No habrá supervisión armada de las Farc a la gestión del Gobierno: Humberto de la Calle
El jefe negociador aseguró que la fase de implementación de los acuerdos podría tardar una década. Aseguró que "hay una oportunidad real" para encontrar la paz con las Farc.
Humberto de la Calle. Foto: Colprensa.(Thot)
Durante el foro "Proceso de Paz en La Habana, conveniencia, retos y dilemas" organizado por la revista Semana, el jefe negociador del Gobierno en las mesas de diálogo con las Farc, Humberto de la Calle entregó un reporte sobre el avance de las negociaciones hasta el momento.
De la Calle aclaró que no ha habido filtraciones formales sobre el documento trabajado en la mesa, y el punto uno, logrado hasta el momento, se dio para satisfacer un ansia razonable de información a la ciudadanía, donde no se dio la totalidad del acuerdo pero están los puntos y lineamientos centrales de los temas tratados.
Igualmente explicó que el proceso actual tiene diferencias con los procesos anteriores, pues se ha pactado una agenda concreta para la terminación del conflicto.
El exvicepresidente aclaró que ha habido la discusión del deseo de las Farc de deliberar aspectos más expansivos, "pero el gobierno no ha cedido en ningún momento de la ampliación de la agenda".
El Gobierno, por el contrario, entiende que es imposible abordar la solución inmediata a todos los temas pendientes, pero para eso existiría una tercera fase de más larga duración, "podría ser de una década donde se afianciarían e implementarían los acuerdos".
Sobre el aspecto de los acuerdos, resaltó que el Gobierno tiene una línea roja en la cual se tiene claro que "no se trata de colocar al Estado bajo una vigilancia con armas, "no habrá supervisión armada de las Farc a la gestiòn del Gobierno", insistió Humberto de la Calle.
Igualmente agradeció la labor de los países garantes Noruega y Cuba, y de los acompañantes Venezuela y Chile, que reciben información de primera mano. Hay garantes para las partes y la sociedad.
"La mejor decisión fue deliberar en Cuba, en el territorio nacional era algo inadecuado", precisó el alto funcionario.
Con respecto a las condiciones adoptadas para el proceso de paz, explicó que al establecer el no cese al fuego, "aunque es una causa que acongoja pero tiene una lógica: velocidad de las deliberaciones.
Por lo tanto aseguró que en medio de la complejidad de la guerra, el balance militar es positivo para Colombia por lo cual "sería un contrasentido perder una ventaja militar. Igualmente la verificación de hechos nuevos de violencia sería una tarea romana" pues hay fuentes de violencia dispersas que abre un escenario de nuevas confrontaciones difíciles de manera.
Humberto de la Calle resaltó la contribución de la izquiera en Colombia que se ha convertido "en un apoyo, al tiempo que hay un alineamiento de los astros en apoyo internacional al proceso de paz".
Puntualizó que el centro del proceso es el quinto punto: las víctimas como protagonistas de cualquier acuerdo, "suena muy lógico hoy, pero en el 91 el tema estuvo desaparecido".
Situación actual
El lider del proceso de paz en la Habana pidió más discusión sobre el punto uno del acuerdo agrario, pues fue un paso para reconocer una "situación ruinosa en el campo, una asignatura pendiente del Estado y la sociedad con el campo".
Sin embargo advirtió que esto excede la mesa de la Habana en temas pendientes que se están trabajando actualmente.
Igualmente reconoció que hay algunos desacuerdos en materia agraria pero que lograron superarse a través de un primer acuerdo.
Derechos y garantías de la oposición
Humberto de la Calle aseguró que se deben eliminar todas las formas de lucha y se deben buscar todos los derechos y garantías de la oposición. "Desde el 91 hay una tarea pendiente de mecanismos y el estatuto para la oposición, lo cual no es un acto de caridad, es un requerimiento de la democracia".
Este proceso no es motivo de discusión solo con las Farc sino que involucra a partidos de la oposición y partidos del gobierno, por lo cual se está trabajando con la guerrilla las líneas de trabajo sobre el estatuto de la oposición.
En cuanto a la participación política aseguró que la guerrilla debe entender que las garantías son para ellos pero también para la sociedad.
Con respecto al punto que se tiene en frente a la Habana, aseguró que no solo se abordará el narcotràfico sino de qué manera en un acuerdo de paz se puede superar el tema de las drogas ilicitas.
El nudo del proceso: la justicia transicional
"Lo que hay al frente es un escenario complejo", precisó de la calle al referirse a la aplicación de la justicia.
"Las Farc dicen que no al marco jurídico para la paz y optan por la asamblea constituyente como una pila bautismal donde se va a olvidar lo ocurrido", con lo cual el gobierno no está de acuerdo.
En este sentido habló de los desafíos de la justicia colombiana para entrar a la modernidad, donde se deben discutir los desafíos actuales con respecto a lo que es el delito político, y los delitos de lesa humanidad.
Otro de los puntos neurálgicos tiene que ver con la justicia internacional comparada con la reflexiones de la justicia en Colombia.
"La idea de sustraer a Colombia de sus compromisos internacionales no me parece buena. No se deben derrumbar los estándares internacionales porque esto es como una piedra que se tira al techo que regresa", explicó Humberto de la Calle explicando cómo en latinoamérica se han presentado amnistías votadas por el pueblo y se han caido.
Por esta razón aseguró que se deben buscar caminos de justicia donde "las Farc tienen una gran parte del camino del éxito" de cómo afrontar a las víctimas, cómo participan en la verdad, como garantizan la justicia y la no repetición.
Autor: Andrea Díaz.
De la Calle aclaró que no ha habido filtraciones formales sobre el documento trabajado en la mesa, y el punto uno, logrado hasta el momento, se dio para satisfacer un ansia razonable de información a la ciudadanía, donde no se dio la totalidad del acuerdo pero están los puntos y lineamientos centrales de los temas tratados.
Igualmente explicó que el proceso actual tiene diferencias con los procesos anteriores, pues se ha pactado una agenda concreta para la terminación del conflicto.
El exvicepresidente aclaró que ha habido la discusión del deseo de las Farc de deliberar aspectos más expansivos, "pero el gobierno no ha cedido en ningún momento de la ampliación de la agenda".
El Gobierno, por el contrario, entiende que es imposible abordar la solución inmediata a todos los temas pendientes, pero para eso existiría una tercera fase de más larga duración, "podría ser de una década donde se afianciarían e implementarían los acuerdos".
Sobre el aspecto de los acuerdos, resaltó que el Gobierno tiene una línea roja en la cual se tiene claro que "no se trata de colocar al Estado bajo una vigilancia con armas, "no habrá supervisión armada de las Farc a la gestiòn del Gobierno", insistió Humberto de la Calle.
Igualmente agradeció la labor de los países garantes Noruega y Cuba, y de los acompañantes Venezuela y Chile, que reciben información de primera mano. Hay garantes para las partes y la sociedad.
"La mejor decisión fue deliberar en Cuba, en el territorio nacional era algo inadecuado", precisó el alto funcionario.
Con respecto a las condiciones adoptadas para el proceso de paz, explicó que al establecer el no cese al fuego, "aunque es una causa que acongoja pero tiene una lógica: velocidad de las deliberaciones.
Por lo tanto aseguró que en medio de la complejidad de la guerra, el balance militar es positivo para Colombia por lo cual "sería un contrasentido perder una ventaja militar. Igualmente la verificación de hechos nuevos de violencia sería una tarea romana" pues hay fuentes de violencia dispersas que abre un escenario de nuevas confrontaciones difíciles de manera.
Humberto de la Calle resaltó la contribución de la izquiera en Colombia que se ha convertido "en un apoyo, al tiempo que hay un alineamiento de los astros en apoyo internacional al proceso de paz".
Puntualizó que el centro del proceso es el quinto punto: las víctimas como protagonistas de cualquier acuerdo, "suena muy lógico hoy, pero en el 91 el tema estuvo desaparecido".
Situación actual
El lider del proceso de paz en la Habana pidió más discusión sobre el punto uno del acuerdo agrario, pues fue un paso para reconocer una "situación ruinosa en el campo, una asignatura pendiente del Estado y la sociedad con el campo".
Sin embargo advirtió que esto excede la mesa de la Habana en temas pendientes que se están trabajando actualmente.
Igualmente reconoció que hay algunos desacuerdos en materia agraria pero que lograron superarse a través de un primer acuerdo.
Derechos y garantías de la oposición
Humberto de la Calle aseguró que se deben eliminar todas las formas de lucha y se deben buscar todos los derechos y garantías de la oposición. "Desde el 91 hay una tarea pendiente de mecanismos y el estatuto para la oposición, lo cual no es un acto de caridad, es un requerimiento de la democracia".
Este proceso no es motivo de discusión solo con las Farc sino que involucra a partidos de la oposición y partidos del gobierno, por lo cual se está trabajando con la guerrilla las líneas de trabajo sobre el estatuto de la oposición.
En cuanto a la participación política aseguró que la guerrilla debe entender que las garantías son para ellos pero también para la sociedad.
Con respecto al punto que se tiene en frente a la Habana, aseguró que no solo se abordará el narcotràfico sino de qué manera en un acuerdo de paz se puede superar el tema de las drogas ilicitas.
El nudo del proceso: la justicia transicional
"Lo que hay al frente es un escenario complejo", precisó de la calle al referirse a la aplicación de la justicia.
"Las Farc dicen que no al marco jurídico para la paz y optan por la asamblea constituyente como una pila bautismal donde se va a olvidar lo ocurrido", con lo cual el gobierno no está de acuerdo.
En este sentido habló de los desafíos de la justicia colombiana para entrar a la modernidad, donde se deben discutir los desafíos actuales con respecto a lo que es el delito político, y los delitos de lesa humanidad.
Otro de los puntos neurálgicos tiene que ver con la justicia internacional comparada con la reflexiones de la justicia en Colombia.
"La idea de sustraer a Colombia de sus compromisos internacionales no me parece buena. No se deben derrumbar los estándares internacionales porque esto es como una piedra que se tira al techo que regresa", explicó Humberto de la Calle explicando cómo en latinoamérica se han presentado amnistías votadas por el pueblo y se han caido.
Por esta razón aseguró que se deben buscar caminos de justicia donde "las Farc tienen una gran parte del camino del éxito" de cómo afrontar a las víctimas, cómo participan en la verdad, como garantizan la justicia y la no repetición.
Autor: Andrea Díaz.