Lula y Tedros piden al G7 hacer del apoyo al Acuerdo Global sobre Pandemias una prioridad
En una carta abierta, advirtieron que el mundo seguiría vulnerable ante futuras emergencias sanitarias, como ocurrió con la pandemia de covid-19.
Lula da Silva durante una rueda de prensa, el 18 de diciembre de 2025. FOTO: Ton Molina/NurPhoto vía Getty Images / NurPhoto
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, pidieron a los jefes de gobierno de los países del G7 que se reúnen a partir de hoy que apoyen sin reservas la aprobación de la última pieza que falta al Acuerdo Global sobre Pandemias.
En una carta abierta a los líderes del G7 - en el que Lula participará como invitado -, ambos explican que si no se aprueba el anexo del acuerdo para identificar rápidamente los patógenos con potencial pandémico y compartir la información genética que permitiría desarrollar diagnósticos, tratamientos y vacunas, el mundo seguirá en una situación similar a la que había cuando surgió la pandemia de covid-19.
Destacaron que los científicos estiman que “existe cerca de una probabilidad entre cuatro de que se produzca otra pandemia en la próxima década”.
Por ello, les instaron a dar una señal clara de que aprobar ese anexo es “una prioridad nacional” en la próxima ronda de negociaciones que se realizará en Ginebra, del 6 al 17 de julio próximo, y que den instrucciones en este sentido a sus equipos negociadores.
“Las cuestiones pendientes no se resolverán únicamente mediante esfuerzos técnicos. Necesitan la señal clara que solo un jefe de gobierno puede dar: que finalizar este anexo es una prioridad nacional y que sus negociadores pueden buscar el consenso con valentía en lugar de cautela. La solidaridad es nuestra mejor inmunidad, pero la solidaridad debe elegirse, y debe elegirse desde arriba”, señalan en su carta.
Ambos abordan en esta declaración pública las dudas que han levantado los opositores al Acuerdo en relación a la supuesta pérdida de soberanía en favor de la OMS en caso de quedar aprobado en su totalidad.
A este respecto, Lula y Tedros aseguran que no hay nada de eso y que el propio anexo en cuestión (denominado entre los negociadores PABS, por anexo de Acceso a Patógenos y Reparto de Beneficios) lo aclara al establecer que “nada en el Acuerdo otorga a la OMS autoridad para dirigir o modificar las leyes o políticas de un país, ni para imponer medidas como confinamientos, restricciones de viaje o mandatos de vacunación”
“Cualquier decisión de ese tipo seguirá correspondiendo a los Estados soberanos”, insisten.
El anexo que se negocia no solo establece el acceso rápido a patógenos para acelerar la investigación, sino también incluye una suerte de cláusula de solidaridad para que esta valiosa información no quede en manos de países y laboratorios con capacidad de producción y que terminan actuando en función de sus propios intereses.
“Hoy en día, las reglas para acceder a un patógeno y compartir los beneficios derivados de él se improvisan caso por caso, a menudo en plena crisis”, recuerdan.
Por ello, el presidente brasileño y el jefe de la OMS destacan que “el sistema PABS se basa en un principio simple y justo: quienes comparten rápidamente patógenos peligrosos deben poder confiar en que las vacunas y tratamientos derivados de ese intercambio llegarán también a sus poblaciones”.
De este modo, el PABS busca convertirse en el marco único con reglas estables que permiten a los laboratorios y socios de todo el mundo actuar con rapidez en caso de un brote de potencial pandémico.