SE REAVIVA EL DEBATE SOBRE EL TRATAMIENTO DEL CANCER DE MAMA
Los resultados de cinco estudios hechos en EEUU, Escandinavia, Sudáfrica y Francia han reavivado el debate entre médicos, investigadores y pacientes sobre la eficacia del trasplante de médula ósea para tratar el cáncer de mama, que sólo este añ...
Los resultados de cinco estudios hechos en EEUU, Escandinavia, Sudáfrica y Francia han reavivado el debate entre médicos, investigadores y pacientes sobre la eficacia del trasplante de médula ósea para tratar el cáncer de mama, que sólo este año causará la muerte a 43.000 mujeres en Estados Unidos.
Las conclusiones de los estudios decepcionaron a Richard Klausner, jefe del Instituto Nacional del Cáncer de EEUU, que patrocinó dos de los estudios llevados a cabo en su país.
"La hipótesis con la que se iniciaron estas pruebas, y nuestra esperanza, era que un tratamiento más agresivo resultaría claramente superior a la terapia normal", dijo Klausner.
La discusión es sobre la administración de dosis muy elevadas de quimioterapia, de cinco a 20 veces más altas que las normales, para tratar ese tipo de cáncer en un estado ya avanzado.
Las dosis elevadas de quimioterapia destruyen la médula ósea de las pacientes y pueden ser fatales sin el trasplante de médula o de las células primarias que restauran la médula.
Esos trasplantes han mostrado su eficacia para ayudar en la terapia de otros cánceres como el linfoma, pero hasta ahora no se ha demostrado que contribuyan a la supervivencia de las mujeres que padecen un cáncer de mama avanzado.
Una revisión de los estudios realizada por la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO, por su sigla en inglés) encontró que en cuatro casos en los que se llevó a cabo el trasplantes de médula ósea o de las células primarias no se lograron mejores resultados que con la quimioterapia regular.
Pero Susan Braun, presidenta de la Fundación Susan G. Komen de Cancer de mamas, indico que "los resultados de estos estudios en modo alguno indican que la cuestión esté resuelta".
La ASCO calcula que, tan sólo en Estados Unidos, más de 12.000 mujeres con cáncer de mama se han sometido a trasplantes de médula ósea desde mediados de la década pasada.
Los estudios analizaron el proceso del cáncer con metástasis, que es recurrente y se ha extendido a otros órganos, y el "cáncer primario de alto riesgo", en el cual los tumores han avanzado hasta invadir los nódulos linfáticos.
En uno de los cinco estudios, 783 mujeres con cáncer de mama que se había extendido a diez o más nódulos linfáticos recibieron uno de dos tratamientos: la alta dosis de quimioterapia seguida por el trasplante de médula o células primaria, o una dosis más baja de quimioterapia que dejó intacto su sistema inmunitario.
Todas las pacientes también recibieron terapia de radiación, y las mujeres que tenían el tipo de cáncer que responde al medicamento "tamoxifen" también recibieron ese tratamiento.
Después de tres años, ambos grupos mostraron niveles de supervivencia casi idénticos.
Sólo el estudio hecho en Sudáfrica encontró, después de cinco años, que un 17 por ciento de las pacientes había muerto, comparado con el 35 por ciento de las pacientes que siguieron el tratamiento regular.
Asimismo, en el estudio sudafricano, menos de las mujeres que tuvieron trasplantes tuvieron cáncer recurrente.
Los partidarios del tratamiento con trasplante de médula argumentaron que los estudios muestran resultados contradictorios y que sus conclusiones son preliminares.
Los más críticos del tratamiento sostienen que miles de mujeres se han sometido sin necesidad a operaciones que son dolorosas, costosas y peligrosas.
Por su parte el Instituto Nacional del Cáncer advirtió que los estudios son diferentes en su metodología, y los médicos y empresas de seguros no pueden decidir si el tratamiento es válido.
En lo que estuvieron de acuerdo todas las partes, cuando se dieron a conocer el jueves los resultados, fue en que las pacientes con cáncer de mama no deberían someterse a un trasplante a menos que participen en pruebas clínicas en las que se pueda vigilar detalladamente el avance del tratamiento que reciben.
Solamente un 22 por ciento de las pacientes con un cáncer con metástasis sobreviven cinco años y se calcula que este año en Estados Unidos unas 43.000 mujeres morirán víctimas del cáncer de mama




