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Emprendimiento Colombiano

Con recetas de la abuela, dos hermanas colombianas crearon Mercari

Esta panadería y pastelería ya cuenta con sietes puntos de venta en Bogotá. Esperan expandirse a nivel nacional.

Las hermanas Manuela y Andrea Arizmendi, crecieron en un entorno culinario, su bisabuela  materna fue una reconocida cocinera antioqueña, creadora de un libro de recetas que contenía los principales manjares que preparaban en familia. De allí viene ese enlace con la cocina para estas hermanas, quienes querían compartir las deliciosas recetas caseras, lo que las incitó a crear Mercari, una de las principales panaderías y pastelerías que tiene hoy Bogotá.

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Manuela, es abogada de la Universidad de Los Andes, pero siempre tuvo claro que su verdadera pasión era la gastronomía. “Cocino desde los 5 años, antes de entrar a derecho estuve en Francia estudiando panadería y repostería”, contó. Hoy en día es la encargada de supervisar la producción, calidad y administración de Mercari.

Por su parte, Andrea, es diseñadora de la Universidad de Los Andes y trabajó varios años en este sector, por lo que su experiencia y conocimiento en el tema la han llevado a diseñar el menú, los empaques y la página web de Mercari, además afirmó que le da “ese toque creativo y “hogareño” a cada una de las piezas del lugar”.

Ambas destacan que desde pequeñas han tenido el espíritu emprendedor, vendían a sus vecinos galletas y tortas hechas con la receta de su bisabuela, su pequeño proyecto se llamaba “Dulces Delicias de Mantequilla”. Luego tuvieron varios intentos de negocios en los que vinculaban a otras marcas, el cual no funcionó. De ahí pasaron a ser una tienda virtual de regalos, donde vendían anchetas, obsequios navideños y tortas. Sin embargo, se dieron cuenta que ese concepto no tenía el alcance que querían  lograr.

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Por eso, el 31 de julio de 2015 le dieron apertura a su primer local, en donde solo vendían galletas de mantequilla y la torta “María Luisa”, preparadas según el libro de recetas de su bisabuela. En el horno pequeño de su casa elaboraban la pastelería, pero comenzaron a producir tanto en esta nueva etapa, que la oferta superaba la demanda, así que se vieron obligadas a crear un nuevo punto de producción y ampliar su oferta, incorporando croissants,  brownies y café, entre otros productos.

Para estas hermanas, la esencia de recrear un espacio y sabores que evoquen a la casa de la abuela, ha sido clave en el crecimiento de Mercari, pero también, mantener un nivel de innovación alto, con el fin de que los clientes siempre se lleven una experiencia nueva.

Actualmente, cuentan con más de 70 empleados repartidos entre sus siete puntos de venta en Bogotá, dos de sus locales están ubicados en el Aeropuerto Internacional El Dorado, ofrecen una variedad de desayunos, almuerzos y postres y, por la compra de algunos de sus productos, ayudan a fundaciones del país.

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Los Brownies de Milo de Mercari, están muy posicionados en la ciudad. Este ‘caballito de batalla’, como ellas lo llaman, se ha convertido en el producto más vendido. Tanta ha sido su acogida que próximamente cada punto de venta contará con una nueva línea de negocio llamada La Browneria, un espacio donde los clientes podrán pedir su brownie  personalizado.

Para Andrea y Manuela el camino del emprendimiento no ha sido fácil, pero su pasión por la gastronomía las ha llevado a donde están hoy. “Cuando uno es emprendedor hay que ser arriesgado, es un proceso largo, implica sacrificios, se puede equivocar, pero lo fundamental es estar apasionados; si uno tiene eso, saca el negocio adelante”, manifestaron.

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