MissCélanea: el ecosistema de moda sostenible que esta transformando a Cali
Se trata de un movimiento comunitario que propone formas de producir, consumir y entender la ropa desde la sostenibilidad, la economía popular y la conversación colectiva, en lugar del fast-fashion.
Proyectos como MissCélanea, que reúnen a la comunidad con orgullo local y fomentan la formación, el encuentro y el consumo responsable, conectan a Cali con la sostenibilidad y la innovación. | Foto: MissCélanea
MissCélanea es un movimiento de moda consciente que nació en Cali, su intención es transformar la relación de los consumidores con la ropa en la industria textil. De esta manera, este proyecto promueve el consumo responsable y el fortalecimiento de la producción local.
Más aun, funciona como un ecosistema sostenible que conecta a través de la cultura, el conocimiento y las nuevas economías a todos los actores del mercado.
Para lograrlo, la iniciativa habilitó un espacio comunitario que articula encuentros, arte, formación y mercados de segunda mano para impulsar la economía circular y reconectar a quienes crean, producen y consumen al construir una red colaborativa dentro del sistema.
Así nació MissCélanea
Estefanía Galarza, fundadora de MissCélanea; también conocida como “Gala”, se encaminó en 2020 en una búsqueda para entender la industria de la moda, más allá del diseño. Durante esa trayectoria, se cuestionó su propia experiencia de compra y, en mayor medida, por las dinámicas de consumo de su entorno.
Es que, Según una investigación de la Universidad ICESI, el consumo masivo de ropa ha incrementado la producción y compra constante de prendas, especialmente a través de canales digitales, generando mayores impactos ambientales por el desperdicio y la contaminación de la industria textil.
En ese contexto, para ella, el punto de quiebre llegó cuando se percató de la acumulación de productos que tenía y que le enviaban distintas marcas. Así, encontró la respuesta a esos dilemas al crear su proyecto.
Hilé: tejer la conversación sobre la moda
En el 2025 hubo 9 encuentros en espacios culturales en el marco de "Hilé". | Foto: MissCelánea
Una de las principales apuestas de MissCélanea es Hilé, un espacio de encuentro y diálogo donde se piensa y se discute la moda de forma colectiva y participativa, mientras se desarrollan talleres creativos y ecológicos pensados en el futuro.
Estas sesiones promueven momentos conexión de la moda con el arte y la sostenibilidad a través de reuniones presenciales. Durante estas jornadas, los participantes abordan temas como la relación del cuerpo con la identidad y la ropa. Paralelo a ello, construyen piezas textiles con residuos que reflejan sus sentimientos alrededor de esas discusiones. A la fecha, ya van nueve de estás citas con más de 200 asistentes, en promedio.
En complemento, la organización está documentando este proceso en un documental que busca amplificar estas voces.
“La moda carece de conversación, especialmente en temas como género, raza o territorio”, señala Galarza. “Hilé nace para poner esas preguntas sobre la mesa”.
Mercado de segunda mano
La feria de MissCélanea es el mercado de segunda mano más grande de Cali y el punto donde todas estas ideas se hacen tangibles. Independiente de lo económico, para los caleños, es un espacio cultural y de intercambio donde circulan nuevas formas de consumo.
Con 9 ediciones desde el 2021, y cientos de emprendimientos participantes, la feria reúne vendedores informales y proyectos emergentes; hay muestras culturales que en conjunto presentan piezas poco comunes en otros escenarios de la moda. Como: juegos de bingo, shows artísticos en vivo, y todo tipo de emprendedores, como algunos que llegan de otras partes del país vendedores informales de Cali que han creado sus propias artesanías por medio del reciclaje.
En este espacio, la economía popular es protagonista y la moda se conecta con la vida cotidiana de la ciudad. Estefanía describe estos eventos como una transición en la que la ropa de segunda deja de ser algo marginal y se convierte en una alternativa real, en un sector que mueve billones de dólares a nivel global, según Fortune Business Insights.
Por ejemplo, de acuerdo con Inexmoda, esta industria en Colombia puede superar los 700.000 empleos, en los que alrededor del 70% son mujeres, y en donde predomina la presencia de las micro y pequeñas empresas.
Además, para el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, todo el sistema textil, incluidas las actividades de confección y comercio asociado, es un motor de la economía nacional, al representar, en linea con sus estimaciones, aproximadamente el 10% del producto interno bruto (PIB).
MissLab: crear desde lo colectivo
En los talleres, los aprendices practican y crean prendas con residuos textiles. Así, construyen conocimiento alrededor la moda responsable. | Foto: MissCelánea
Otra de las líneas de trabajo de MissCélanea es MissLab, un espacio formativo que incluye capacitaciones, conferencias y talleres en los que participan personas con o sin experiencia. Ahí tienen la oportunidad de diseñar y confeccionar prendas a partir de materiales reutilizados.
En ese sentido, el propósito del laboratorio es innovar de la mano con la gente. De este modo, con programas como los de upcycling y remanufactura entrelazan la moda con lo local, lo cotidiano, y con las mujeres principalmente.
Planeta: transformación circular en el Valle del Cauca
Para "Gala", por medio de la recolección de plástico, las personas innovan e impactan en su territorio al mantener el medio ambiente limpio.| Foto: MissCélanea
La línea Planeta de MissCelánea se conecta directamente con la iniciativa Plástico Precioso Uramba, cuyo propósito es salvar y preservar las costas de Juanchaco, en Buenaventura. Esta alianza, les permite intercambiar recursos para recolectar residuos textiles y plásticos en los territorios del Pacífico.
En esta dinámica, el trueque es la economía alternativa de la sostenibilidad. Así funciona: las comunidades llevan el plástico que encuentran en playas como Ladrilleros, Juanchaco y La Barra, y lo intercambian por ropa recuperada en los mercados de MissCelánea.
Este material se transforma en nuevos objetos útiles, como pupitres escolares, para cerrar de esta manera el ciclo de consumo, apoyados en la economía circular. En una de las últimas jornadas, por ejemplo, lograron reunir 300 kg de ropa y 90 kg de plástico, que se convirtieron en 23 pupitres.
De esta forma, ellos gestionan los residuos y promueven la participación comunitaria, al integrar poblaciones afro e indígenas con nuevas formas de valor comercial y de sostenibilidad dentro del departamento.
Cali, laboratorio de moda sostenible
En materia de moda, Cali tiene un impacto económico, cultural y turístico relevante en la región. Según la Alcaldía de la ciudad, el sector textil caleño reúne a más de 7000 empresas formales, de las cuales el 98% son micro y pequeñas, lo que hace de este sector industrial un pilar clave para el empleo y la innovación en la región.| Foto: MissCélanea
El crecimiento de MissCelánea, afirma su fundadora, evidencia un cambio en la forma en la que la ciudad se relaciona con la moda: más de 9.000 asistentes, 400 emprendimientos vinculados y una participación mayoritaria de mujeres (más del 80%) convierte el consumo en un acto social y político.
Para Galarza, este movimiento empieza a posicionar a Cali como un referente del mercado. Al respecto, dice, las cuatro líneas del proyecto: Hilé, MissLab, La Feria y Planeta, funcionan como un sistema articulado que integra comunidad, formación, economía circular e impacto territorial.
Esta sinergia, sostiene, sirve de plataforma para impulsar eventos de gran escala, como Cali Distrito Moda; evidencia de que la “sucursal del cielo” busca redefinir la industria desde prácticas innovadoras.
Sin embargo, aún queda por trabajar en la sostenibilidad económica de este tipo de iniciativas, pues la falta de apoyo institucional y los estigmas alrededor de la ropa de segunda todavía son factores que pesan en las decisiones de compra de los consumidores.
Pero, en esa dinámica, Cali teje una nueva narrativa en la que vestirse deja de ser un acto individual para convertirse en una práctica colectiva que cuestiona, vincula y transforma, construyendo así un nuevo legado.
“Miscelánea es un puente que busca conectar todo lo que hoy está separado en la moda”, concluye la diseñadora de moda, Galarza.