Medellín

En Medellín, la ANDI plantea a la agroindustria como eje estratégico del crecimiento

Desde Plaza Mayor, el gremio empresarial pidió convertir el potencial del campo en desarrollo industrial, empleo y exportaciones.

Cortesía: ANDI

Antioquia

En Plaza Mayor Medellín se instaló el Congreso Empresarial de la ANDI, un escenario que cada año reúne a los principales líderes del sector productivo del país para debatir el rumbo económico nacional.

En esta edición, la agroindustria se convirtió en uno de los ejes centrales de discusión.

Cuando el gremio afirma que Colombia tiene “una inmensa oportunidad” en este sector que no ha sido potencializada, no se refiere únicamente a la producción agrícola tradicional.

Planteamiento del Congreso

El planteamiento va más allá: se trata de integrar el campo con procesos industriales, transformación de materias primas, tecnología, logística y acceso a mercados internacionales.

Durante las intervenciones se insistió en que el país cuenta con ventajas comparativas claras: diversidad climática, disponibilidad de tierras cultivables y una ubicación estratégica para exportaciones.

Sin embargo, la brecha está en la capacidad de generar valor agregado. En muchos casos, Colombia sigue exportando productos primarios sin transformación, lo que limita ingresos, competitividad y generación de empleo formal.

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El Congreso funciona como un espacio de deliberación gremial en el que se cruzan diagnósticos económicos con propuestas concretas.

A través de paneles y conversaciones entre empresarios, académicos y funcionarios públicos, se analizan obstáculos estructurales como infraestructura deficiente, costos logísticos, informalidad rural, dificultades de financiamiento y falta de articulación entre política pública y sector privado.

Dentro del recinto, el ambiente ha estado marcado por un llamado a convertir el potencial agrícola en una política industrial coherente.

Visión de la Agroindustria en el desarrollo

La agroindustria, según lo planteado, puede convertirse en un motor de crecimiento sostenible si se fortalecen cadenas productivas completas: desde la siembra hasta la transformación y exportación.

Además, el debate no es solo económico, sino social. La tecnificación del campo y el desarrollo agroindustrial también se presentan como una oportunidad para cerrar brechas regionales, generar empleo formal en zonas rurales y reducir desigualdades territoriales.

El mensaje desde Medellín apunta a que el país necesita una estrategia de largo plazo que combine inversión privada, estabilidad regulatoria, infraestructura adecuada y acceso a mercados internacionales.

Articulaciones vitales

Sin esa articulación, el potencial seguirá siendo una promesa repetida en diagnósticos, pero no traducida en crecimiento real.

El Congreso Empresarial de la ANDI no toma decisiones de política pública, pero sí fija el tono del debate económico nacional.

Y este año, desde Plaza Mayor, el énfasis quedó claro: si Colombia logra transformar su agro en industria competitiva, podría encontrar allí uno de los pilares de su desarrollo en los próximos años.