Semana convulsa en América Latina: Perú, Argentina y El Salvador
Panelistas analizaron la caída de Castillo en Perú tras su intención de disolver el congreso; destacaron el efecto político de una condena en Argentina y se debatió sobre el panorama en seguridad en El Salvador.
Semana convulsa en América Latina: Perú, Argentina y El Salvador
En Hora20 una mirada a la convulsa semana en América Latina. Iniciamos en Lima donde el pasado miércoles un intento de disolver el Congreso terminó con la captura del ahora expresidente Pedro Castillo y el inicio de una nueva era de inestabilidad para ese país. Pasamos a Argentina donde el pasado martes la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner fue condenada a seis años de prisión e inhabilitada para ejercer cargos públicos. Por último, el débil panorama de derechos humanos en El Salvador tras las decisiones de Nayib Bukele.
Perú sigue confirmando que la inestabilidad política hace parte de lo que son como nación, pues en la jornada del 7 de diciembre 180 minutos cambiaron el panorama político de ese país. El ahora expresidente Pedro Castillo al verse enfrentado por tercera vez a una moción de destitución en el Congreso por cuenta de escándalos de corrupción, tráfico de influencias y nombramientos irregulares, respondió a través de un mensaje televisado en el que anunció una serie de medidas consideradas por los expertos como un legítimo golpe de Estado: disolver el Congreso, llamar a unas nuevas elecciones para que ese nuevo legislativo tuviera facultades de construir una nueva constitución, establecer toque de queda e instalar un gobierno de excepción.
La rápida reacción de casi todas las instituciones peruanas permitió detener el golpe, pues el congreso menos de dos horas después del mensaje de Castillo aprobó la destitución con 101 votos y minutos después la hasta entonces vicepresidenta Dina Boluarte asumió como presidenta de la república, la primera mujer en llegar a ese cargo y el sexto mandatario en menos de cinco años. Tras el freno al golpe, vino la detención de Castillo pues ya la Procuraduría, la Fiscalía y el máximo órgano judicial habían asegurado que hubo un rompimiento en el orden constitucional.
El efecto en la comunidad internacional fue inmediato, varios de los embajadores peruanos renunciaron, Estados Unidos, Naciones Unidas y la Unión Europea rechazaron y condenaron el intento de alterar el orden democrático, sin embargo, la reacción en América Latina, una región que viró hacia la izquierda, ha sido agridulce: AMLO en confirmó que Castillo solicitó asilo y aseguró que fue víctima de acoso y un golpe blando, mientras que en Colombia Gustavo Petro dijo que si bien Castillo se equivocó al disolver el congreso, estaba arrinconado desde el primer día y que se dejó llevar a un suicido político.
Lo que dicen los panelistas
Mauricio Jaramillo, profesor de relaciones internacionales en la Universidad del Rosario y exasesor en Unasur, planteó que una cosa es que haya acusaciones de corrupción y otra que sea corrupto, “se ha dicho que era inviable. Hay denuncias graves, pero debe prevalecer presunción de inocencia”, también detalló que la vacancia se da es porque Castillo violó la constitución y cree que con esto Perú entra en crisis profunda constitucional porque la vicepresidenta fue elegida con poco porcentaje y los partidos han roto con ella. Agregó que no cree que nada de lo ocurrido en los últimos días ha sido ejemplar, que solamente el congreso hizo lo que le correspondió y que ese país está lejos de superar la crisis política en la que está.
Sobre el caso de Argentina, comentó que es una muestra de la politización de la justicia, “a Cristina la juzgan por mismo delito, “causa vialidad” había sido desestimada por juez de provincia de Santa Cruz. No quiero decir que sea inocente o que sea trampa judicial o que sea un golpe contra ella”.
Para Marcos Peckel, profesor en la Universidad del Rosario, director de la comunidad judía en Colombia, el resultado de elecciones en 2021 fue entre fujimorismo y la doctrina de Castillo que ganó por 42 mil votos, “una situación de polarización y sin manejo de congreso, es necesario manejo político, no tuvo habilidad de crear coalición amplia”, aseguró que Castillo trató de gobernar sin su partido y no tuvo la capacidad de tener una gran coalición que le diera gobernanza, “no buscó alianzas y hace que se arrincone solo; eso es habilidad política y Castillo no la tuvo”.
Resaltó que la historia pesa sobre Perú al tener en el pasado de dictadores, fujimorismo, un presidente suicida, “eso pesa en el ambiente peruano. No se entendió a la Sierra, no se hizo contrato social para estabilidad política”.
Clara Elvira Ospina, periodista colombiana en Perú y directora de Epicentro TV, explicó que la caída de Castillo fue igual que su gobierno: “un desastre. Castillo era básicamente un populista sin sustancia, inescrupuloso en el poder y sin ningún sentido de lógica política”. Detalló que sí fue blanco de un acoso permanente de la oposición y eso lo llevó a entregarse de un hombre cuestionable, Vladimir Cerón, “núcleo de izquierda no quería irse y vacancia de Castillo iba a terminar adelantando elecciones y ellos querían seguir siendo congresistas. Castillo se dejó asesorar de un hombre muy cuestionable: Aníbal Torres”. También planteó que Castillo tiene presos a dos exsecretarios de Palacio, tiene seis procesos, su esposa no puede salir, su cuñada tiene restricciones, su sobrino es fugitivo, sus hermanos mencionados en caso de coima, “la situación penal era complicada y entiendo que le dijeron que era: la disolución del congreso o la cárcel. Declarar reorganización del sistema judicial y que ahí se iba viendo”.
Carlos Augusto Chacón, abogado, Magister en Seguridad y Defensa Nacionales, Magister en Estudios Políticos e Internacionales y director ejecutivo del Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózaga, aseguró que en buena hora el Congreso de Perú cumplió su función y eso es un mensaje relevante de institucionalidad de un país que sufre por inestabilidad política en medida por corrupción, “es impresionante que presidentes han caído por corrupción y figuras representativas terminan en escándalos profundos. Llama atención que no hay reformas para subsanar esos problemas”. Por otro lado, manifestó que la institucionalidad es algo relevante y que precisamente el problema en varios países de la región es la debilidad institucional en reglas de juego democrático, “eso se relaciona con Perú que es un país informal en su vida productiva en la realidad socioeconómica”.