Denuncian omisión del general Martínez para investigar caso de corrupción

Las supuestas irregularidades van desde falsificación de firmas, crear falso testigo y pérdida de 400 llantas al parecer revendidas en mercado ilegal.

Caracol Radio conoció un grave caso de posible corrupción que se habría presentado en el Ejército, que involucraría a altos mandos, quienes al verse descubiertos habrían puesto en marcha un plan para incriminar a subalternos y culparlos de las actuaciones irregulares. 

El caso pasó por las manos del general Nicacio Martínez, cuando era inspector del Ejército, según los denunciantes. 

La historia se remonta al mes de enero del 2014, cuando el teniente coronel Cesar Augusto Vargas, reportó la pérdida de 400 llantas del batallón de apoyo y combate #3 Policarpa Salvarrietam, en Cali.

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Las llantas fueron adquiridas dentro de un contrato cercano a los $5.000 millones, donde se compró un lote de 10.000 llantas aproximadamente, según se puede verificar en la denuncia y en el contrato que están en poder de Caracol Radio. 

Sin embargo, lo grave del asunto cuentan los denunciantes, es que ese contrato se pagó con actas de satisfacción, que son fundamentales para el desembolso de los recursos, y que tienen firmas falsificadas del contratista encargado de proveer las llantas al Ejército y de funcionarios del Ejército, como es el caso del capitán Camilo Bonilla Parra, quien en declaración rendida ante la justicia penal militar reconoce que la firma que aparece en el acta no es la suya. 

“Sírvase indicar al despacho si los documentos que le pongo de presente a folios 4447,4448,4449, y 4450 (actas de satisfacción) en donde aparece consignado las actas de recibo de satisfacción de los bienes y servicios del objeto de la licitación y donde aparece suscrita por el señor Andrés Gustavo Ricci García, es su firma”, a lo que respondió Ricci García “no es mi firma, yo no he firmado eso”.

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 Andrés Gustavo Ricci es el representante legal de la empresa proveedora (Comercializadora llantas unidas Internacional S.A.S) de las llantas para el Ejército, según se puede ver en el contrato.

En los documentos que tiene en su poder Caracol Radio, también se evidencia, según las declaraciones de los conductores que tuvieron a su cargo la logística, que por orden de sus superiores trasladaron las llantas hasta el barrio el Ricaurte, en Bogotá, reconocida zona donde hay almacenes de compra y venta de llantas. 

No dejamos los camiones en el barrio Ricaurte llegamos y se descargaron en el barrio Ricaurte, no los descargamos nosotros sino los de la bodega”, dijo uno de los implicados y a quien acusan de participar en la desaparición de las 400 llantas. 

El papel del general Nicacio Martínez 

Para dos de los implicados en este caso, el papel del general Nicacio Martínez es decisivo, porque en una decisión reciente negó que se practicaran pruebas con las cuales se podría desentramar este caso de posible corrupción, que implicaría a altos mandos y no a mandos medios y bajos como se ha tratado de hacer ver, y también porque como inspector del Ejército al parecer no le hizo seguimiento a las denuncias que llegaron a su despacho, dice el sindicado. 

¿Falso positivo judicial? 

Por la pérdida de las 400 llantas de la Tercera Brigada con sede en Cali, fueron capturas en un principio 4 personas, tres suboficiales y un soldado profesional en el año 2014, hoy 5 años después, ni la justicia penal militar, ni la justicia ordinaria ni los órganos de control los han declarado responsables, lo que para estas personas, su caso fue un ‘falso positivo judicial’ con el que quiere proteger a altos mandos, quienes serían los que dieron las órdenes de sacar las 400 llantas y enviarlas a una bodega de Bogotá con fines aún desconocidos.

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Extraño argumento

Dentro de las pruebas en contra de los uniformados, figura la declaración de un testigo, que fue ubicado por labores de contrainteligencia, sin embargo, dice la defensa de los acusados, que cuando quisieron entrevistar al testigo, el coronel que sabía de la ubicación de dicha persona se negó a entregar información argumentando que se trataba de un caso de seguridad nacional y se acogía a la ley de inteligencia que le permite reservarse determinada información. La pregunta que se hace la defensa de los acusados, ¿es si la desaparición de unas llantas hace parte de un caso de seguridad nacional?

Luego de 5 años de la denuncia por la desaparición de las 400 llantas, de acuerdo con los sindicados, hoy no se conoce a donde fueron a parar, no hay responsables y por el contrario el Ejército pagó un contrato superior a los 4.000 millones con actas que tienen firmas falsificadas del contratista y del almacenista. 

Las en este caso se encuentra en el juzgado 71 de instrucción penal militar e involucra a los sargentos viceprimero Carlos Hoyos Valencia, Henry Tabares Urquijo, Luis Ángel Muñoz y al soldado Wilson Giovanny Prado.

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