Brasil decide entre Lula y Flávio Bolsonaro: ¿Qué está en juego para América Latina?
La diferencia entre ambos candidatos en la primera vuelta fue de apenas 1,87 puntos porcentuales. El candidato del bolsonarismo obtuvo el 47,03% de los votos válidos y el actual presidente de Brasil un 45,16%.

Brasil decide entre Lula y Flávio Bolsonaro: ¿Qué está en juego para América Latina?
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Más de 150 millones de brasileños están llamados a las urnas este domingo 25 de octubre para definir quién gobernará durante los próximos cuatro años a la mayor economía de América Latina.
La elección enfrenta al actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien busca un cuarto mandato, con Flávio Bolsonaro, senador e hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, que intenta llevar nuevamente al bolsonarismo al Palacio de Planalto.
La Amazonía, la economía, la relación con la justicia y el lugar que tendrá Brasil frente a Estados Unidos, China y el resto de América Latina son algunos de los asuntos que separan a las dos candidaturas.
¿Quiénes son Lula y Flávio Bolsonaro?
Luiz Inácio Lula da Silva, de 80 años, es una de las figuras más importantes de la izquierda latinoamericana y candidato del Partido de los Trabajadores (PT). Gobernó Brasil entre 2003 y 2010 y regresó al poder en 2023, después de derrotar a Jair Bolsonaro en las elecciones de 2022. Actualmente busca la reelección para un cuarto periodo presidencial.
Su gobierno ha estado marcado por la ampliación de políticas sociales, una mayor presencia del Estado en la economía, el fortalecimiento de la protección ambiental y una política exterior que busca estrechar las relaciones con China, los BRICS y los países del llamado Sur Global.
Por su parte, Flávio Bolsonaro, de 45 años, es abogado y actual senador por Río de Janeiro. Antes de llegar al Senado en 2019, cumplió cuatro mandatos como diputado estatal, pero esta es la primera vez que disputa la Presidencia de Brasil.
Flávio ha construido su carrera política alrededor de varias de las principales banderas de su padre, Jair Bolsonaro, especialmente en seguridad, reducción del tamaño del Estado y defensa de posiciones conservadoras. Sin embargo, su programa presidencial plantea una política exterior más pragmática, aunque con una mayor aproximación a Estados Unidos, Israel y Argentina.
La Amazonía
Uno de los principales contrastes entre ambos candidatos está en la política ambiental.
Brasil llega a la segunda vuelta con la menor tasa de deforestación de la Amazonía desde que comenzaron los registros oficiales en 1988. Entre agosto de 2025 y julio de 2026 fueron deforestados 3.335 kilómetros cuadrados, una reducción del 41,8 % frente al periodo anterior.
Lula ha dicho que tiene como objetivo llevar la deforestación a cero para el 2030 y asegura que su Gobierno ha fortalecido la fiscalización contra la tala, la minería ilegal y la ocupación irregular de tierras.
Durante los últimos cuatro años, según cifras oficiales, la deforestación amazónica cayó un 71,2%.
Por su parte, Flávio Bolsonaro plantea una visión distinta, en la que da mayor peso a la producción agropecuaria, la propiedad privada y la flexibilización de lo que considera obstáculos ambientales excesivos.
Durante un acto de campaña en Marabá, Pará, prometió impulsar una amplia regularización de tierras.
“Usted podrá plantar, criar ganado, va a poder hacer lo que quiera con su tierra”, dijo.
También prometió acabar con los “obstáculos ambientales” que, según él, existen por razones ideológicas, aunque no detalló cuáles normas modificaría en su eventual mandato.
Pero el tema supera las fronteras brasileñas, pues la Amazonía se extiende por varios países de América del Sur, entre ellos Colombia, por lo que las decisiones de Brasil en materia de deforestación, explotación de recursos y control ambiental tendrán efectos regionales.
Programas sociales frente a la austeridad
Las diferencias también se trasladan al manejo de la economía.
Lula propone dar continuidad a los programas sociales, la inversión pública y las políticas de generación de empleo, salud y educación. Además, ha impulsado una reducción de la jornada laboral sin disminución del salario.
Flávio Bolsonaro plantea una mayor austeridad fiscal, una reducción de la administración pública y condiciones más favorables para la inversión y el sector privado.
Quien gane tendrá que enfrentar discusiones sobre el déficit fiscal, el gasto público, el costo de vida y la capacidad del Estado para financiar sus programas durante los próximos años.
Por el tamaño de Brasil, las decisiones en materia de gasto, impuestos, inversión y comercio también pueden tener consecuencias para sus principales socios en América Latina.
Jair Bolsonaro y la justicia también entraron en campaña
El padre del candidato Flávio Bolsonaro fue condenado a 27 años de prisión por un intento de golpe de Estado después de perder las elecciones de 2022 y actualmente cumple su pena bajo prisión domiciliaria.
Flávio ha prometido concederle un indulto si llega a la Presidencia, una decisión que podría terminar nuevamente bajo revisión del Supremo Tribunal Federal.
El senador también ha protagonizado fuertes enfrentamientos con el magistrado Alexandre de Moraes, quien estuvo al frente de procesos contra su padre.
“Tenemos que proteger al STF de Alexandre de Moraes”, afirmó durante un acto de campaña en septiembre.
Por eso, una eventual victoria del candidato del PL también abriría una discusión sobre la relación del próximo Ejecutivo con la máxima corte brasileña.
Estados Unidos, China y el lugar de Brasil en el mundo
La política exterior es otro de los puntos que separan a las candidaturas, pues el programa de Lula propone profundizar la relación con los BRICS y el Sur Global y mantener una política exterior que diversifique las alianzas comerciales de Brasil. China ocupa un lugar central dentro de esa estrategia.
Mientras que Bolsonaro propone fortalecer los vínculos con Estados Unidos, Israel y Argentina, aunque ha señalado que Brasil debe mantener relaciones comerciales pragmáticas con otros actores, incluida China.
“Negociaremos con todos los que interesan a Brasil, de China a la Unión Europea, de Estados Unidos a los mercados asiáticos”, señala su programa de Gobierno.
El candidato también ha mostrado cercanía política con Donald Trump y llegó a reunirse con el mandatario estadounidense durante la campaña, aunque ha negado haber solicitado apoyo electoral de Washington.
Por lo tanto, una victoria de Flávio podría acercar políticamente a Brasilia y Washington, mientras una continuidad de Lula mantendría la apuesta por los BRICS, el multilateralismo y las relaciones con el llamado Sur Global.
¿Qué significa esta elección para Colombia?
Para Colombia, el resultado tiene una importancia particular. Brasil no solo es la mayor economía de América Latina, sino uno de los países con mayor influencia política en Sudamérica y un socio estratégico de Colombia en asuntos como la protección de la Amazonía, el comercio, la seguridad fronteriza y la integración regional.
Las diferencias entre Lula y Flávio también podrían modificar el tipo de interlocución que Brasil mantiene con los gobiernos latinoamericanos y el peso que otorgue a organismos regionales y mecanismos como la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica.




