Duque llama a la unión, a acabar la corrupción y a proteger a líderes

Además destacó la legalidad, la equidad y el emprendimiento como la fórmula para una Colombia más justa y de oportunidades.

Durante la conmemoración de los 200 años de la independencia de Colombia, el presidente Iván Duque hizo un recuento de la campaña libertadora y destacó el papel de los próceres que lucharon las diferentes batallas contra la corona española.

El jefe de Estado hizo un llamado de unión a todos los colombianos, señaló como se superaron las disputas internas de la época, como un ejemplo que debe caracterizar a los connacionales en el bicentenario.

Durante un discurso de más de 30 minutos el mandatario afirmo que, “es un día para rendir homenaje a los héroes que superaron las divisiones y las adversidades para brindarnos el regalo más valioso para cualquier sociedad, la libertad”.

“En Tame, como preludio a su grandeza, Bolívar y Santander marcaron ese encuentro histórico en el que se sentaron las bases para la construcción de la nación y la unión de los pueblos, pero sobre todo, en el que se hizo la mayor demostración de humildad, de trabajo en equipo y de unidad. la misma que queremos tener hoy para seguir defendiendo a Colombia desde nuestros corazones en el trabajado diario dejando a un lado los istmos, dejando al un lado los criterios partidistas para que todos pensamos en el gran tricolor nacional”, señaló el presidente Duque

Para el jefe de estado el bicentenario es un día, “para recordar y concentrarnos en lo que nos une como Pueblo, lo que nos hace orgullosamente llamarnos colombianos… el Bicentenario es, apreciados amigos, una oportunidad para la unión… los invito a todos a construir esa Colombia de unidad, esa Colombia del Bicentenario… esta Colombia del Bicentenario es y debe ser la gran oportunidad para la unión como país pensando en la edificación de un mejor futuro”.

El mandatario además hizo un llamado para continuar la lucha contra la corrupción, a derrotar ese flagelo y afirmó que la honradez característica a los colombianos como nación.

El jefe de Estado recordó los primeros año de la República y los retos que aún hoy, 200 años después parecen vigentes.

“El fortalecimiento de las instituciones, la perfección en la administración del Estado, además la separación de poderes en un entorno de cooperación armónica, el fomento de la industria, impulsar la prensa libre, construir caminos que comuniquen al territorio y promover la navegación por todos los ríos”, son algunos de los retos que persisten en el país.

Aseguró que Colombia actualmente es un país que mira hacia el campo, que cree en la transformación de la ruralidad, que quiere llevar oportunidades y fortalecer el comercio de los productos agrícolas y llenar de bienes públicos los territorios.

El presidente Duque aprovechó para enviar un mensaje de solidaridad con el pueblo de del vecino país. “A esos hermanos venezolanos que nos acompañaron en la gesta libertadora, estamos con ellos para que se liberen de la dictadura y puedan recuperar el sueño de una plena libertad, de una plena democracia”.

El presidente Duque aprovechó esta oportunidad para presentar los ejes de su administración, legalidad, emprendimiento y equidad; como la fórmula para lograr una Colombia del futuro con desarrollo y mayores oportunidades.

El jefe de Estado selló la ceremonia encendiendo la ‘llama de la libertad’, con una antorcha que entregó a jóvenes de distintos departamentos y a quienes agradeció por “su talento, por su creatividad y por su amor por Colombia”, y los convocó a “encender la llama” en todos los connacionales para construir un mejor camino para el país.

Discurso del presidente de la República Iván Duque Márquez durante la conmemoración de los 200 años de la Batalla de Boyaca- Bicentenario de la Independencia. 

PUENTE DE BOYACÁ, AGOSTO 7 DE 2019

Foto: Así se celebró el Bicentenario en el Puente de Boyacá


1. Un día de fiesta

Colombianos.

Hoy es un día lleno de Historia, de orgullo patrio y de reflexión colectiva. Hoy es un día para rendir homenaje a los héroes que superaron las divisiones y las adversidades para brindarnos el regalo más valioso para cualquier sociedad: la libertad. Un día para rememorar doscientos años de nuestro camino como nación independiente y soberana, lo que hemos logrado y los desafíos que enfrentamos.

Un día para recordar y concentrarnos en lo que nos une como Pueblo, lo que nos hace orgullosamente llamarnos “colombianos”.

Hoy es un día de fiesta. Quiero saludar no sólo a quienes nos acompañan hoy en este Puente de Boyacá sino también a todos y cada uno de los colombianos en el territorio nacional y en el resto del mundo. También a los colombianos nacionalizados, quienes nacieron en otras tierras, y escogieron querer a la nuestra como propia. Inmensa mayoría de compatriotas que con su trabajo duro e incansable llevan en alto el nombre de Colombia.

Donde hay un colombiano, hoy hay alegría, orgullo y amor de Patria. Donde esté un colombiano hoy, día del Bicentenario, es festivo en el alma y en el corazón.

Colombia está hoy de fiesta porque hoy todos juntos celebremos nuestra Libertad.

Hace exactamente un año, en la histórica Plaza de Bolívar en Bogotá, el día de mi posesión, les dije a todos los colombianos que asumía el compromiso de la Presidencia de la República basado en nuestra Historia. Y esa Historia nos ha traído hoy a este Puente de Boyacá, el lugar emblemático donde nacimos como nación libre hace doscientos años.

¡Somos orgullosamente el Gobierno del Bicentenario y conmemoraremos los cuatro años este momento histórico único e irrepetible

¡Los invito a todos a construir esa Colombia de unidad esa Colombia del Bicentenario!.

2. La Generación Trágica y Libertadora

Rindo hoy, en mi nombre y en el de Toda Colombia, este homenaje desde el Puente de Boyacá con sentimientos de amor Patrio y humildad, de orgullo y de inmensa responsabilidad.

Este Puente de Boyacá es hoy el corazón de nuestra Patria como lo fue hace dos siglos cuando cientos de llaneros colombianos y venezolanos le abrieron la puerta a la Libertad no sólo de Colombia sino de una gran mayoría de América del Sur.

Este puente simboliza el origen del Ejército de Colombia. Que tuvo héroes en su lucha contra la Corona española y que tiene héroes hoy en nuestra lucha contra la criminalidad y el terrorismo. Quiero enviar un especial saludo a todos los miembros de las Fuerzas Militares y de Policía de nuestro país que hoy defienden nuestra Libertad y construyen nuestra Legalidad tal como lo hicieron sus antecesores hace doscientos años en estos mismos campos de batalla.

Este puente sobre el arroyo Teatinos, que puede parecer pequeño hoy ante nuestros ojos, es enorme en el teatro de nuestra Historia

Hoy es el día de reconocer la grandeza de Bolívar y de Santander tanto en las batallas como fuera de ellas.

El éxito de la Campaña Libertadora seguramente no hubiera sido la misma sin la grandeza de Bolívar al restituirle los derechos militares a Santander y mucho menos, sin el empuje de este último para que, con Juan Nepomuceno Moreno a la cabeza, fuera firmada la Declaración de Pore que marcó para siempre la gesta hacia la libertad. (Dejar a un lado los egos)...

En Tame, como preludio a su grandeza, Bolívar y Santander marcaron ese encuentro histórico en el que se sentaron las bases para la construcción de la nación y la unión de los pueblos, pero sobre todo, en el que se hizo la mayor demostración de humildad, de trabajo en equipo y de unidad.

De allí sale a la vanguardia Santander y a la retaguardia sale Anzoátegui, que junto con los lanceros y los centauros, más que armamento, encontraron las fuerzas para buscar la liberación definitiva de la Corona de España.

Esas mismas fuerzas con las que Inocencio Chincá junto con el Ejército Libertador, al paso de sus alpargatas, le hicieron frente al frío y cruzaron heroicamente el Páramo de Pisba.

Valerosos en la Cordillera de Los Andes, encontraron refugio, comida y nuevos brazos abiertos en Belén, Cerinza y Santa Rosa hasta llegar al Pantano de Vargas para librar esa majestuosa batalla, en la que brillaron el Coronel Rondón quien junto con los Lanceros salvaron para siempre nuestra patria.

Con el ánimo de llegar a Santa Fe nuestro Ejército superó el cansancio y se reorganizó ante el inminente encuentro con las tropas de Barreiro, que sucumbieron ante la valentía y el arrojo de quienes claman la libertad.

Este puente es testigo de la fuerza extraordinaria que nace cuando se anhela la independencia.

En tanto, Pedro Pascasio Martínez, habiendo hallado a Barreiro oculto entre unas rocas, demostró la honradez que como nación nos caracteriza y no cedió a la tentación del soborno y la corrupción. (La tenemos que derrotar)

Durante esta ruta marcada por la gloria, a nuestro Ejército Libertador se sumaron cientos de mujeres heroicas. Fue una de ellas, la joven Estefanía Parra, quien guió a los Patriotas para sorprender al Ejército Realista aquí en el Puente.

Fueron “Las Juanas” quienes en la retaguardia ofrecían comida a las tropas, y fueron las mujeres de Marinilla, que inspiradas por Simona Duque de Alzate no solo se organizaron para hacer los mejores uniformes y banderas, sino que fueron madres heroínas dando en ofrenda a sus hijos a la causa de la independencia. Ellas, sin duda alguna, conocieron desde siempre el valor de la libertad. (Homenaje a las mujeres)

Muchas de ellas fueron espías, mensajeras y cuidaban los heridos. María Rosa Lazo de la Vega refugió a nuestro Ejército en el Casanare. Y muchas otras, como Juana Escobar, fueron condenadas a muerte por no querer traicionar a los patriotas. Algunas, incluso, como la lancera Juana Bejar o como Simona Amaya recorrieron junto a Bolívar la ruta de la independencia camufladas de soldados, otras tuvieron a sus hijos en estos campos, y otras, como Policarpa Salavarrieta entregaron su vida por una libertad que anhelaban, aunque no la alcanzaron a conocer.

Mujeres, indígenas, afrocolombianos, soldados de la Legión Británica y hermanos venezolanos, brindaron su cuota de sacrificio por nuestra Libertad, a pesar de que para algunos de ellos ese preciado regalo llegaría mucho más tarde.

Estos campos de Boyacá, llenos de la infinita tonalidad de verdes, guardan la resiliencia y la valentía de la gesta libertadora, de esa campaña que salió de los llanos y atravesó las más duras montañas, se enfrentó a la tiranía y nos dio la libertad.

¡La poderosa mezcla de razas, regiones y culturas que nos enorgullece y nos caracteriza no nació ayer! Está con nosotros desde el Bicentenario y mucho antes.

¡En el ADN de nuestra sociedad están tanto el amor por la libertad como la creatividad, el empuje y la diversidad!

Ojo Venezolanos


3. Nacimiento bajo fuego

Quiero rendir un homenaje no sólo a los Próceres y a los héroes militares sino también a los colombianos que en nuestros primeros años como pueblo independiente transformaron la preciada Libertad, ganada en el campo de la batalla, en el necesario Orden, cimiento básico para el Estado.

Como dijo Simón Bolívar cuando tomó juramentación del primer gabinete de la Patria: aquí lo que se trata es de elegir a las personas que le darán vigencia, vitalidad, formación y estructura al Estado.

La Batalla del Boyacá fue sólo el fin del principio. Colombia nació bajo fuego con el desafío doble de sostener la campaña Libertadora de Bolívar en el resto de América del Sur y dar sus primeros pasos como Nación Independiente.

En esas primeras décadas las tareas que asumieron los dirigentes colombianos son desafíos que podrían parecerse a muchos de los de hoy: crear instituciones de gobierno y de administración del Estado de la nada y basados en un modelo de tres poderes públicos, fomentar la industria, impulsar la imprenta, construir caminos y promover la navegación a vapor, montar escuelas y universidades, definir un sistema de impuestos sostenible.

En esos primeros pasos el General Francisco de Paula Santander sentó las bases de nuestro Estado y dijo además: “Colombianos, las armas os han dado la independencia, pero solo las leyes os darán la libertad”. Santander, abanderó el principio de la Legalidad y forjaría la apuesta de ver a la Educación Pública como un mecanismo para cerrar brechas.

Nombres que los colombianos deberíamos recordar más en estas fechas nos sirven para recontar los desafíos de ese entonces. Pedro Gual, el primer canciller de Colombia, en su afán porque las potencias del mundo nos reconocieran como país independiente. José Manuel Restrepo, secretario de Interior y primer historiador de la guerra por la Independencia. José Ignacio de Márquez, encargado de edificar las primeras piedas del edificio institucional jurídico de la Nación. José María del Castillo y Rada, el primer hacendista de nuestro país, encargado de organizar las finanzas de nuestro incipiente Estado.

Debates y cuestiones de hace doscientos años que hoy siguen vigentes para nosotros: ¿cómo impulsar nuestra economía y cuál debe ser nuestra estructira de impuestos? ¿cómo ampliar el acceso y la cobertura de la Educación pública? ¿qué tan centralistas o descentralizados debemos ser y cómo debemos manejar las relaciones entre la capital y las regiones?

Si una lección nos dejan la generación trágica, como la llamó García Márquez, de Antonio Nariño y del 20 de Julio, de los héroes Libertadores y de los primeros dirigentes de la República es la necesidad de unirnos, de concentrarnos en lo que nos une como colombianos.

El Bicentenario es, apreciados amigos, una oportunidad para la unión.

4. Una Historia de Resiliencia y Laboriosidad

En su entrada triunfal a Santa Fe, Bolívar fue recibido bajo el ritmo de La Vencedora, y hoy 200 años después recorremos esos mismos caminos observando lo grande en lo que se ha convertido Colombia.

Han pasado 200 años en los que hemos transitado de tener 1.100.000 habitantes, en 1825, a ser una nación hoy más de 48 millones de colombianos. En estos dos siglos, hemos transitado de una sociedad de castas a una Nación pluriétnica y multicultural, en la que mestizos, indígenas, blancos y afrodescendientes, hemos constituido un territorio de todos.

Hemos transitado en estos dos siglos de un país de campesinos, desperdigados por un inmenso país, a una economía urbanizada con más del 70 por ciento de los colombianos viviendo en las ciudades.

Durante 200 años hemos recorrido un largo camino de industrialización. El café generó un dinámico polo de desarrollo, que hoy se ha multiplicado por varias regiones del país, trayendo empleo y progreso. Descubrimos en el petróleo la oportunidad de enfrentar la pobreza del suelo con la riqueza del subsuelo, y hoy le ofrecemos a Latinoamérica el primer centro de habla hispana para el desarrollo de la Cuarta Revolución Industrial.

Hemos transitado en estos dos siglos de un territorio fragmentado, incomunicado por montañas inexpugnables y atravesado por caudalosos ríos a una Nación mucho más conectada, que conquistó tres cordilleras andinas y amansó valles, llanuras y selvas.

Durante 200 años construimos vías férreas conectando nuestras regiones, y el Río Magdalena nos conectó con la navegación a vapor. Los puertos nos conectaron con el mundo a través de los mares que nos bañan, y hoy, en esa búsqueda de caminos que nos unan, las autopistas de última generación serán parte de esa respuesta a la conectividad que hemos anhelado siempre.

La ciencia, el deporte, el arte y la literatura han marcado nuestra tierra y nuestra nación. Hemos transitado de ver la pasión de nuestros escarabajos a convertir nuestros sueños de triunfo en una realidad. Hemos pasado de leer a Macondo a ver cubierto de mariposas amarillas nuestro cielo nacional. El talento colombiano embellece avenidas, llena estadios y asombra a propios y extraños en museos y galerías por todo el mundo.

Hemos transitado de un país, con trabas y murallas a las empresas, a un país emprendedor en el que se tejen oportunidades. Justamente, esas oportunidades que estamos construyendo hoy, que nos hemos ganado con valentía, laboriosidad y resiliencia.

5. Los siguientes 200 años

Tenemos el desafío de aprovechar la oportunidad única del Bicentenario para reflexionar y mirar hacia delante, mirar hacia la Colombia que queremos construir para los siguientes 200 años.

Nuestro país debe consolidar el Pacto por la Equidad, el sendero hacia el cierre de las brechas entre los colombianos.

Debemos apostarle a una de las características de la personalidad de lo que es y ha sido Colombia: un país de vocación emprendedora y de vocación empresarial.

Debemos continuar el legado de los primeros años de la República y desterrar para siempre la violencia, construyendo un país donde reine la Legalidad y donde se materialice el lema de nuestro escudo: Libertad y Orden.

Debemos apostarle a un futuro con una Colombia sostenible, consciente de su riqueza y diversidad ambiental, con energías renovables, conscientes de nuestra responsabilidad para mitigar los efectos del cambio climático.

6. El Gobierno del Bicentenario

Somos el Gobierno del Bicentenario ya que el Bicentenario es la oportunidad de unirnos alrededor de lo que nos hace colombianos.

Somos el Gobierno del Bicentenario ya que desde la Vicepresidencia se coordinaron todas estas conmemoraciones y celebraciones. Agradezco a Martha Lucía Ramírez, la primera mujer Vicepresidente de la historia de Colombia, por su liderazgo y compromiso con este momento único.

En palabras de nuestro Nobel de Literatura Gabriel García Márquez: “Construyamos la segunda oportunidad sobre la tierra que no tuvo la estirpe del coronel Aureliano Buendía”.

Seguiremos conmemorando y reflexionando sobre el Bicentenario hasta el fin de nuestro gobierno. Seguiremos trabajando para sumar más logros en la majestuosa historia de Colombia, para unirnos bajo nuestro hermoso tricolor.

El espíritu de nuestros héroes Patrios sigue vivo en las Fuerzas Armadas de hoy que protegen nuestra Libertad.

Las hazañas de esa generación que nos brindó la Independencia- los próceres y los anónimos, los libres y los esclavos, los blancos y los indígenas, los hombres y las mujeres- nos inspiran y acompañan hoy en esta Fiesta porque fueron capaces de ver un futuro brillante para Colombia.

Ellos soñaron un futuro sin cadenas ni tiranos, una República libre e independiente y un gobierno en busca de la máxima felicidad y la mayor justicia social.

Compatriotas, Colombia NO Para.

Que el mundo nos conozca como el País de la Legalidad, el País del Emprendimiento y el País de la la Equidad.

Nos conocerán como el País de la Legalidad porque consolidaremos ese matimonio feliz entre Justicia y Seguridad, porque seguiremos combatiendo sin descanso a la criminalidad y al narcotráfico, porque derrotaremos la corrupción, porque el Imperio de la Ley reinará en nuestro suelo.

Nos conocerán como el País del Emprendimiento porque las empresas, grandes, medianas, pequeñas y micro, están surgiendo y consolidándose, generando empleos estables y formales, creando riqueza. Seremos la Nación del Emprendimiento porque nuestra economía crece y seguirá creciendo con Equidad.

Nos conocerán en el mundo como el País de la Equidad porque ya empezamos a cerrar las brechas que nos separan, porque los niños, niñas y jóvenes ya están accediendo a la educación gratuita, porque el campo ya está gozando de bienes y servicios públicos de calidad y vendiendo sus productos a precios justos.

Seremos la Nación de la Equidad porque ya lanzamos una revolución digital que está conectando a las zonas rurales y a los más pobres, porque ya estamos brindando a miles de colombianos viviendas dignas, empleos formales, salud de calidad.

Estamos construyendo ese País de la Equidad desde la sostenibilidad, agradecidos de la riqueza de nuestra biodiversidad, nuestros páramos, nuestros parques naturales, nuestros ecosistemas y conscientes de nuestro deber de protegerlos para las próximas generaciones, para los siguientes doscientos años, para el mundo entero.

Que la Historia nos recuerde como la generación que derrotó la pobreza, la generación que construyó Paz con Legalidad y como la generación que promovió la creatividad y la iniciativa individual.

Seguimos hacia delante, sin dejar a nadie atrás.

Somos Colombia. Somos más colombianos que Nunca.

¡Qué Viva Colombia y que Dios bendiga a Colombia!

Muchas gracias.

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