AFIRMAN QUE HAY 14 GRUPOS GUERRILLEROS PRESENTES EN MEXICO
En México operan 14 grupos guerrilleros que extienden sus acciones en la mitad del territorio del país, según una radiografía de la rebelión elaborada por el Centro de Investigaciones Históricas de los Movimientos Armados (CIHMA), a la que tuvo...
En México operan 14 grupos guerrilleros que extienden sus acciones en la mitad del territorio del país, según una radiografía de la rebelión elaborada por el Centro de Investigaciones Históricas de los Movimientos Armados (CIHMA), a la que tuvo acceso EFE.
Los grupos guerrilleros más conocidos son el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), que surgió en enero de 1994 en Chiapas, y el Ejército Popular Revolucionario (EPR), que irrumpió en junio de 1996, en Guerrero, señala el estudio.
El CIHMA, formado por ex miembros de la guerrilla de los años setenta en México, documentó que además del EZLN y el EPR, en México existen otras doce organizaciones armadas clandestinas que, en conjunto, están presentes en 16 de los 32 estados que forman la República.
El estudio indica que la irrupción del EZLN en la escena política del país ocasionó una revitalización de la lucha armada en México, tras la experiencia rebelde de los setenta "que sucumbió ante la represión gubernamental".
Según el CIHMA, hay grupos guerrilleros en los estados de Chiapas, Guerrero, Oaxaca, México, Puebla, Tamaulipas, San Luis Potosí, Guanajuato, Michoacán, Chihuahua, Baja California, Sonora, Coahuila, Durango, Veracruz y la capital mexicana.
El informe señala que el Ejército Popular Revolucionario opera en los estados de Guerrero, Oaxaca y México, y ha consolidado su presencia en los de Veracruz, Puebla, Hidalgo y Tamaulipas, en la zona que se conoce como "La Huasteca".
Guerrero, uno de los estados con mayor índice de pobreza de México y con mayor presencia militar, es cuna de ocho organizaciones rebeldes, además del EPR, un grupo formado con células armadas que sobrevivieron a la desaparición de la guerrilla en los años setenta.
En Guerrero operan principalmente el Comando Armado Revolucionario del Sur, el Ejército de Ajusticiamiento Genaro Vázquez, el Ejército Insurgente de Chilpancingo, el Ejército de Liberación del Sur y el Ejército de Liberación de la Sierra Sur.
También están presentes el Ejército Popular de Liberación José María Morelos, las Fuerzas Armadas de Liberación para los Pueblos Marginados de Guerrero y el Movimiento Popular Revolucionario, señala el estudio del CIHMA.
En Chihuahua, norte de México, está el Ejército Clandestino Indígena de Liberación Nacional, y en Oaxaca, el Comando Clandestino Indígena de Liberación Nacional, mientras que Baja California, Sonora, Coahuila, Chihuahua y Durango son escenario de operaciones del denominado Ejército Revolucionario Insurgente Popular.
Las Fuerzas Armadas Clandestinas de Liberación Nacional tienen influencia en los estados de Oaxaca, Chiapas y Guerrero, sostiene el citado estudio.
En su informe, el CIHMA precisó que la actividad de los grupos guerrilleros en México ha derivado en una mayor presencia militar y policial en las zonas de mayor incidencia rebelde.
En Veracruz, hay 13 municipios con presencia de las Fuerzas Armadas, y en Guerrero suman 19 los municipios donde hay efectivos del Ejército federal.
El estudio indica que en los movimientos armados clandestinos hay una alta participación de miembros de la clase media y de la comunidad estudiantil en contraste con la escasa militancia de campesinos y obreros.
La historia de la guerrilla en México data de los años 40 con los movimientos populares de Rubén Jaramillo en el estado de Morelos y los grupos surgidos del Partido Comunista de México, entonces en la clandestinidad.
A raíz de la represión oficial a los movimientos sociales a principios de la década de los sesenta, la guerrilla cobró un nuevo auge con el surgimiento de media docena de organizaciones, entre ellas las Fuerzas Armadas de Liberación, que el Gobierno identifica como célula del actual EZLN




