SAE ofrece a la Alcaldía de Bogotá predios para la reubicación de indígenas Emberá
Esta medida se enmarca en las solicitudes de la Corte para garantizar la protección, atención humanitaria y la ubicación temporal de las personas que han abandonado la UPI La Rioja.
La SAE pone a disposición de la Alcaldía de Bogotá predios para la atención de la comunidad emberá de La Rioja. Foto: Prensa SAE.
Bogotá D.C
La Sociedad de Activos Especiales (SAE) entregó a la Alcaldía de Bogotá una lista de inmuebles administrados por la entidad que podrían servir para la reubicación temporal de la comunidad indígena Emberá asentada en la Unidad para la Protección Integral La Rioja.
“Se ha identificado y puesto a disposición del Distrito Capital inmuebles aptos para alojamientos temporales y espacios de atención social, y reiteramos nuestra voluntad de coordinar con la Alcaldía y las entidades del Estado para definir usos que respeten la cultura y las necesidades de la comunidad Emberá”, indicaron.
De acuerdo con la SAE, los predios ofrecidos cuentan con infraestructura adecuada y fueron seleccionados tras un proceso técnico y social de verificación.
El inventario con los predios ofrecidos fue remitido formalmente a las autoridades distritales y está disponible para revisión técnica y jurídica.
“Pese a la disposición institucional de la SAE, aún no se ha recibido una respuesta formal por parte de la Alcaldía Mayor de Bogotá”, precisaron.
Ahora, el Distrito deberá evaluar la seguridad, el espacio y la logística de cada uno de los predios ofrecidos, para decidir si tomar la oferta de la SAE.
Orden de la Corte Constitucional
La Corte Constitucional y las distintas organizaciones sociales y judiciales han hecho un llamado urgente a la Alcaldía para garantizar la protección, atención humanitaria y la ubicación temporal de las personas que no han abandonado la UPI La Rioja.
Son cerca de 389 indígenas Emberá que permanecen en La Rioja porque decidieron no acogerse al último proceso de retorno que lideró el Gobierno Nacional y la Alcaldía de Bogotá.
Debido a esta situación han ocurrido emergencias en el predio, administrado por el Instituto para la Protección de la Niñez y la Juventud (IDIPRON), como el último caso de un menor que cayó de un segundo piso del edificio.