Ibagué

¿Por qué llueve tanto en Ibagué si el IDEAM declaró el Fenómeno de El Niño?

Las autoridades advierten que la combinación de las lluvias y el denominado Fenómeno de El Niño podría generar tormentas y vendavales en Ibagué.

Tolima

Pese a la declaratoria del Fenómeno de El Niño por parte del IDEAM, en Ibagué y buena parte del Tolima se cumplen casi dos semanas de intensas precipitaciones, una aparente contradicción que las autoridades buscan explicar.

Según Giovanni Posada, director de Gestión del Riesgo de Ibagué, en los últimos días se ha presentado la segunda temporada de lluvias del año, que normalmente se desarrolla en octubre, noviembre y parte de diciembre. Sin embargo, estas lluvias serían pasajeras y no descartan la posibilidad de registrar fenómenos relacionados con El Niño.

“Para entender esto, debemos conocer que Colombia, al estar ubicada en la línea del Ecuador, no tiene las cuatro estaciones e Ibagué, al ser parte de la región Andina, tiene un sistema bimodal, es decir, las altas precipitaciones se presentan dos veces al año, en abril y mayo y en este último trimestre”, explicó Posada.

El funcionario también indicó que esta segunda temporada, pese a las lluvias recientes, tendrá una intensidad inferior a los valores habituales de la época debido a la presencia de El Niño, fenómeno que se extendería hasta marzo de 2027 o incluso hasta finales del primer semestre del próximo año.

“Como siempre lo hemos dicho, el Fenómeno de El Niño no significa que no llueva y ahora, esta temporada que inició, puede favorecer la ocurrencia de tormentas, descargas eléctricas y vendavales, aunque se espera que su intensidad sea menor a la que normalmente se registra”, agregó el funcionario.

Por tanto, la combinación de estos factores podría generar emergencias relacionadas con inundaciones, movimientos en masa o derrumbes, crecientes súbitas, caídas de rocas y árboles, y desbordamientos de ríos o quebradas, entre otras.

Por lo anterior, Gestión del Riesgo entrega las siguientes recomendaciones:

  • Evitar los espacios abiertos y los árboles. Buscar un lugar cerrado y esperar hasta que pase el peligro.
  • Asegurar puertas, ventanas, tejas y objetos que puedan verse afectados por los fuertes vientos.
  • Mantenerse alejados de ríos y arroyos. Nunca cruzar un río a pie cuando el agua supere la altura de las rodillas.
  • Limpiar alcantarillas, sifones y canaletas, y no arrojar basura a las calles.
  • No transitar por zonas con terrenos inestables que puedan poner en riesgo la vida.
  • Evacuar cuando sea necesario, buscar un lugar seguro y alertar a los organismos de socorro.