Ejército despliega unidades en Girón, Santander,en medio de alertas por presos de alta peligrosidad
El Batallón Caldas y el Gaula Militar Chicamocha hacen presencia en el municipio, mientras las autoridades investigan amenazas relacionadas con los traslados a la cárcel de Palogordo.
El Batallón Caldas y el Gaula Militar Chicamocha hacen presencia en el municipio. La Alcaldía había reconocido que sus capacidades fueron desbordadas y pidió apoyo al Gobierno Nacional.
El Ejército desplegó unidades del Batallón Caldas y del Gaula Militar Chicamocha en Girón, donde las autoridades mantienen las alertas por las amenazas relacionadas con la cárcel de Palogordo.
Los militares desarrollan labores de vigilancia y prevención para apoyar a la Policía y a las autoridades locales. El despliegue hace parte del plan de campaña Ayacucho Plus.
“Nos encontramos desplegados con nuestras unidades orgánicas, Batallón Caldas y nuestro Gaula Militar Chicamocha, en el área general del municipio de Girón”, señaló el coronel José Darío Rodríguez Gómez, comandante de la Quinta Brigada del Ejército.
El despliegue no se limita a Palogordo. El Ejército habló del “área general” de Girón y no precisó los puntos en los que están ubicados los soldados. Su tarea será apoyar la seguridad ciudadana y anticiparse a posibles hechos violentos.
Girón había pedido ayuda. Durante un consejo extraordinario de seguridad, la Alcaldía advirtió que sus capacidades municipales fueron desbordadas por los hechos recientes y solicitó apoyo de la Gobernación de Santander y del Ministerio de Defensa.
La administración municipal asegura que desde 2024 trabaja en las recomendaciones de la alerta temprana de la Defensoría del Pueblo. Para Girón, la situación dejó de ser una advertencia y se convirtió en una amenaza que requiere la participación de las autoridades departamentales y nacionales.
La posible relación con los traslados sigue bajo investigación. En el municipio han circulado panfletos que hablan de retaliaciones por la llegada de reclusos de alta peligrosidad a la cárcel de Palogordo.
Los documentos están en manos de las autoridades, pero todavía no se ha establecido quién los elaboró ni si las amenazas están relacionadas directamente con los internos trasladados.