[Fotos] Chingaza: la cuna del oso de anteojos


Más de 60 osos de anteojos han sido avistados en el páramo de Chingaza, el emporio hídrico que le surte agua al 80% de la población de Bogotá
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La población de osos de anteojos de Chingaza es variada. Las cámaras trampa y avistamientos de Parques Nacionales Naturales han registrado machos y hembras, tanto adultos, juveniles y crías.
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Según Juan Carlos Clavijo, jefe del Parque Nacional Natural Chingaza, el buen estado ambiental del páramo de Chingaza es la principal razón de la gran cantidad de osos de anteojos.
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La puya es una planta típica de los ecosistemas de páramo. Esta especie, repleta de pequeñas espinas, es la principal fuente de alimento para el oso de anteojos.
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La presencia de crías de osos de anteojos en Chingaza indica que el páramo le ofrece alimento, refugio y hogar a la especie.
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El oso de anteojos habita a lo largo de la cordillera de los Andes, desde Venezuela hasta Bolivia, pasando por Colombia, Ecuador y Perú.
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Es el único oso que habita en Sudamérica. Tiene una cabeza redonda, ojos y orejas pequeñas y hocico corto. Su sentido de la vista está poco desarrollado, por lo que depende del olfato para localizar alimento.
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Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, el oso de anteojos está en la categoría de vulnerable a la extinción.
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Los osos de anteojos machos miden entre 1,5 y 2 metros y alcanzan a pesar hasta 175 kilogramos. Aunque es en gran medida vegetariano, también llega a consumir carcasas de animales muertos.
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Además de avistar osos de anteojos, los turistas que acampan en el Parque Nacional Natural Chingaza pueden deleitarse con una explosión de estrellas en horas de la noche.
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Panorámica nocturna del páramo de Chingaza en el sector de Siecha
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