de preguntas y respuestas con expertos extranjeros que terminó hoy pasada la medianoche en su residencia campestre de las afueras de Moscú.El jefe del Kremlin dijo que no se opone a una investigación parlamentaria de la tragedia de Beslán, pero advirtió de que podría convertirse en un "´show´ político""Todo esto es indignante, una falta de respeto no sólo a los medios informativos nacionales, sino a todo el auditorio del país", dijo a EFE Serguéi Agafónov, subdirector del diario liberal "Ruski Kurier".En opinión de Agafónov, el hecho de que Putin se haya reunido primero con extranjeros demuestra la "debilidad del poder, más preocupado de su imagen internacional, y su desprecio por los ciudadanos del país"."Putin dispuesto a dar explicaciones sólo al extranjero" será el titular con el que saldrá mañana "Russki Kurier", adelantó a EFE el subdirector del rotativo.Las demandas de establecer responsabilidades aumentan con cada día que pasa, pero de las palabras de Putin se desprende que el Kremlin no tendrá prisa en tomar decisiones.El ministro del Interior de Osetia del Norte, el teniente general Kazbek Dzantíev, presentó su dimisión el sábado pasado, pero hasta ahora no ha había sido aceptada por el presidente de esa república caucásica, Alexandr Dzasójov, cuya renuncia, a su vez, es exigida por los habitantes de Beslán.La Presidencia rusa se ha negado a comentar la declaración hecha por el partido nacionalista Ródina que pidió a Putin la destitución en pleno del Gobierno por su "negligencia criminal" en la gestión de la crisis de los rehenes."El grupo parlamentario Ródina se reserva el derecho a realizar una investigación propia de todas las circunstancias vinculadas con la actuación de la estructuras federales que permitieron la toma de rehenes el 1 de septiembre en la ciudad de Beslán", recalcó un comunicado de esa formación política.Según Agáfonov, el Kremlin intenta desviar la atención de la ciudadanía con acciones para "soltar vapor", como la concentración convocada hoy en Moscú bajo la consigna "Rusia contra el terror"."Nadie sabe quién convocó esto, pero asistiré", dijo el líder del ultranacionalista Partido Liberal Democrático, Vladímir Yirinovski.Según la policía de Moscú, se espera que pese al tiempo lluvioso unas 110.000 personas acudan a la concentración que tendrá lugar junto a la Catedral de San Basilio, a un lado de los muros del Kremlin."En este país no ha cambiado nada desde los tiempos soviéticos. Nos han dicho que de nuestra peluquería al menos dos personas deben asistir a la manifestación", dijo una mujer que llamó por teléfono a la emisora de radio Serebrenni Dozhd.La oyente se refería al sistema de cuotas de asistencia obligatoria a manifestaciones que existía en la desaparecida Unión Soviética.




