Duque sobre el paro nacional: "Este no es un asunto de ceder"

El presidente se pronunció sobre el caso Dilan Cruz.

En medio de la tensa situación que atraviesa el país, por cuenta de las protestas de diferentes sectores de la sociedad, que se encuentran inconformes con algunas políticas del Gobierno Nacional, el presidente Iván Duque se mantiene en la férrea defensa de su programa de gobierno.

Con insistencia, el jefe de Estado le dijo a Colprensa que su gobierno está abierto al diálogo, pero que no cree que la respuesta que le deba dar al paro nacional, que empezó el pasado 21 de noviembre, sea una negociación con los promotores de la movilización.

- La vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez, dijo esta semana que el paro es innecesario. ¿Usted cree lo mismo?

Mirémoslo por los convocantes. Si me pregunta a mí, se han logrado importantes acuerdos con muchas de las personas que están o de los grupos que están organizando el paro, sin tener que ir a paros. Con la CGT, con la CTC, con otras organizaciones llegamos al pacto por el trabajo decente, al acuerdo del mayor aumento real del salario mínimo en 25 años. Con ellos también se ha firmado el proceso de reparación colectiva del movimiento sindical o el programa de formalización de empleos en el sector público. Con los estudiantes, se llegó a acuerdos importantes en materia de educación que tampoco hubieran requerido de un paro.

- ¿O sea que sí es innecesario?

Ya esto le puede estar costando al país, un billón de pesos. Yo me pregunto: ¿Para hablar sobre 13 puntos es necesario generar afectaciones por casi un billón de pesos? Yo entiendo que son las expresiones de la ciudadanía, pero también es bueno preguntarse si es necesario hacerle tanto daño al país. Si a mí me hubiera dicho el Comité de Paro antes del paro, que querían sentarse con nosotros a hablar sobre esas materias, con el mayor gusto lo hubiéramos hecho.

-Teniendo en cuenta todo lo que ha pasado no cree que sería válido reunirse directamente con el Comité de Paro?

Ya nos reunimos.

- Pero ellos piden una conversación directa y exclusiva con usted

La palabra exclusiva es excluyente. Lo que nosotros queremos es una conversación incluyente, porque si yo soy un ciudadano y le estoy exigiendo al Gobierno que afecte la economía con una decisión, pues esa no puede ser una decisión donde el Estado sea emplazado o donde se le busque imponer a un Gobierno afectar a miles de personas, a miles de generadores de empleos. Lo que también tenemos que tener en cuenta es que al hacer un paro, tampoco se puede buscar por esa vía doblegar las instituciones, o tener no una conversación sino un emplazamiento, porque eso debilita nuestra democracia. Conversar significa que no haya exigencias ni amenazas, ni ultimátum, sino que haya confianza deliberativa, participativa, para que podamos construir entre todos.

- Hay muchas personas que dicen que el año pasado el paro estudiantil se hubiera resuelto más rápido si se hubiera cedido antes. ¿No cree que esta vez puede pasar lo mismo?

Este no es un asunto de ceder, porque yo no veo en esto un pugilato, ni una confrontación o un pulso. Aquí hay un gobierno democráticamente elegido, con la mayor votación en nuestro país, y hay un grupo de personas que tienen unas aspiraciones frente a muchas causas. La conversación es justamente la posibilidad de construir.

-¿Pero negociar no implica ceder?

Hay algunas de las cosas que ellos han planteado que son parte de nuestra agenda, que las podemos profundizar, pero de nuevo yo insisto, esto es una conversación para la construcción colectiva. No es una negociación entre partes opuestas, porque yo soy el presidente de todos los colombianos, de los que marcharon, de los que no marcharon, de los que se pronunciaron masivamente en las urnas el 17 de junio del año pasado, de los que quieren estar en sus casas, de todos.

- ¿Qué le dice a quienes están en sus casas preocupados por lo que está pasando? ¿Cómo se va a solucionar?

Tenemos que tener claro como sociedad que una cosa es la protesta pacífica y otra cosa muy distinta es afectar los derechos de los demás. No es pacífico interrumpir la movilidad, no es pacífico bloquear la vía pública, no es pacífico afectarle el empleo a alguien, no es pacífico limitarles a las personas la capacidad de ejercer sus derechos.

He tenido la responsabilidad de asumir la protección del orden público de manera decidida y firme y, por otro lado, de garantizar la protesta pacífica. Me parece arbitrario, por parte de algunos, que pretendan llamar a otros a afectar los derechos, buscando que por esa incomodidad se genere aún más rechazo hacia las instituciones. Eso no tiene ningún sentido.

- Hablemos de la muerte de Dilan Cruz. Más allá de las investigaciones que tienen que adelantarse, ¿no cree que esa sola muerte implicaría al menos hacer una revisión de los protocolos del Esmad o ver si se están cumpliendo?

Es inadmisible en una sociedad que la violencia sea una forma de expresión. Hay 334 policías heridos por vándalos. La pregunta es: ¿en qué momento la sociedad colombiana dejó que para algunos se volviera deporte agredir a la Fuerza Pública? Frente al caso trágico que ocurrió con Dilan, no solamente me duele y me impresiona lo ocurrido, sino que he podido ver la responsabilidad con la cual la Policía ha tenido una actitud determinada en solicitar que se hagan las investigaciones para que se evalúen las tácticas, estrategias y protocolos.

Hay algunas personas que por razones políticas están tratando de hacer ver al Esmad como una fuerza asesina y eso me parece una gran infamia, porque el Esmad existe para proteger la vida, la honra y los bienes de los colombianos cuando se presentan disturbios.

- Pero mire el caso de Chile. Muchos manifestantes han perdido sus ojos por el mismo tipo de munición que mató a Dilan y se prohibió. ¿No ameritaría un caso como el de Dilan revisar al menos ese tipo de munición?

Mire el número de heridos y el tipo de heridas en Chile y mire el número de heridos y el tipo de heridas en Colombia. Claramente se puede observar el grado de preparación y profesionalismo de la Fuerza Pública en Colombia, que en los últimos días ha tenido que enfrentar más de 700 incidentes de violencia en las calles de nuestro país.

Yo lo que espero es que este tipo de situaciones no se sigan repitiendo, pero además que le sirvan al país para reflexionar y tomar la mejor elección. Y cuando me refiero a la mejor elección, es que nosotros debemos siempre primero agotar la propuesta antes de ir a la protesta, porque la propuesta es un acto democrático, racional, bien orientado.

- Uno de los puntos que le piden los manifestantes es implementar del acuerdo de paz con las FARC...

Cuando usted compara lo que fue el desarrollo del Plan Marco de Implementación de los 20 meses antes de la llegada nuestra a la presidencia y los 15 meses que llevamos en el gobierno, usted se puede dar cuenta cuáles son los avances y quién avanzó más.

Este es un gobierno que cree en la reincorporación, en los proyectos productivos, en el catastro multipropósito, que además cree en la Jurisdicción Agraria y en que necesitamos llevar más obras por impuestos a las regiones.

- Entonces, ¿por qué la gente tiene la percepción de que no hay una implementación debida al Proceso de Paz?

Porque hay muchas personas que quieren seguir viviendo de la división de la sociedad colombiana entre amigos y enemigos de la paz. Cuando yo llegué a la Presidencia, el 7 de agosto del 2018, a los dos días llamé a la Misión de Verificación de Naciones Unidas y le pedí que se mantuviera en el país por un año, y un año después se lo volví a pedir. En todos los reportes que ellos han presentado al Consejo de Seguridad, en su condición de garante, han destacado, no solamente el compromiso de nuestro Gobierno sino los logros frente a lo que teníamos antes de llegar a la Presidencia.

Toca que los ciudadanos abran su mente, porque no se pueden dejar llevar por las expresiones de algunos líderes incendiarios o pirómanos que tratan de insinuar que el Gobierno no tiene ningún compromiso con la paz.

- Presidente, pero entre esas voces ciudadanas hay algunas que también están pidiendo se retomen las conversaciones con el ELN...

Conmigo no tienen que retomar nada, lo que tienen es que cumplir dos condiciones básicas: la primera, que liberen a las personas que están secuestradas y, dos, que pongan fin a sus actos criminales, porque si uno se aproxima a una conversación con un grupo armado organizado y siguen cometiendo actos de terror, termina el Estado legitimando la violencia y el terrorismo como un instrumento y un mecanismo de presión.

Yo estoy listo a avanzar si se cumplen esas dos premisas: la liberación inmediata de los secuestrados y el cese de los actos criminales.

- ¿Usted se siente respaldado en su partido frente a todo lo que está ocurriendo?

Hay personas que padecen de ciertos males, uno de ellos el de alimentarse con su propio odio. Frente a esas expresiones, yo no puedo caer en la tentación de contestar el odio, lo que sí puedo decir, claramente, es que esas expresiones extremas no son propias de alguien que milite en un partido de centro y que si no le gusta el programa de Gobierno con el cual fue elegido el candidato de su partido y presidente, pues tendrá todas las posibilidades de expresarlo, pero quizás esté en el lugar equivocado.

- Pero le preguntamos si se siente respaldado por el partido...

Yo me siento respaldado por mi partido, me siento respaldado por los partidos que han acompañado al Gobierno dentro de la coalición y seguiré siempre buscando que otras expresiones políticas también puedan seguir sumando esfuerzos en una gran coalición, para sacar adelante una agenda que le sirva a Colombia.

- ¿Qué espera que salga de toda esta situación en la que hoy está el país y de esa conversación nacional que usted ha convocado?

Le hablo de cosas concretas. En el espacio de lucha contra la corrupción, que salgamos con un proyecto para la reglamentación del cabildeo en Colombia. Que salgamos con una propuesta para mejorar la transparencia en el financiamiento de campañas políticas. Que pongamos en marcha el Bloque de Búsqueda de lucha contra la corrupción, con una participación interinstitucional. En Medio Ambiente, sacar adelante el Proyecto de Crecimiento Limpio. En educación, fortalecer y transformar el Icetex; ampliar los programas de formación técnica y tecnológica y mejorar la supervisión, por parte de la sociedad, de los recursos que se destinan a las universidades públicas de Colombia. Este ejercicio es para ir llegando a puntos de encuentro que le permitan al país mejorar su agenda.

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