Empresa del sector alimentos reporta reducción del 32% en sus emisiones y fija meta del 50% a 2030
Tras un semestre de precios a la baja en el cultivo de papa, se conocieron nuevas cifras de reducción de emisiones y compromisos climáticos hacia 2030.
En medio de un contexto de alta presión climática y volatilidad en el sector agro, la multinacional McCain Foods presentó su Reporte Global de Sostenibilidad 2025, en el que reporta una reducción superior al 32% en emisiones de CO₂ en Colombia frente a su línea base de 2017.
De acuerdo con la compañía, el 100% de la energía eléctrica utilizada en su planta de manufactura en Colombia proviene de fuentes renovables. Sin embargo, el gas natural sigue siendo la principal fuente energética para sus procesos térmicos industriales.
“Dentro de nuestra operación, las principales fuentes de emisiones de CO₂ provienen del consumo energético. Nosotros utilizamos gas natural como fuente principal para el funcionamiento de nuestras calderas, mientras que la energía eléctrica que alimenta nuestras instalaciones proviene de fuente 100% renovables”, explicó la empresa.
Según sus cifras, la reducción acumulada en el país —en el marco de su propia operación— supera el 32% en emisiones de alcance 1 y 2 comparadas con 2017. “En Colombia hemos alcanzado una reducción de emisiones de CO₂ en alcance 1 y 2 superior al 32% en comparación con nuestra línea base 2017”, indicaró la empresa.
La meta corporativa a 2030 es reducir en 50% las emisiones en manufactura (alcance 1 y 2) y en 30% las emisiones asociadas a los cultivos que hacen parte de su cadena de abastecimiento, aportando el granito de arena en la crisis climatica en el país..
Adaptación climática en su cadena de suministro
Frente a fenómenos como sequías, heladas o exceso de lluvias, la empresa aseguró que mantiene acompañamiento técnico permanente a los productores vinculados a su cadena.
“Contamos con un equipo técnico en campo que brinda asesoría desde la siembra hasta la cosecha (…) ese acompañamiento técnico es fundamental para aumentar la productividad y la resiliencia ante eventos climáticos adversos”, señaló Según Johan Moreno Gerente de sostenibilidad para la región andina, refiriendose a la coyuntura en Córdoba y otros municipios afectados por el frente frio.
La compañía indicó que en los últimos 15 años ha invertido más de 1.000 millones de pesos en el desarrollo de variedades adaptadas a condiciones locales. Actualmente cuenta con dos variedades registradas ante el ICA: Sipacata y Sipandina, que —según la empresa— presentan mayor tolerancia a sequía y ciclos productivos más cortos.
Retos que siguen marcando la agenda en medio de crisis ambiental
El reporte se conoce luego de que, durante el segundo semestre de 2025, el mercado papero registrara una caída prolongada en los precios, afectando la rentabilidad de productores en distintas regiones del país.
Frente a este panorama, la empresa defendió su modelo de contratos de compra. “Nuestro modelo de contratos de compra garantiza que el valor pagado al productor se mantiene por encima de su costo de producción”, indicó Moreno.
Según cifras entregadas por la compañía, este esquema ha permitido retornos sobre la inversión superiores al 20% y 30% para los productores vinculados a su red de abastecimiento. Actualmente no existen estadísticas oficiales consolidadas que permitan establecer comparativos nacionales amplios sobre rentabilidad promedio por hectárea en el sector papero.
En cuanto al trabajo con productores, la compañía señala que el 89% de quienes la abastecen en la región están vinculados a su Marco de Agricultura Regenerativa, mientras que un 8% participa activamente en la implementación del programa.
El informe también destaca avances en eficiencia operativa. Desde 2017, la empresa reporta una reducción del 28% en emisiones de Alcance 1 y 2. A esto se suma el programa Campo Vivo, presentado como un modelo de negocio social enfocado en mejorar las condiciones de pequeños productores rurales.
De acuerdo con las cifras entregadas, la iniciativa ha llegado a más de 18 municipios en Cundinamarca, Boyacá y Meta, impactando a más de 1.500 agricultores y acumulando más de 30.000 horas de formación en manejo de cultivo de papa, buenas prácticas agrícolas, sostenibilidad ambiental, educación financiera y alfabetización digital.
Según Moreno Gerente de sostenibilidad para la región andina, este acompañamiento ha permitido que los productores mejoren su productividad y obtengan retornos de doble dígito.