En Medellín, la primera cárcel público-privada del país, alcanza el 9 % de ejecución
La nueva cárcel para sindicados de Medellín tiene una inversión de 675.000 millones y tendrá capacidad para 1.339 personas.
Cárcel Metropolitana de Medellín. Foto: Alcaldía.
Medellín
La construcción de la nueva Cárcel Metropolitana para Sindicados de Medellín avanza en un 9 % de ejecución en el corregimiento de San Cristóbal. La obra pública - privada busca convertirse en la principal respuesta estructural de la ciudad frente al hacinamiento en estaciones de Policía y centros de detención transitoria.
Actualmente se ejecutan trabajos preliminares como excavaciones, adecuación de plataformas, construcción de la vía de acceso, levantamiento de muros de contención y cimentación de las estructuras que conformarán los pabellones. También avanzan las obras hidráulicas y la instalación de elementos estructurales que soportarán la infraestructura definitiva.
El complejo tendrá capacidad para 1.339 personas privadas de la libertad en calidad de sindicadas, distribuidas en seis pabellones. El diseño incluye espacios diferenciados para adultos mayores y personas con movilidad reducida, así como áreas de atención médica, asesoría jurídica, formación académica, talleres productivos, visitas familiares y un sistema central de monitoreo con tecnología de vigilancia permanente.
Más detalles de la obra
La inversión asciende a 675.000 millones de pesos mediante un esquema de asociación público-privada, con compromisos de pago que se extenderán entre 2027 y 2038, convirtiéndose en la primera cárcel construida bajo este modelo en el país.
“La alianza público-privada es un buen modelo para este tipo de infraestructuras carcelarias. Entonces, funciona en Estados Unidos, funciona en México, funciona en otros países. Esta es la primera en Colombia y tendrá que funcionar muy bien” señaló el alcalde Federico Gutiérrez.
La Administración Distrital proyecta que esta infraestructura permita aliviar el crítico sobrecupo que hoy enfrentan las estaciones de Policía, donde el hacinamiento supera el 120 %. En varios puntos de la ciudad, los detenidos triplican e incluso cuadruplican la capacidad instalada.
Además del componente de seguridad, el proyecto contempla un modelo orientado a la resocialización, con acceso a educación, formación técnica y acompañamiento psicosocial. De acuerdo con la Alcaldía, la meta es garantizar condiciones dignas y evitar que el nuevo establecimiento supere el número de cupos previstos.
El megaproyecto espera estar en funcionamiento en el segundo trimestre de 2027.