Ibagué

“Alias Chapolo está al mando”: comandante de la Policía en el Tolima tras asonada en Ataco

El cabecilla de las disidencias de Iván Mordisco es señalado de usar a la población civil para impedir operativos contra la minería ilegal.

Tolima

En diálogo con Caracol Radio, el coronel John Vargas, comandante de la Policía Nacional en el Tolima, reveló que alias Chapolo, cabecilla del frente Ismael Ruiz de las disidencias de las Farc, es quien lidera a los delincuentes que controlan la minería ilegal en el municipio de Ataco.

El oficial aseguró que el auge de la minería ilegal, o “fiebre del oro”, sedujo a este grupo al margen de la ley, que estaría detrás de la reciente asonada que impidió un operativo del Ejército Nacional en Ataco, la cual dejó 13 militares heridos y dos vehículos incinerados.

“Ataco se ha convertido en ese lugar donde la criminalidad está queriendo hacer de las suyas, obviamente porque hay dinero fácil producto de esta renta criminal derivada del oro. El oro ha tomado un precio bastante elevado, y esto ha producido que se hayan querido establecer grupos armados organizados, disidencias de las Farc, alias Chapolo, al mando de esos criminales que delinquen en ese lugar y están siendo perseguidos”, explicó.

Se trata de Jhan Carlos Rodríguez Masmela, alias ‘Chapolo’, máximo cabecilla de las disidencias al mando de alias Iván Mordisco en el Tolima, por quien la Gobernación ofrece hasta 200 millones de pesos de recompensa.

Por su parte, el brigadier general Carlos Oviedo, director de Carabineros de la Policía Nacional, indicó que el frente Ismael Ruiz instrumentaliza a los mineros ilegales para impedir operativos como el reciente, que desencadenó la asonada.

“Nosotros ya tenemos identificado al cabecilla que está allá y contamos con un plan de trabajo y unas actividades operacionales. Esta persona tiene al mando aproximadamente 25 integrantes de esta estructura que delinque en este sector del municipio”, acotó Oviedo con relación a quien sería Chapolo.

El oficial además reveló que la estructura ilegal cobra una extorsión o supuesto impuesto de hasta el 15 % por cada gramo de oro extraído en la zona.