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Desde Antioquia, hasta Marte: la apuesta innovadora de una empresa colombiana

No podía estar ubicada en otro lugar que no fuera La Estrella, Antioquia. Allí nació una compañía que hoy es el resultado del trabajo en equipo, la innovación y el deseo de llevar el nombre de Colombia hasta lo más alto, literalmente fuera de este mundo.

Desde Antioquia, hasta Marte: la apuesta innovadora de una empresa colombiana

Alejandro Vargas, ingeniero mecánico y fundador de ALSEC, habló en A Vivir Que Son Dos Días sobre la importancia de encontrar un propósito y sobre el difícil camino que recorrieron para convertirse en una de las empresas seleccionadas por la NASA para desarrollar alimentos destinados a futuras misiones espaciales.

La convocatoria reunió a compañías líderes del sector alimentario y a grupos de investigación de algunas de las universidades más prestigiosas del mundo. Sin embargo, ALSEC, una mediana empresa colombiana, logró destacarse y fue escogida junto a otras diez compañías para participar en este ambicioso proyecto.

La historia de ALSEC comenzó cuando Alejandro decidió emprender junto a su mejor amigo, Javier Amórtegui. Inspirados por experiencias de su infancia y por el deseo de aportar soluciones innovadoras a la alimentación, empezaron a desarrollar productos deshidratados. Así nació uno de sus primeros grandes éxitos: el huevo en polvo.

El proceso consistía en batir el huevo como si se fuera a preparar un omelette y luego someterlo a una máquina especializada que eliminaba la humedad hasta convertirlo en polvo. Lo que comenzó como una idea sencilla se transformó en una empresa que hoy genera más de 170 empleos. Gracias a su capacidad de innovación, ALSEC fue reconocida por la ANDI como la Pequeña y mediana empresa (Pyme) más innovadora de Colombia en 2025.

Llegar hasta la NASA no fue una tarea fácil. La agencia espacial entregó un completo instructivo con las características que debían cumplir los alimentos para soportar las exigentes condiciones y la duración de un viaje a Marte. Tras meses de investigación y desarrollo, la empresa colombiana logró destacarse gracias a una propuesta que combina tecnología, nutrición y bienestar emocional.

Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es que los alimentos serán elaborados mediante impresión 3D. Además, si un familiar envía un mensaje o incluso un emoji al astronauta, este podrá quedar plasmado en la comida, convirtiendo la experiencia alimenticia en un momento más cercano y significativo durante las largas misiones espaciales.

La propuesta de ALSEC combina la deshidratación de alimentos con tecnología de impresión 3D. Gracias a este sistema, es posible convertir en polvo una gran variedad de productos, desde frutas y verduras hasta aceite de oliva. Posteriormente, estos ingredientes pueden rehidratarse y utilizarse en impresoras especializadas para crear alimentos sólidos y comestibles en cuestión de minutos.

El desarrollo de esta tecnología estuvo marcado por numerosos intentos fallidos. Sin embargo, cada error permitió perfeccionar el proceso hasta alcanzar los resultados esperados. Uno de los mayores beneficios de esta innovación es que alimentos como el mango pueden conservarse durante años sin necesidad de conservantes, una característica fundamental para las misiones espaciales de larga duración.

Además, diferentes ingredientes pueden mezclarse durante el proceso, permitiendo crear nuevas preparaciones y ampliar las opciones alimenticias disponibles para los astronautas durante sus viajes espaciales, explica Alejandro Vargas.

Lo que comenzó como el sueño de dos amigos emprendedores en Antioquia hoy se perfila como una de las apuestas más innovadoras de la industria alimentaria colombiana, con la posibilidad de alimentar a quienes protagonizarán las próximas exploraciones humanas hacia Marte.