La Expedición 7 cumbres arranca su etapa final
Una larga caminata de 9 horas resultó en un nuevo logro para el equipo de expedicionarios de Epopeya 7 Cumbres. El grupo de alpinistas completó la ruta hasta "el Pulgar".
(Thot)
Una larga caminata de 9 horas, ida y vuelta, resultó en un nuevo logro para el equipo de expedicionarios de Epopeya 7 Cumbres. El pasado fin de semana grupo de alpinistas, liderados por Nelson Cardona, completó la ruta de ascenso hasta “el Pulgar” a 5100 mts de altura.
Al alcanzar el gran objetivo, los expedicionarios implementaron algunas de las grandes enseñanzas del Programa de Liderazgo y Montaña (PLM), como la necesidad e importancia de conversar entre ellos, de compartir sus experiencias y de dar palabras de aliento y optimismo. Esto con el fin de mantenerse unidos como un equipo lleno de confianza y fuerza.
Al llegar al depósito del Pulgar, donde los esperaba una reserva de comida, los 17 integrantes del PLM compartieron cartas de sus familiares, fotos, muñecos, amuletos y más elementos que fortalecieran los vínculos entre ellos. Hicieron una ofrenda a la gran montaña que por más de 12 días los ha recibido en su lecho, e iniciaron el descenso. A pesar de la creencia generalizada de que el ascenso es más duro que el descenso, estos expedicionarios nos demostraron que no siempre es así.
Ellos tuvieron que enfrentarse -tras una subida perpendicular de casi 900 mts, que por latitud equivale a los 6.000 mts - a un descenso largo y ante todo lento, pues al iniciar su nueva travesía no sólo empezó a nevar, sino que fuertes vientos intentaron obstaculizar su trayecto. Sin embargo, al llegar sonrientes de vuelta al campamento, algunos miembros del grupo los esperaban con una deliciosa comida como recompensa a su gran esfuerzo.
Ahora está en la mira la forma en que los alpinistas alcanzarán el principal objetivo: que Nelson Cardona logre la cumbre del monte Denalí, y con esto uno de sus mayores sueños. Trabajando todos como un equipo fuerte y unido, preservando como prioridad las condiciones de seguridad de todos los integrantes, se subirá a la cumbre en cordada. Según el expedicionario Marcelo Arbeláez, los aportes de liderazgo y determinación que cada uno de ellos dé al grupo y a sí mismos, será fundamental en la forma en que resulté el último y más esperado objetivo de la expedición.
Carlos Gómez, ejecutivo de Pacific Rubiales, afirma que todos cuentan con la capacidad física, con la motivación, confianza y optimismo necesarios para lograr llegar a la cumbre, sin embargo la montaña no lo permite. De esta manera, en los próximos días el grupo definirá los diferentes roles y estrategias para completar por fin su expedición.
Al alcanzar el gran objetivo, los expedicionarios implementaron algunas de las grandes enseñanzas del Programa de Liderazgo y Montaña (PLM), como la necesidad e importancia de conversar entre ellos, de compartir sus experiencias y de dar palabras de aliento y optimismo. Esto con el fin de mantenerse unidos como un equipo lleno de confianza y fuerza.
Al llegar al depósito del Pulgar, donde los esperaba una reserva de comida, los 17 integrantes del PLM compartieron cartas de sus familiares, fotos, muñecos, amuletos y más elementos que fortalecieran los vínculos entre ellos. Hicieron una ofrenda a la gran montaña que por más de 12 días los ha recibido en su lecho, e iniciaron el descenso. A pesar de la creencia generalizada de que el ascenso es más duro que el descenso, estos expedicionarios nos demostraron que no siempre es así.
Ellos tuvieron que enfrentarse -tras una subida perpendicular de casi 900 mts, que por latitud equivale a los 6.000 mts - a un descenso largo y ante todo lento, pues al iniciar su nueva travesía no sólo empezó a nevar, sino que fuertes vientos intentaron obstaculizar su trayecto. Sin embargo, al llegar sonrientes de vuelta al campamento, algunos miembros del grupo los esperaban con una deliciosa comida como recompensa a su gran esfuerzo.
Ahora está en la mira la forma en que los alpinistas alcanzarán el principal objetivo: que Nelson Cardona logre la cumbre del monte Denalí, y con esto uno de sus mayores sueños. Trabajando todos como un equipo fuerte y unido, preservando como prioridad las condiciones de seguridad de todos los integrantes, se subirá a la cumbre en cordada. Según el expedicionario Marcelo Arbeláez, los aportes de liderazgo y determinación que cada uno de ellos dé al grupo y a sí mismos, será fundamental en la forma en que resulté el último y más esperado objetivo de la expedición.
Carlos Gómez, ejecutivo de Pacific Rubiales, afirma que todos cuentan con la capacidad física, con la motivación, confianza y optimismo necesarios para lograr llegar a la cumbre, sin embargo la montaña no lo permite. De esta manera, en los próximos días el grupo definirá los diferentes roles y estrategias para completar por fin su expedición.