Policía advierte que no permitirá vías de hecho en la Semana Santa de Popayán
Ante los anuncios de comerciantes del Anarkos sobre impedir las tradicionales procesiones, la Fuerza Pública señaló que reforzará sus dispositivos en la Ciudad.
Policía advierte que no permitirá vías de hecho en la Semana Santa de Popayán. Foto: Colprensa(Thot)
De cara a las advertencias de comerciantes del Anarkos que anunciaron manifestaciones durante la Semana Santa por su situación actual, el comandante de la Policía Metropolitana de Popayán, coronel Nelson Díaz Pinzón, dijo que no permitirán alteraciones de orden público.
El oficial señaló que llegarán incluso refuerzos para el Escuadrón Móvil Antidisturbios, Esmad, con el fin de garantizar que las actividades de la Semana Mayor, una de las más visitadas en el mundo, se lleven a cabo con normalidad.
Por otra parte, expresó que a los comerciantes se les está brindando apoyo ante la situación que atraviesan en la actualidad, de la mano de la Alcaldía Municipal.
“Más allá de ir a atentar contra la Semana Santa, alterar el orden público y no permitir que se lleve a cabo alguna actividad, no lo vamos a permitir porque las manifestaciones se pueden hacer de forma pacífica pero no por vías de hecho”, agregó.
La reacción se dio luego que los afectados salieran a las calles con pancartas en las que consignaban que, si no les daban solución, no permitirían la realización de las tradicionales procesiones de la Semana Santa.
Un comerciante expresó que no descartan las vías de hecho ante la falta de soluciones por parte de las autoridades a su situación, pues a diario registran pérdidas considerables y no pueden llevar el sustento a sus familias.
“Tenemos ideas de ir a sabotear, a tomarnos la Catedral y las Iglesias. Así como arbitrariamente cerraron el Centro Comercial, nosotros también tenemos derecho, así no sea legal, a sabotear la Semana Santa, nuestras familias no tienen qué comer”, agregó.
Es de recordar que las autoridades locales determinaron mantener cerrado el complejo comercial por las amenazas de colapso que advierten los estudios preliminares, mientras se hacen otras evaluaciones que tardarían entre seis y nueve meses.