Paipa se rebela contra decisión de Amaya de sacar el Festival de Bandas del Pantano de Vargas
Autoridades y comunidades del Pantano de Vargas rechazaron la decisión del gobernador Carlos Amaya de trasladar el Concurso Departamental de Bandas a Sáchica. Los críticos consideran que el argumento de que el evento “es de todo Boyacá” no justifica romper una tradición cultural de más de 30 años.
La decisión de trasladar la fase final del Concurso Departamental de Bandas Musicales desde el Pantano de Vargas, en Paipa, hacia Sáchica, continúa generando rechazo entre autoridades locales y comunidades que durante más de tres décadas han convertido este evento en uno de los principales referentes culturales de Boyacá. El anuncio ha desatado una controversia que hoy enfrenta la postura de la Gobernación con el sentir de quienes consideran que el certamen hace parte de la identidad histórica, cultural y económica de la región.
El primero en pronunciarse fue el alcalde de Paipa, Germán Ricardo Camacho, quien pidió al gobernador Carlos Amaya reconsiderar la decisión. El mandatario destacó que el Pantano de Vargas no solo ha sido la sede tradicional del concurso durante cerca de 30 años, sino que además representa un escenario histórico de relevancia nacional. «...Queremos seguir trabajando en equipo y queremos que se siga manteniendo como ha sido durante 30 años esta fase final del Concurso Departamental de Bandas...», afirmó. Camacho reconoció la importancia de realizar eventos zonales en diferentes municipios como mecanismo de descentralización, pero insistió en que la final debe permanecer en Paipa por tratarse de una tradición consolidada que nació en este territorio y que forma parte del patrimonio cultural de los paipanos. Asimismo, solicitó la instalación de mesas de trabajo entre la Gobernación y las autoridades locales para buscar una solución concertada.
A esta posición se sumó Jairo Cuchibá, presidente de la vereda Chital, en el sector del Pantano de Vargas, quien expresó el rechazo de las comunidades rurales ante el posible traslado. El líder aseguró que el concurso ha sido durante más de 30 años un símbolo de la cultura campesina y una de las principales oportunidades económicas para cientos de familias del sector. «...Afecta la economía de los comerciantes, de los artesanos y de los campesinos que sacan sus productos...», señaló. Según explicó, la llegada de miles de visitantes dinamiza la actividad comercial de hoteles, restaurantes, productores agrícolas y emprendedores locales. Cuchibá agregó que las comunidades se preparan desde comienzos de año para recibir a los asistentes, adecuando sus viviendas, fortaleciendo la oferta turística y organizando la venta de productos típicos para aprovechar la afluencia de visitantes.
El gobernador Carlos Amaya respondió a las críticas asegurando que el cambio de sede no fue una decisión improvisada y que había sido anunciado desde el año anterior. Según explicó, el Concurso Departamental de Bandas pertenece a todos los municipios de Boyacá y no exclusivamente a Paipa. «...El concurso departamental es departamental, no municipal...», manifestó. El mandatario defendió la elección de Sáchica como nueva sede, argumentando que ese municipio ha demostrado un fuerte compromiso con el evento y ha realizado aportes significativos para su realización. También aclaró que el Concurso Nacional de Bandas continuará desarrollándose en Paipa y recordó que la Gobernación ha invertido más de 700 millones de pesos en el fortalecimiento de esta actividad cultural. Además, indicó que a futuro serán las bandas ganadoras las que definirán la sede de las próximas versiones del certamen departamental.
Sin embargo, las explicaciones del gobernador no lograron disminuir el inconformismo en el Pantano de Vargas. Tras conocerse oficialmente la decisión, líderes comunitarios manifestaron sentirse indignados y aseguraron que el traslado representa una ruptura con una tradición construida durante décadas. Voceros de la comunidad afirmaron que el Pantano de Vargas se consolidó como el epicentro natural del concurso y cuestionaron que un evento con tanta historia pueda ser retirado del lugar que lo vio crecer. «...No es posible que de la noche a la mañana, sin ninguna razón, se lo lleven...», expresaron durante las entrevistas concedidas a medios de comunicación.
Las comunidades también hicieron un llamado al Ministerio de Cultura, a la Secretaría de Cultura de Boyacá y a la Asamblea Departamental para que intervengan en la discusión y evalúen los impactos de la medida. Los líderes insistieron en que la decisión no solo afecta a Paipa, sino a cientos de familias campesinas, comerciantes y emprendedores que dependen de la actividad económica generada por el concurso.
Mientras la Gobernación mantiene su postura, en el Pantano de Vargas crece el sentimiento de que se está perdiendo una tradición que durante más de 30 años ha unido cultura, historia, turismo y desarrollo económico en uno de los escenarios más emblemáticos de Boyacá.