Detenidos 22 extremistas que planeaban atentados terroristas en Egipto
Los organismos de seguridad egipcios han detenido a 22 extremistas islámicos acusados de "conspirar" para llevar a cabo acciones terroristas contra objetivos turísticos y líderes religiosos musulmanes y cristianos
Los organismos de seguridad egipcios han detenido a 22 extremistas islámicos acusados de "conspirar" para llevar a cabo acciones terroristas contra objetivos turísticos y líderes religiosos musulmanes y cristianos. Según un comunicado distribuido por el Ministerio de Interior, los detenidos pertenecen a un grupo llamado "Al Taefa al Mansura" (Secta victoriosa), y planeaban también atentados con coches bomba contra gasoductos e instituciones vitales del país. La nota no precisa cuándo se efectuaron las detenciones, aunque señala que los organismos de seguridad "habían comenzado desde hace unos meses una campaña de seguimiento de sus movimientos". Los 22 extremistas, liderados por Ahmed Mohamed Ali Gabr, alias "Abu Musab" y su asesor Ahmed Mohamed Basuni, conocido con el nombre de "Abu Bakr Al Masri", fueron capturados en cuatro barrios de El Cairo, añade el escrito. Asegura que las fuerzas de seguridad han confiscado ordenadores y discos así como documentos que incluyen información sobre la fabricación de explosivos y nombres de los lugares donde el grupo planeaba atacar. En las casas de los detenidos la policía también encontró números de teléfono de extranjeros "con los que el líder del grupo mantenía contactos". Además, la organización terrorista se relacionaba con algunos grupos del extranjero para conseguir ayuda y enviar a sus miembros a "los lugares de Yihad (guerra santa)", agrega la nota. También indica que los detenidos intentaban establecer un campo de entrenamiento militar para sus miembros en la localidad de Al Saf, al sur de la capital. Esta noticia aparece pocas semanas después de que las autoridades egipcias anunciaran la puesta en libertad de más de 950 miembros del grupo Yamaa Islamiya (Asamblea Islámica), tras comprobar que habían abandonado sus ideas extremistas. La Yamaa Islamiya lanzó entre 1992 y 1998 una violenta campaña para derrocar al régimen del presidente egipcio, Hosni Mubarak, que acabó con la vida de 1.300 personas. En su campaña atacó a numerosos turistas extranjeros para privar al país de una de sus principales fuentes de ingresos, y logró de hecho convertir Egipto en un lugar evitado por el turismo de masas durante esos años. Ese grupo renunció a la violencia en 1998 tras la matanza perpetrada en Luxor, en la que 58 turistas extranjeros fueron asesinados a balazos en las escalinatas del templo de Hatshepsut, y ha renovado este compromiso de no violencia en numerosas ocasiones.




