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Adiós Andrés Felipe , las Farc no escucharon su clamor

Como un símbolo mundial por la paz, es velado a esta hora en el comando de la policía de Buga, el niño Andrés Felipe Pérez de 12 años, quien murió viendo frustrado su último anhelo, abrazar a su padre, el cabo José Norberto Pérez, secuestrado por las Farc hace 23 meses.

Cali.----Como un símbolo mundial por la paz, es velado a esta hora en el comando de la policía de Buga, el niño Andrés Felipe Pérez de 12 años, quien murió viendo frustrado su último anhelo, abrazar a su padre, el cabo José Norberto Pérez, secuestrado por las Farc hace 23 meses.Voces que clamaron por la liberación del sub oficial siguen llegando al hogar del pequeño desde donde su abuela paterna, Soledad Ruiz, clamó ante el todopoderoso para que se haga justicia .-

Sus abuelos maternos, en la vereda Guadualejo, parte alta de Buga, Burbano y Clara Rosa, se quedaron esperando el regreso del niño a quien le habían pintado su cuarto de azul con la fotografía de su padre en la mesa de noche, a donde llegó hace dos semanas, y de donde salió el fin de semana para no regresar.

Andrés Felipe, hincha del Deportivo Cali, padecía un cáncer terminal que le fue tratado en la Clínica Central de la Policía en Bogotá durante 90 días, hasta cuando los médicos que le atendieron hicieron lo que estuvo a su alcance .

El arzobispo de Cali, monseñor Isaías Duarte Cancino calificó de intransigentes a los guerrilleros de las Farc que se negaron a que un pequeño concretara su esperanza de abrazar y ver por última vez a su progenitor.-.

Como un pecado de lesa humanidad, , calificó el gobernador del Valle , Germán Villegas , el sensible deceso del menor sin poder ver cumplido su sueño.-

El Ministro de Desarrollo Económico, Eduardo Pisano, elevó a la altura de vejamen contra la humanidad, la actitud de las Farc de no permitirle al cabo de la policía José Norberto Pérez secuestrado hace 23 meses, ver a su hijo.

"Queda demostrada la intransigencia de la guerrilla ante la mano tendida de paz por parte del gobierno ", sentenció.

El comandante de la policía de Cali, Eliodoro Alfonso Roa dijo que es muy triste no solo para la institución sino para el país que la guerrilla haya permitido que el niño haya muerto sin ver por última vez a su padre.

Andrés Felipe será sepultado este miércoles a las cuatro de la tarde .-

PUERTO LEGUÍZAMO.---- Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) han demostrado su insensatez frente al dolor humano, dijo aquí el president Andrés Pastrana, al enterarse de la muerte por cáncer del niño Andrés Felipe Pérez.

El menor era hijo del cabo de la Policía, Norberto Pérez, en poder de la organización insurgente desde hace dos años.

La familia del menor, personalidades colombianas y extranjeras, organizaciones civiles, el Gobierno Nacional y la comunidad internacional, pidieron durante todo el año la liberación del uniformado e invocaron el derecho del niño a morir al lado de su padre.

Las Farc condicionaron la entrega del suboficial a la liberación de un guerrillero detenido en una cárcel del Estado.

Visiblemente conmovido por la muerte del niño, el Jefe de Estado recordó que en la guerra hay normas del Derecho Internacional Humanitario que deben ser respetadas por todas las partes.

"Sólo acatando esas normas se puede humanizar la guerra", dijo, mientras subrayó que las Fuerzas Militares y la Policía sí las respetan.

"Lo mínimo que les pedíamos a las Farc todos los colombianos y el Gobierno es que expresaran, por primera vez, un gesto humanitario frente al dolor de una familia colombiana que no solamente tenía a un padre secuestrado sino también a un niño que sufría de una enfermedad terminal".

Y luego dijo: "Queremos expresar ese sentimiento de dolor a su familia y a todos los colombianos porque Andrés Felipe unió el sentimiento nacional contra la violencia y la intolerancia".

Además expresó a su padre secuestrado, a su madre residente en la ciudad de Buga y a toda la familia, "el respaldo y la solidaridad de todo el pueblo colombiano".

Al hablar ante las tropas acantonadas en la guarnición militar de Puerto Leguízamo, Pastrana reiteró la invitación a las Farc para que cumplan la palabra empeñada en el Acuerdo de San Francisco que, dijo, permitirá avanzar en acuerdos para excluir a la población civil del conflicto, acabar con los secuestros y acatar el Derecho Internacional Humanitario.

ANDRÉS FELIPE: UN CASO CONMOVEDOR

BOGOTA (AFP) - El caso de Andrés Felipe Pérez, el niño de 12 años que murió este martes de cáncer sin poder ver a su padre secuestrado por la guerrilla, se convirtió en un símbolo de la guerra en Colombia y en uno de los pocos episodios al que todo un país asistió conmovido e impotente.

En un país donde al año son asesinadas cerca de 25.000 personas y otras 2.500 son secuestradas, el caso de Andrés Felipe Pérez generó una conmoción nacional, que se acrecentó este martes con su muerte y a medida que los diarios televisados repetían imágenes de archivo en que el menor, suplicante, pedía la liberación de su padre.

Hubo inclusive un dramático testimonio del capitán Juan Carlos Meneses, comandante de la Policía de Buga, quien se encontraba con él cuando murió: "lo último que manifestó fue que si lo llegaba a llamar su papá por el celular lo despertaran porque se iba a dormir. Eso me partió el alma, porque la muerte lo tomó durmiendo esperando la llamada que nunca llegó".

Al reaccionar al hecho, el presidente colombiano Andrés Pastrana dijo que "repudiamos este acto de insensatez por parte de las FARC frente al dolor humano".

Pastrana señaló que su Gobierno le pedía a las FARC era que "expresaran, por primera vez, un gesto humanitario frente al dolor del niño Andrés Felipe Pérez, que no sólo tenía a su padre secuestrado sino que sufría de una enfermedad terminal".

El mandatario añadió que la muerte de Andrés Felipe Pérez "no sólo causó dolor a su familia sino a todos los colombianos, porque el niño se había convertido en el símbolo del sentimiento nacional contra la violencia y la intolerancia".

"La guerrilla no fue solamente cruel e inhumana con él, con su padre y con su madre sino con todos los colombianos y con el mundo entero. Mostraron su incapacidad de condolerse frente a la tragedia de un niño que para nosotros se convirtió en un símbolo", dijo en Medellín la candidata presidencial independiente Noemí Sanín.

El también independiente candidato Alvaro Uribe señaló que "este caso nos duele inmensamente a los colombianos. Nos desgarra el corazón, que todos hayamos acompañado, unos físicamente presentes, otros con el alma, a Andrés Felipe en su lecho, y que solamente por el capricho de los violentos su padre hubiera tenido que estar ausente".

A lo largo de más de un mes, cuando el caso del menor se convirtió en una dominante en la información local, las peticiones para que fuera liberado el suboficial José Pérez, retenido hace 22 meses por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), se multiplicaron.

Desde el Papa Juan Pablo II hasta la población colombiana que realizó marchas con ese objetivo, la liberación de Pérez se convirtió casi en una obsesión.

A finales de noviembre las FARC se refirieron por primera vez al caso, señalando que canjearían al padre del menor por un guerrillero detenido que se encontraba enfermo, petición que fue rechazada de plano por el gobierno.

Posteriormente las FARC enviaron un comunicado en que señalan que "Andrés Felipe nunca ha tenido padre. A pesar del cáncer su padre lo abandonó desde los seis meses. Pero ahora, ante la inminente muerte del niño, todo el mundo quiere que padre e hijo se reúnan. Y entonces explotan sin piedad y sin misericordia las fotos de su dolor".

"No se acuerdan de los 300 niños que todos los días mueren de hambre en Colombia. Andrés Felipe ha sido convertido en una simple mercancía", señala las FARC.

Bogotá.--- Las FARC despreciaron las súplicas de Andrés Felipe Pérez, un niño de doce años que murió hoy de cáncer, y que, sabiendo la proximidad de su muerte, sólo quería ver antes a su padre, un cabo de la policía capturado por esa guerrilla.

Los insurgentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) hicieron caso omiso de las peticiones que políticos, gente de iglesia, sectores populares, toda la sociedad colombiana les hacían: tengan un gesto de humanidad con el niño.

No lo han tenido y Andrés Felipe murió hoy en Buga, una localidad del suroeste del país, después de haber sido desahuciado ayer por los médicos y enviado a casa.

Ayer, un sacerdote le impuso los santos óleos; el niño, esta vez consciente de la proximidad de su fallecimiento, sólo tuvo fuerzas para pedir a su madre, Francia Edith Ocampo, que lo llevase a casa; el médico que le atendió en las últimas semanas, Javier Valencia, se resignó: "Estábamos esperando ese desenlace", se lamentó hoy.

A los seis meses de edad, los médicos diagnosticaron un cáncer que le afectaba a un riñón, y entonces se lo extirparon, pero hace siete años el cáncer evolucionó en un proceso de metástasis, se propagó al otro riñón, a un pulmón y a una pierna del niño.

Andrés Felipe estuvo internado en el Hospital Central de la Policía Nacional, de Bogotá, hasta finales del pasado noviembre, cuando fue trasladado a la casa rural de sus abuelos en Buga y al hospital de esa ciudad, de donde salió ayer.

El padre de Andrés Felipe, el cabo de la Policía José Norberto Pérez, fue capturado el 17 de marzo de 2000 durante un ataque de las FARC a un poblado en el departamento de Risaralda, en el centro oeste del país.

En los últimos meses, en particular después de que la guerrilla pusiese en libertad a más de 350 soldados y policías capturados, pero no a unos 40 suboficiales y oficiales, el caso de este niño acaparó la atención, no sólo colombiana sino internacional.

Andrés Felipe había reiterado la súplica a los jefes de la guerrilla para que permitieran a su padre acompañarle en sus últimos momentos, a ser posible en esta Navidad, que no ha podido llegar a ver.

El Gobierno, que mantiene conversaciones y negociaciones con las FARC desde 1999, le había solicitado un "acto de grandeza y humanidad", un "único detalle", a la guerrilla.

Desde numerosas instancias internacionales, acompañadas con miles de mensajes de todo el mundo, se les pidió lo mismo a las FARC, pero éstas respondieron primero con el cinismo de reclamar al niño para que lo examinaran sus médicos, y después para solicitar un canje del cabo por un guerrillero preso y enfermo.

Quizá haciéndose eco de un clamor que ya era internacional, el Defensor del Menor de Madrid, la capital de España, Pedro Núñez Morgades, envió una carta abierta a las FARC en la pedía a la guerrilla que ofrecieran "al mundo un gesto de humanidad, permitiendo hacer realidad el sueño de un niño carente de cualquier otra ilusión".

Ese niño, fallecido hoy, sin ese regalo, escribió una carta a los Reyes de España, Juan Carlos y Sofía, después de que éstos visitasen Colombia a finales de noviembre, con la esperanza de que pudiesen mediar ante la guerrilla.

Personalidades colombianas y ciudadanos particulares se ofrecieron en canje con el cabo Pérez. Nada resultó. Andrés Felipe murió hoy sin su regalo de Navidad y dejando constancia, una vez más, de la crueldad de este conflicto colombiano.

El presidente colombiano, Andrés Pastrana, recordó que los colombianos sólo pedían a las FARC que "expresaran al menos, por primera vez, un gesto humanitario frente al dolor de una familia colombiana".

Nada más conocerse la muerte de Andrés Felipe, todos los sectores sociales y políticos han manifestado su consternación: la muestra, decía el fiscal general, Luis Camilo Osorio, de "la crueldad de la guerrilla de las FARC".

"Las FARC le fallaron a Andrés Felipe y a Colombia. Cada vez están más alejados de los sentimientos de todos los colombianos. Muestran una dura realidad de la guerra en Colombia", declaraba el negociador gubernamental con la guerrilla, Camilo Gómez, al conocer la muerte del niño.

A Andrés Felipe y a su familia no les sirvió de nada el apoyo, las súplicas, las ofertas de un país que no tantas veces se pronuncia de una manera tan solidaria y unánime.

Se desconoce si el cabo José Norberto Pérez ya ha conocido la noticia de la muerte de su hijo.

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