EL ZOOLOGICO LATINOAMERICANO EN FRANCIA-98
Ratones, monos, toros, pirañas, burritos, tiburones o piojos, son sólo algunos de los animales que llegarán a Francia-98 como acompañantes inseparables de los futbolistas latinoamericanos, tan conocidos por sus apodos como por sus propios nombre...
Ratones, monos, toros, pirañas, burritos, tiburones o piojos, son sólo algunos de los animales que llegarán a Francia-98 como acompañantes inseparables de los futbolistas latinoamericanos, tan conocidos por sus apodos como por sus propios nombres.
Sin tomar en consideración a la selección brasileña, donde todos y cada uno de los jugadores posee un sobrenombre que generalmente no se refiere a cosa particular de la naturaleza, paraguayos, colombianos, argentinos, chilenos y mexicanos constituyen un verdadero zoológico mundialista.
Y resulta tan inseparable el apodo que sería casi un pecado nombrar al atacante argentino Claudio López sin el aditivo de "Piojo" o al volante paraguayo Roberto Acuña sin su apodo de "Toro".
Así resultaría igualmente extraña la mención del mediocampista albiceleste Ariel Ortega sin el clásico "Burrito", metido entre el nombre y el apellido.
Argentina parece ser líder a la hora de los apodos porque además de esos dos ilustres ejemplos figuran en su lista "el Mono" Germán Burgos (portero), el "Ratón" Roberto Ayala (defensa) y el "Hormiga" Hernán Díaz (lateral).
Agotados los animales, siguen en su lista asombrosa Carlos "Lechuga" Roa (portero), Marcelo "Muñeco" Gallardo", Diego "Cholo" Simeone, Javier "Puppi" Zanetti y Roberto "Boquita" Sensini, entre otros.
Como una suerte de ofensa cariñosa y casi siempre con referencia a una característica física especial del causante, los apodos incluso trascienden las generaciones y en el fútbol los hijos heredan de sus padres esa especie de cruz, a veces muy pesada.
Tal es el caso del volante Sebastián "la Brujita" Verón, cuyo progenitor deslumbró en los años setenta en el equipo de Estudiantes de la Plata (Argentina), bajo el apodo de "La Bruja".
Chile y México empatan teóricamente a nivel de ingenio porque ambos planteles tienen un "Matador", el primero personificado en Marcelo Salas y el segundo en el pelilargo Luis Hernández.
Pero los mexicanos también poseen un "Conejo" (el portero Carlos Pérez), un "Cabrito (el atacante Jesús Arellano) y, colmo de los colmos, un "Bebé" muy adelantado (Pavel Pardo), que juega de defensa central.
Paraguay no queda en zaga porque viaja a Francia-98 con quince jugosos sobrenombres en su lista de 22 mundialistas.
Su figura más notoria, el portero José Luis Chilavert no tiene un mote que lo identifique plenamente, y simplemente se lo menciona como "Chila", el apócope de su nombre.
"Puchi" (Rubén Ruiz Díaz, portero), "Cata" (Catalino Rivarola, defensa), "Colorado" (Carlos Gamarra, defensa) el "Toro" Roberto Acuña o el volante Julio César Yegros ("Piraña") son en el caso del equipo rojiblanco apodos de uso común.
Los chilenos también parecen ser afectos a rebautizar a sus jugadores y en su plantilla lucen "Scoobie Doo" (Cristian Castañeda, lateral volante), "Simpson" (Nelson Tapia, portero), "Rambo" (Marcelo Ramírez, portero) y claro está los inefables Iván "Bam Bam" Zamorono y Marcelo "Matador" Salas.
"El Turco" Farid Mondragón (portero) abre la lista de Colombia que se extiende a "el Patrón" Jorge Bermúdez (zaguero), pasa por "el Tino" Asprilla, "el Tren" Valencia, "el Pitufo" Anthony de Avila y después de otros muchos apodos culmina en el archiconocido Carlos "Pibe" Valderrama




