
El presidente de Francia ya no pierde la sonrisa ni cuando insulta, al decirle a un ciudadano: "pobre gilipollas"
El presidente francés ha demostrado que la sonrisa que permanentemente acompaña a los políticos en actos públicos no se puede perder aunque enfrente tenga a un opositor y le dedique un insulto.
24/02/2008 - 02:30
EFE




