Economía

Cambian las reglas para financiar el cine colombiano: así funcionará con el nuevo decreto

El nuevo decreto simplifica los trámites para acceder a los beneficios de la Ley del Cine y convierte en digitales los certificados para atraer más inversión al sector.

Filming with professional camera / HAYKIRDI

El Ministerio de las Culturas expidió el Decreto 876 de 2026, con el que actualiza la reglamentación de la Ley del Cine y modifica la forma en que opera el principal mecanismo de financiación privada para las producciones audiovisuales colombianas. Aunque el beneficio tributario para quienes invierten o donan recursos al sector se mantiene, la nueva norma simplifica los procedimientos, digitaliza los trámites y moderniza la administración de los certificados que respaldan ese incentivo.

El objetivo, según el decreto, es facilitar el acceso de productores e inversionistas al mecanismo previsto en la Ley 814 de 2003, reducir cargas administrativas y adaptar el sistema a las necesidades actuales de una industria audiovisual que ha crecido de manera sostenida en los últimos años.

¿Qué cambia?

Uno de los principales ajustes está en el proceso para reconocer los Proyectos Cinematográficos Nacionales, requisito indispensable para acceder a los beneficios de la Ley del Cine. Con la nueva reglamentación, el Ministerio simplifica los requisitos y fortalece la digitalización del trámite para agilizar el reconocimiento de los proyectos.

También cambia el manejo de los Certificados de Inversión y Donación Cinematográfica (CIDC), documentos que acreditan las inversiones o donaciones realizadas a proyectos de cine y que permiten acceder a una deducción del 165 % en el impuesto sobre la renta. Ese beneficio no fue modificado; lo que cambia es la forma en que estos certificados serán expedidos y administrados.

Antes y ahora: así cambia el sistema

Hasta ahora, los certificados se expedían en formato físico y su administración seguía un procedimiento tradicional.

Con el Decreto, pasarán a ser títulos desmaterializados, es decir, completamente digitales, y serán administrados a través de un depósito centralizado de valores. Además, podrán negociarse en el mercado secundario, una medida con la que el Ministerio busca hacer más atractivo este mecanismo para quienes financian producciones audiovisuales.

En la práctica, esto significa que un inversionista ya no dependerá de un documento físico para acreditar su inversión, sino que contará con un título digital que podrá administrarse y negociarse bajo las reglas establecidas, lo que busca brindar mayor agilidad, seguridad y flexibilidad al sistema.

La reglamentación también fortalece el proceso de reconocimiento de los proyectos mediante herramientas digitales y establece reglas más claras sobre su ejecución, los plazos para desarrollar las producciones, la expedición de los certificados y los mecanismos de seguimiento y control, con el fin de garantizar el adecuado uso de los beneficios tributarios.

¿Por qué es importante?

El decreto no crea un nuevo incentivo para el cine colombiano ni aumenta el beneficio tributario existente. Sin embargo, sí representa un cambio en la manera como funciona este mecanismo de financiación.

Para los productores audiovisuales, la simplificación de los trámites podría facilitar la búsqueda de recursos para sacar adelante películas, documentales, cortometrajes y otras producciones nacionales.

Para los inversionistas, los certificados digitales y negociables ofrecen un esquema más moderno y flexible, que elimina procesos físicos y facilita la administración de la inversión.

En otras palabras, el beneficio sigue siendo el mismo; lo que cambia es el camino para acceder a él. Con un sistema más ágil, digital y con certificados negociables, el Ministerio apuesta por atraer más inversión privada y fortalecer la financiación del cine colombiano.

Alisson Torres

Comunicadora Social - Periodista Audiovisual...