Veolia garantiza servicios básicos ante grave emergencia climática por desbordamiento del río Sinú
La empresa implementa planes de contingencia y asistencia humanitaria tras la declaratoria de calamidad pública en la capital de Córdoba por niveles críticos del río.
Montería
Durante los primeros días de febrero, la ciudad de Montería enfrentó una situación climática atípica caracterizada por lluvias intensas y un incremento sostenido de los niveles del río Sinú.
Esta coyuntura alcanzó un punto crítico cuando se superó la cota operativa de alerta de 130 metros sobre el nivel del mar y se llegó a la cota máxima de rebose de 130,5 msnm. Ante este panorama, se activaron de inmediato las alertas operativas y se inició la descarga de agua por el vertedero. Este proceso incrementó significativamente el caudal del río, lo que derivó en crecientes súbitas e inundaciones en diversas zonas rurales y urbanas del municipio de Montería.
Debido al riesgo creciente para la población, la Alcaldía de Montería declaró oficialmente la calamidad pública el pasado 3 de febrero. Esta medida preventiva busca salvaguardar la vida y la dignidad de todas las comunidades que han resultado afectadas por la fuerza del agua.
A la fecha actual, el río Sinú continúa registrando caudales elevados, lo cual obliga a mantener la emergencia activa en todo el territorio. En este contexto desafiante, la empresa Veolia Aguas de Montería ha mantenido a sus equipos técnicos y operativos en máxima alerta para responder a las necesidades de la infraestructura y la ciudadanía.
Operación técnica bajo condiciones extremas
Desde el inicio de la crisis el 2 de febrero, la organización activó su Plan de Emergencias y Contingencias para asegurar la continuidad del servicio de acueducto y alcantarillado.
Las Plantas de Tratamiento de Agua Potable han operado incluso en condiciones extremas, manejando caudales superiores a los 1.400 litros por segundo. El desafío técnico ha sido mayúsculo debido a que la turbiedad del agua se ha mantenido por encima de las 1.000 unidades nefelométricas, alcanzando picos críticos de hasta 1.800 unidades.
A pesar de que la zona de captación de la PTAP Garzones sufrió inundaciones, la compañía ha logrado garantizar su funcionamiento ininterrumpido mediante un seguimiento permanente.
Para proteger la salud pública, se han mantenido las redes de distribución presurizadas en las zonas más afectadas, evitando así la contaminación del líquido vital. Asimismo, Veolia ha asegurado la operación de las plantas de tratamiento de aguas residuales utilizando sistemas de respaldo para enfrentar las fallas de energía.
Estas acciones operativas se complementan con un control riguroso de la calidad del agua, reforzando la seguridad de toda la infraestructura frente a la presión del río. La empresa busca, mediante estos esfuerzos, que la continuidad del servicio sea una constante a pesar de la magnitud del desastre natural.
Apoyo humanitario y gestión en territorio
Más allá de la operación técnica, la empresa ha articulado esfuerzos con la administración municipal para atender los puntos más críticos de la emergencia. Entre estas acciones destacan el drenaje de aguas de inundación en la comunidad de Parcelas de Sierra Chiquita y el suministro de bonos de agua para carrotanques. El apoyo también incluye el uso de maquinaria pesada para intervenir zonas impactadas y el mantenimiento de drenajes pluviales en el norte de la ciudad. Estas labores son fundamentales para facilitar la evacuación de las aguas y permitir que las familias comiencen su proceso de estabilización.
Finalmente, el compromiso de la entidad se ha materializado en un robusto esquema de apoyo humanitario. Se han donado cerca de 1.000 pacas de agua y entregado implementos de aseo y refrigerios a los damnificados. En los albergues temporales, se procedió con la instalación de unidades sanitarias portátiles para garantizar condiciones dignas de salubridad.
Juan Guillermo Castro Pineda
Comunicador Social – Periodista con trayectoria...Comunicador Social – Periodista con trayectoria en medios impresos, radiales y digitales. Ganador del Premio Nacional de Periodismo Ambiental Amway, con el reportaje “El botadero de Montería, una bomba de tiempo”. Ha desarrollado su experiencia laboral en El Universal, El Meridiano de Córdoba y Caracol Radio.