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Javier Vanegas, el hombre que dice que fue al cielo y al infierno de la mano del "Mesías"

El hombre de 39 años, que resucitó después de haber sido víctima de un ataque con arma blanca por parte de una mujer, habló en La W y relató su experiencia.

Vanegas, el ciudadano herido con arma blanca a quien se le declaró muerte clínica en el Hospital de Kennedy y quien 50 minutos después reaccionó, relató cómo fueron los hechos y su experiencia mientras estuvo muerto. 
 
El hombre indicó que fue agredido por una mujer a quien se le conoce por el alias de Chicholina, en la Central de Abastos, luego de un enfrentamiento con su esposa, a quien le afirmaba que Vanegas tenía una relación con otra mujer. Luego de ser herido, el hombre llegó al Hospital de Kennedy donde fue atendido por un médico cirujano cardiovascular.

Durante los 50 minutos en los que no reaccionó a los masajes del corazón ni a las reanimaciones, Vanegas aseguró que fue al "paraíso" y al infierno de la mano de un mesías, quien dirigió sus pasos y le permitió volver para contar la experiencia.

Estas son algunas frases más polémicas de la entrevista al hombre que resucitó:

"Hay un mesías que me coge de la mano, empiezo a subir una montaña como en forma de caracol, llego a la cima y el mesías me muestra el paraíso, en donde hay pastales verdes y también burros negros, muy bonitos y sin mancha".

"En el paraiso estaban familiares de mi mujer que son cristianos, ellos estaban orando".

"Seguí subiendo y tres círculos más hacia arriba llegué al infierno, vi gente que yo conozco de cuando andaba en el mundo malo, allá estaban ellos, gente matona".

"Las personas que estaban en el infierno me pedían ayuda, decían auxilio ayúdenme (...) el mesías me cogía duro de la mano y me decía que nos fuéramos".

"No pude ver el rostro del mesías pero él portaba una gabardina larga con sandalias nuevas, su piel era incomparable, hermosa, blanca".

"En el infierno había fuego, como cuando hay un volcán, las almas que estaban ahí solo sacaban un pedacito de la cabeza y las manos ardían, fue algo terrible".

"Yo le dije al mesías que me dejara en el paraíso y él me decía que yo no podía quedarme ahí, que tenía que bajar a la tierra a dar testimonio de lo que viví, cuando llegamos a la tierra fue cuando volví en sí".