Fundación Mi Sangre hace taller con población vulnerable en Bucaramanga


Tras realizar rondas y juegos para activar su energía, los jóvenes se dividieron en grupos, se presentaron ante los demás y dieron a conocer sus “poderes”.
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Según la Fundación Mi Sangre, los “poderes” son las capacidades que definen a las personas para salir adelante, con el objetivo de creer en sí mismos y en los demás.
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La metodología del taller, que está fundada en la Educación para la Paz, se denomina “Pásalo bien”.
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En grupos, los jóvenes consideraron que sus poderes eran el arte, el liderazgo, el emprendimiento, la creatividad, la escucha, la conciliación, la pasión y la compasión.
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Igualmente, los jóvenes compartieron algunas de las historias de sus cicatrices físicas y espirituales.
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Con expresiones como “estoy mamado de” y “lo que me arrecha”, los bumangueses explicaron qué situaciones de su ciudad, barrio, colegio o institución que les generan rabia, impotencia o inconformidad.
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Lo que tiene “arrechos” a los bumangueses es el maltrato infantil, la contaminación, la violencia, el maltrato a la mujer, la falta de cultura ecológica, la indiferencia y la falta de oportunidades.
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Tras realizar rondas y juegos para activar su energía, los jóvenes se dividieron en grupos, se presentaron ante los demás y dieron a conocer sus “poderes”.
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Según la Fundación Mi Sangre, los “poderes” son las capacidades que definen a las personas para salir adelante, con el objetivo de creer en sí mismos y en los demás.
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La metodología del taller, que está fundada en la Educación para la Paz, se denomina “Pásalo bien”.
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En grupos, los jóvenes consideraron que sus poderes eran el arte, el liderazgo, el emprendimiento, la creatividad, la escucha, la conciliación, la pasión y la compasión.
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Igualmente, los jóvenes compartieron algunas de las historias de sus cicatrices físicas y espirituales.
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Lo que tiene “arrechos” a los bumangueses es el maltrato infantil, la contaminación, la violencia, el maltrato a la mujer, la falta de cultura ecológica, la indiferencia y la falta de oportunidades.
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Tras realizar rondas y juegos para activar su energía, los jóvenes se dividieron en grupos, se presentaron ante los demás y dieron a conocer sus “poderes”.
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Según la Fundación Mi Sangre, los “poderes” son las capacidades que definen a las personas para salir adelante, con el objetivo de creer en sí mismos y en los demás.
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La metodología del taller, que está fundada en la Educación para la Paz, se denomina “Pásalo bien”.
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En grupos, los jóvenes consideraron que sus poderes eran el arte, el liderazgo, el emprendimiento, la creatividad, la escucha, la conciliación, la pasión y la compasión.
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Igualmente, los jóvenes compartieron algunas de las historias de sus cicatrices físicas y espirituales.
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Con expresiones como “estoy mamado de” y “lo que me arrecha”, los bumangueses explicaron qué situaciones de su ciudad, barrio, colegio o institución que les generan rabia, impotencia o inconformidad.
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Lo que tiene “arrechos” a los bumangueses es el maltrato infantil, la contaminación, la violencia, el maltrato a la mujer, la falta de cultura ecológica, la indiferencia y la falta de oportunidades.
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Lo que tiene “arrechos” a los bumangueses es el maltrato infantil, la contaminación, la violencia, el maltrato a la mujer, la falta de cultura ecológica, la indiferencia y la falta de oportunidades.
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Tras realizar rondas y juegos para activar su energía, los jóvenes se dividieron en grupos, se presentaron ante los demás y dieron a conocer sus “poderes”.
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Según la Fundación Mi Sangre, los “poderes” son las capacidades que definen a las personas para salir adelante, con el objetivo de creer en sí mismos y en los demás.
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La metodología del taller, que está fundada en la Educación para la Paz, se denomina “Pásalo bien”.
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En grupos, los jóvenes consideraron que sus poderes eran el arte, el liderazgo, el emprendimiento, la creatividad, la escucha, la conciliación, la pasión y la compasión.
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Igualmente, los jóvenes compartieron algunas de las historias de sus cicatrices físicas y espirituales.
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Con expresiones como “estoy mamado de” y “lo que me arrecha”, los bumangueses explicaron qué situaciones de su ciudad, barrio, colegio o institución que les generan rabia, impotencia o inconformidad.
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Lo que tiene “arrechos” a los bumangueses es el maltrato infantil, la contaminación, la violencia, el maltrato a la mujer, la falta de cultura ecológica, la indiferencia y la falta de oportunidades.
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Tras realizar rondas y juegos para activar su energía, los jóvenes se dividieron en grupos, se presentaron ante los demás y dieron a conocer sus “poderes”.
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Según la Fundación Mi Sangre, los “poderes” son las capacidades que definen a las personas para salir adelante, con el objetivo de creer en sí mismos y en los demás.
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La metodología del taller, que está fundada en la Educación para la Paz, se denomina “Pásalo bien”.
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En grupos, los jóvenes consideraron que sus poderes eran el arte, el liderazgo, el emprendimiento, la creatividad, la escucha, la conciliación, la pasión y la compasión.
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Igualmente, los jóvenes compartieron algunas de las historias de sus cicatrices físicas y espirituales.
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